Conociendo a Alvaro

Sonriente y dispuesto, Álvaro Gambra, veterano miembro de nuestra comunidad, se decide a desvelarnos sus secretos mejor guardados ante una suculenta tabla de quesos y unas cañas.

Álvaro, eres conocido como un hombre misterioso, ¿Te identificas con esa idea que se tiene de ti?
La verdad es que siempre me ha extrañado ese concepto que se tiene de mí, porque pese a que yo no me abro mucho si no me preguntan previamente, los que me conocen saben que soy sincero y transparente.

Transparente, transparente…defínete en 4 ó 5 palabras
¡Toma ya! Soy paciente, transparente, nervioso, algo pesimista y profundo.

Sé que eres católico practicante, ¿Verdad?
Eso dicen (Risas)

Si un ateo se acercase a ti para preguntarte por tu fe, ¿Qué le dirías?

Le diría que la fe es un regalo, que te hace sentir y ver toda tu vida diferente. Es un regalo que lo cambia todo. Yo, a pesar de haber tenido crisis nunca he perdido la fe. Mi vida siempre se ha distinguido por esa inquietud que Dios me ha puesto.

Aprovechando que estamos en Semana Santa y contemplando la pasión, destaca un personaje y explica por qué

Me quedo con la imagen de la sorpresa del Romano Casio cuando le clava la lanza a Jesús. Viendo la película de la Pasión se ve cómo mira a María en un momento dado y cómo se va fijando en los detalles. Y en el momento en el que le clava la lanza, se arrodilla y se despoja de toda duda.
Me encanta, me gusta esa idea de no perder la sorpresa. Es algo que debemos mantener nosotros. La sorpresa que explica Jesús cuando le dice a María: “Madre, yo hago nuevas todas las cosas”.

Comenta una frase del evangelio que te guste especialmente:
“Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados que yo os aliviaré”. Me ha ayudado mucho. Cristo te entiende. Entiende al ser humano, me entiende a mí. Te acoge. Es un momento de relajación, de descanso y en el que Cristo me abraza y escucha mis agobios, mis temores. El Padre que acoge al hijo.

A punto de acabar el proyecto de fin de carrera, ¿Arquitecto de Corazón o de Profesión?

Yo siempre he dicho que soy arquitecto con corazón de ingeniero. Siempre opté por combinar una carrera de humanidades con temas científicos. Creo que tengo más cualidades de ingeniero que de artista.

¿Planes futuros profesionales?
No tengo planes de futuro.

No tienes planes de futuro profesionales, pero yo me pregunto, ¿Qué busca un hombre interesante, atractivo, soltero y por lo visto exigente en una mujer?
La pregunta del millón (risas). En primer lugar creo que no soy ni tan atractivo ni tan perfecto, ni siquiera creo que sea exigente. Simplemente busco enamorarme, sentir esa emoción y ese querer estar con alguien. Puedo decir mil cualidades pero en el fondo lo único que busco es que me guste y que tenga más de 20 (Más risas nerviosas)

¿Cuál es la última película que has visto?
Scoop. La ví con mi querido hermanito Eduardo. Un plan de los que yo llamo “Macho”: más tarde de la una de la mañana, con amigos (chicos), pizza, coca-cola…

¿El bocadillo perfecto qué tiene dentro del pan?
Unos buenos calamares

Si mañana pudieras irte de viaje dónde quisieras, ¿Dónde irías?
A París.
Ah, ¿Romántico o aventurero?
Creo que pueden ser las dos cosas. Creo que el romántico tiene que ser aventurero, sino ¡Vaya romanticismo! De todas formas me gustan más los lugares salvajes o naturales que las ciudades

¿Cuál fue el viaje que te cambió la vida?
Tú ya lo sabes, fue un viaje que hice con grandes amigos, el Camino de Santiago del 2003. Fue un cambio espiritual y personal. Supuso un antes y un después en mi vida. Por muchísimas cosas, por el tipo de viaje, la compañía y las amistades que saqué de allí.

Eres el mayor de cuatro hermanos, ¿Crees que eso ha influido en tu vida?
Creo que sí y para bien. De una forma u otra al ser el mayor adquieres el papel de responsable, simplemente por ser el mayor. Responsabilidad que mis padres me metieron también de forma indirecta. Me ha influido para bien, para no ser una juerguista y un despreocupado.

Un hombre de casi 28 años y con una vida ya por detrás tendrá muchos recuerdos. Cuéntanos alguno de tu infancia
Me considero muy afortunado por haber tenido una infancia muy, muy, muy feliz. Momentos tengo miles, pero destacaría esos momentos de emoción que a veces echo de menos, esa alegría, esa ilusión. Así que me quedo con la noche anterior a que vinieran los Reyes Magos. Todas ellas.

Un hombre tan serio y profundo como tú, ¿Llora alguna vez?
He de confesar que de pequeño lloraba muchísimo. Pero de repente se cortó el grifo de mis lágrimas, y recuerdo ahora una vez que llore mucho hace dos años.

No lloras, pero eres un hombre de grandes carcajadas, ¿Quién te hace reír?
Pues creo que tengo facilidad para reírme y conseguir sacar el ingenio de los demás. Tengo habilidad para hacerlo. Por ejemplo me río mucho con Mota, es difícil no reírse con él. Y la verdad es que con mucha gente de San Jorge, en los grupos, cenas caseras en “petit comité”.

¿A quién admiras?
Pues la verdad es que admiro a muchas personas y muchos caminos personales pero a nadie en concreto.

Álvaro, antes de irte, dedícale una canción a alguien:
(Titubeos) Pues…”Una rosa es una rosa”, y a la última mujer a la que le regalé rosas.

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