Escudriñando al Padre Juan Pedro

Nuestro párroco, P. Juan Pedro. Cercano, inteligente, cariñoso, entusiasta, culto. Entregado a sus fieles y a su ministerio. Un gran hombre. Un regalo del Señor.

¿Cómo era tu vida antes del seminario?

Yo pensaba entonces que era la normal de cualquier muchacho de los años 70. Con el paso del tiempo, he tomado conciencia de ser enormemente afortunado, ya que no todo el mundo de aquel tiempo tenía diez hermanos, una familia católica, medios económicos para estudiar una carrera universitaria (Derecho), un buen entorno de amistades…En definitiva, creo que lo más normal dentro de un determinado segmento de aquella sociedad que ahora nos quieren pintar en la serie “Cuéntame”, de una forma tan distinta que los que la vivimos no podemos reconocerla.

¿Por qué te hiciste sacerdote? ¿Cuándo se despertó en ti la vocación?

Creo que porque Dios lo quería. Eso es la vocación. No creo que responda a un momento determinado, al estilo de la conversión de S.Pablo, sino a todo un proceso de acontecimientos, vivencias, personas, que hacen posible que uno vaya descubriendo lo que Dios le pide.

¿Cuál fue el lema de tu ordenación?

“Siempre y en todo lugar” sacerdote.

¿Cómo ves la situación de España ahora mismo? Punto de vista político y religioso.

Desde el punto de vista religioso, no podemos decir que la situación de España sea muy distinta de la de nuestro entorno europeo. Vivimos un momento desconcertante, decisivo para el futuro de nuestra civilización, que por ello nos exige en el nivel de la fe una especial autenticidad y viveza, para responder al requerimiento de Juan Pablo II de realizar una nueva evangelización en Europa.
Desde el punto de vista político, estamos viviendo una situación poco original, desgraciadamente muy familiar para nuestros padres y abuelos, que responde una vez más a una clase política que deja bastante que desear, y a una sociedad anestesiada, aparentemente dormida, que quiere resucitar los enfrentamientos atávicos entre regiones y clases sociales, cuando afortunadamente podemos dar ya por superados desde hace bastante tiempo.

Desde el punto de vista religioso, ¿qué puntos debemos mejorar? ¿Cuáles son los puntos fuertes del cristianismo en España?

Es evidente que tenemos unas cuantas asignaturas pendientes fundamentales:
Falta de formación de la fe, no sabemos dar razón de la misma. Falta de vida de oración, abandono de los sacramentos y de la vida de piedad. Falta de medios de comunicación propios donde recibir el día a día de la vida de la Iglesia. Falta de propuestas sanas y modernas para el ocio de nuestros jóvenes.
Los puntos fuertes del cristianismo en España pudieran ser:
Enorme conciencia misionera y apostólica. Un rico patrimonio espiritual (santos fundadores de congregaciones). Profunda espiritualidad mariana (“España, tierra de María”).

¿Crees que la actual legislación civil sobre el matrimonio y la familia ha deteriorado el sacramento?

El sacramento no ha cambiado en nada. Lo que realmente se ha deteriorado ha sido la familia y la sociedad entera, que se ve minada en su fundamento: la vida y el amor.

¿Cómo te imaginas a Dios en tu oración personal?

Lo siento como una compañía muy cercana, alguien que me conoce mejor que yo mismo y que me quiere sin condiciones, en definitiva el Dios de Jesucristo.

¿Cuál crees que es la situación actual de la parroquia de San Jorge? ¿Cambiarías algo en la parroquia?

Es muy dinámica y esperanzadora. Pocas parroquias de Madrid pueden decir que la mayor parte de su actividad la tienen que emplear con niños, adolescentes y jóvenes. Pero es una realidad que condiciona toda la marcha de la comunidad parroquial.
Por otra parte, más que cambiar algo, habría que potenciar más todavía todas las iniciativas de estos jóvenes y matrimonios que sienten esta parroquia como su casa, pero que la quieren ampliar continuamente para abarcar más campos y acoger a más personas.

Para ti, ¿es tan elitista como dicen?

Para mí es como es, puedes imaginarte que presenta algunas peculiaridades propias de la zona, pero indudablemente mucho más encauzado por la fe cristiana todo lo que pudiera haber de menos simpático en este entorno.

Si no hubieras sido sacerdote, ¿cómo te imaginas que sería tu vida ahora?

Yo me imagino como padre de familia numerosa, malcriando tanto niño y, en definitiva, haciendo lo mismo que tantas veces criticamos en los padres y en las familias actuales.

¿Cuáles son tus aficiones?

Creo tener muchas más que tiempo, pero me encanta leer, ir al cine, al teatro, a los museos, el contacto con la naturaleza… Todo lo que hace referencia a un ocio sano y constructivo.

¿Deseas añadir algo que no te hayamos preguntado?

Te puedes haber dado cuenta ya que no me entusiasma mucho hablar de mi persona, por lo cual más preguntas no, gracias.

Muchas gracias.

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