¿Quién es Fernando Bielza?
Bio: Este clásico de San Jorge que acaba de cumplir 30 años, tiene en su haber: un largo historial parroquial, dos carreras, una oposición y, tras haber dejado Zimbabwe, ya disfruta de su segundo destino: Arabia Saudí. Todo un lujo contar con un rato de su tiempo en esta visita a España.
1-Fernando, ¿cuándo decidiste que querías ser diplomático? ¿Por qué?
Las primeras ideas me vienen desde los 13 años. Básicamente, desde que me enteré que existían los diplomáticos y en qué consistía su vida. Lo de tener un trabajo internacional y poder conocer gente de todo tipo, siempre me atrajo. Me gustan desde siempre lo idiomas, y la experiencia de Erasmus en Inglaterra me reafirmo aún más en la idea. Cuando volví de Inglaterra y terminé derecho empecé la oposición.
2-¿Qué destacarías de tu anterior destino y del actual?
Desde el punto de vista profesional, en Zimbabwe se me dio la oportunidad de conocer en qué consisten de verdad las relaciones diplomáticas entre un país y otro. Ver todo aplicado a un país concreto. En Arabia Saudí, estoy pudiendo conocer de primera mano los conflictos políticos, temas como el conflicto de Oriente Medio y el problema de la energía en el mundo, puesto que Arabia Saudí es el primer productor mundial de petróleo.
A nivel personal, en Zimbabwe pude conocer la realidad humana en estado puro, el trato con gente con una cultura muy distinta y nada sofisticada. En Arabia Saudí, lo mismo. Es una experiencia muy interesante la de poder tratar a los árabes, convivir con ellos, intercambiar modos de pensar.
3- ¿Es compatible la diplomacia con llamar al pan, pan y al vino, vino?
Sí. Pero intentando ofender lo menos posible.
4- África, Asia… ¿después América?
No lo creo. Pero no lo sé todavía. Ibero América, en la actualidad, no me atrae lo suficiente. Quizá por mi trayectoria, ahora me interesa otro tipo de país.
5-¿Lo mejor y lo peor de vivir fuera?
Lo mejor es la experiencia humana y lo que te enriquece ver el mundo con los ojos de gente totalmente distinta. Y darte cuenta que fuera de tu pequeño mundo, existe muchísimo más mundo con sus cosas buenas y malas.
Lo peor, el desarraigo. Tener que cambiar de amigos, de costumbres, mudanza…lo duro es que vuelves a casa y eres un poquito extranjero, porque has perdido la comba y te has perdido muchas cosas, aunque, afortunadamente, has ganado otras experiencias.
6-Cuéntanos algo esencial que hayas aprendido en estos años en el extranjero.
Pues mira, he aprendido a darme cuenta de mis propias limitaciones. Uno no es tan fuerte como cree. Te das cuenta de los afectos que tienes, de lo que echas de menos.
7-¿Dónde ligas más? ¿Dentro o fuera de España?
(risas) Claramente: ¡fuera!
8-¿Qué quieres ser de mayor?
Pues hombre, yo me conformaría con ser feliz. Ni más ni menos. Es curioso, porque recuerdo que cuando era pequeño y me dijeron que el día de mi cumpleaños al soplar las velas de la tarta había que pedir un deseo. Desde entonces siempre he pedido lo mismo: ser feliz.
9-Y tu fe… ¿Qué tal sobrevive a tanto viaje?
Sobrevive gracias a Dios, pero se nota porque se rompen muchas referencias y también porque hay muchas cosas que se ponen en duda y que empiezas a plantearte. Creo, aún así, que siempre ha salido fortalecida. En Zimbabwe por ejemplo, sales a la calle y existen 15 Iglesias, donde la católica es una más. Te hace replantearte tu adhesión.
10- Todos nos imaginamos lo duro que debe resultar vivir la religión católica en un país como Arabia Saudí, donde no existe libertad religiosa. ¿Lo es?
Es difícil cuando es algo tan importante en tu vida no poder vivirla con libertad. Pero también es verdad que cuando Dios cierra una puerta abre una ventana. Convivir con musulmanes es enriquecedor a la hora de poder aprender de ellos cosas que nosotros no tenemos.
11- Supongo que en la distancia, todo cobra una nueva perspectiva. ¿Te alcanza el relativismo?
En las cosas personales, valores, etc, no. Pero en los problemas políticos, pues sí. Te sorprende desde la distancia cómo algunos problemas cobran tanta importancia. Relativizas la importancia de los mismos sin por ello dejar de tener una opinión al respecto, por supuesto.
12- Desde la distancia mencionada, ¿Cómo ves España y nuestra realidad social, política y económica?
Pues…hombre, en general bien. Desde fuera, España se ve con bastante optimismo. Es un país vivo. La sociedad está viva y la cultura está vivísima.
13- ¿”Motivos para creer” o “Las ideas claras”?
Las ideas claras.
14- La curiosidad me invade.; ¿A qué personalidad mundial actual invitarías a cenar a tu casa?
A Benedicto XVI, y si denegara la invitación…a Sarkozy.
15- ¿Con Carla Bruni?
(Risas) evidentemente…
16- ¿Admiras mucho algo o a alguien?
Sí, sí claro. A mucha gente y muchas cosas. Desde luego, admiro mucho a mis padres.
Y luego, en general, como valor, admiro mucho a la gente que busca la verdad y la sigue sin tapujos. La gente que no está limitada por prejuicios y que intenta buscar la verdad según su propia personalidad.
17-¿Qué te remueve más: La negación de Pedro, la incredulidad de Tomás o la fidelidad de Juan?
La fidelidad de Juan. Me llama más la atención, posiblemente porque me veo más identificado con un San pedro o un Santo Tomás y me resulta admirable y en cierto modo, incomprensible la fidelidad de Juan.
18- Tu santo preferido es…
Mi santo patrón y San Francisco Javier.
19-¿Tienes algún lema en la vida?
Realmente dos. Uno es: que se llega a las cosas grandes por el camino estrecho. Y después también, el otro, que es intentar hacer las cosas para la gloria de Dios y beneficio del prójimo. Por otra parte no significa que los cumpla ni mucho menos.
20-Una peli especial, una comida a la que no te resistes, un cuadro que pondrías en el salón de tu casa y una obra arquitectónica, frente a la que vivirías.
Me gustan mucho las películas bélicas, sobre todo de la Segunda Guerra Mundial. Escarlata y Negro por ejemplo, que trata sobre el salvamento de los judíos en Roma durante la misma. El cuadro sería sin duda, Las hilanderas de Velázquez. Me parece una conjunción de lo sublime y lo cotidiano reflejado de una manera muy interesante.
Mira, viviría encantado frente a un rascacielos, o por ejemplo delante de la Universidad de Salamanca.
La comida con la que me haces feliz consiste en pan con queso y manzana de postre.
21- La ciudad del mundo es…
Londres.
¡¡Gracias Fernando, harían falta otro par de horas para sacarte todo el jugo!!
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