Poneos en camino: Peregrinación diocesana a Roma

La Misión Joven culmina en estos próximos meses. Los jóvenes de las Diócesis de Madrid y Getafe peregrinarán a Roma en la primera quincena de agosto, donde serán recibidos por el Papa Benedicto XVI. Juntos, responden al lema “Poneos en camino” (Mt 28, 19). San Jorge se une a esta respuesta.

Poneos en camino
(Mt 28, 19)

Ponte en camino.
Sal de tu casa,
sal de tu tierra.
Disponte y ábrete.
Déjate interrogar.
Pregúntate.
Enfréntate con el primer silencio
que sigue a cada pregunta,
y después busca con decisión el tesoro.

No temas llegar hasta Roma,
lugar de Iglesia,
lugar de encuentro y apertura.
No temas ser cristiano
hasta el final,
no te asuste ir a la esencia.
Comparte eso que vives
y deja que perdure.

Sé sal para esta tierra nuestra.
Sé la sal que necesita el mundo,
sal que realza el sabor de todo.
Acepta ser la luz del mundo.
No luz estridente que deslumbra,
sino luz clara que guía,
da calor
y da sentido a lo que antes sólo fue oscuro.
Arriésgate a darlo todo.
No te guardes nada.

Información práctica:

Reunión informativa el domingo 20 de mayo.
Inscripciones y pago del vuelo hasta el domingo 27 de mayo.
Fechas: del 3 al 11 de agosto (vuelta por confirmar)

Programa: salida en avión de Madrid el día 3 de agosto; visita de Roma y el Sur de Italia; audiencia con S.S. el Papa el 8 de agosto; vuelta en avión el 11 de agosto (por confirmar).

Preguntar sobre la opción de adaptar las fechas para las personas con poca disponibilidad de tiempo que deseen participar.

Más información próximamente en:

www.parroquiasanjorge.es
San Jorge Digital

O escribiendo a:
sanjorgeroma2007@gmail.com

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¿Quién es Loreley? Loreley es el nombre de una peña situada a la orilla este del Rin, cerca de Sankt Goarshausen. Su nombre designa al tramo más estrecho y profundo del río legendario. Desde la Edad Media existen referencias a su utilización como marca en los caminos. Y también, historias y lamentos acerca del peligro que corrían quienes navegaban por el Rin y a ella se acercaban. Por aquellas tierras, ricas en mitos e historias, se propagó la noticia de que una sirena habitaba en la roca. Orientaba a los pescadores, que obtenían una pesca abundante. Pero muchos también naufragaban, cautivados por el embrujo de sus cantos. Los grandes autores del romanticismo alemán escribieron versos a la sirena Loreley, como Heinrich Heine en 1824. Yo, que de sirena tengo poco, en cambio sí quisiera interpretar mis cantos desde la roca en que me siento. Desearía que pudieran ayudar a quienes los escuchan a obtener una pesca abundante. Soy consciente de que si alguien tratara mis palabras como verdades absolutas, podría naufragar. A veces yo he sido la primera. Pero permanezco en mi puesto. Interpreto mis cantos de sirena. Y me esmero por llegar a quien los escucha. Mi formación es económica y jurídica, y ambos enfoques están siempre presentes en mis ideas. La cultura es una de mis pasiones. No como saber acumulado, sino como manera de mirar la vida. Disfruto con el arte, en todas sus formas. También con las humanidades. Soy conciliadora en el conflicto, y me gusta opinar. Lo social jamás me es indiferente. Y quisiera comportarme como cristiana cuando escribo. Este deseo exige mucho de mí. Me obliga a reconocer, con franqueza, mis fallos; a expresar mis anhelos; a no callar; a callar a veces; a denunciar; a alabar; a preguntarme; a leer; a disfrutar; y a permanecer en esta Roca, entonando mis cantos de sirena.



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