¡Gracias!
Queridos amigos de San Jorge Digital:
Soy “parroquiana” desde hace 20 años (tengo 31), y haciendo recuento de todos estos años, sólo tengo palabras de gratitud ante todos los regalos recibidos en ésta, “mi segunda casa”.
Entré de “juvenila” con 11 años gracias a una gran amiga del cole, Cristina Pérez, y de esta etapa recuerdo con verdadero cariño mis múltiples campamentos, donde ya de forma sencilla me iba empapando de Dios casi sin yo darme cuenta, por medio de grandes sacerdotes, catequistas y amigos.
Ya con 14 años coincidiría en el mismo campamento y grupo de “Olimpiadas” con el que sería posteriormente mi marido, que, evidentemente, con el aspecto aniñado mío de aquel entonces, dudo que reparara en mi, pero la Virgen de Covadonga encontraría el momento más adelante…
En mi adolescencia y juventud, tambien fuí “llevada de la mano de Dios” por medio de la Parroquia, primero como catecúmena de confirmación y posteriormente como catequista. donde pude experimentar que dando un poco de mi tiempo, la recompensa sería del ciento por uno, al poder compartir con “mis chicos” (ahora ya jóvenes “hechos y derechos”), nuestras vivencias de Fe, y, unirnos una amistad en Dios por encima de las diferencias de edad y circunstancias.
Es con 22 años, después de un campamento como catequista en Picos de Europa, donde la Virgen de Covadonga tendría reservado para mi por medio de nuevo de mi querida San Jorge, a la persona con la que compartir el resto de mi camino.
Creo que las cosas no pasan por casualidad, sino por providencia, y un 8 de Septiembre, festividad de la Virgen, mi padre se fue al cielo de Su mano cuando yo tenía 7 años. Desde entonces, los dos desde “arriba” no han dejado de cuidarme enviándome constantemente “mediadores”. Claro ejemplo de ello para mi han sido mi madre, con su entrega y alegría, mi marido, con su autenticidad y transparencia.
Actualmente , casada desde hace casi 6 años, con 2 hijos preciosos en la tierra, uno muy chiquitín no nacido en el cielo, y otro en la tripa, “mi segundo hogar” vuelve a traerme nuevos regalos diarios de la mano de nuestro que´rido Pároco Juan Pedro; aquí mis hijos sienten el mismo “calor parroquial” que empecé yo a sentir con 11 años, y no pasa un día sin que nombren San Jorge, las “chuches” y el cariño de “los curitas”, las misas de niños donde hacer peticiones y pedir recortes, las catequesis con Rosana, y tantos y tantos momentos entrañables que se respiran en nuestra “gran casa”.
Por todo ello: ¡GRACIAS!
Por Coque
Filed Under: Cartas al Director


ERES PRECIOSA
Querida sobrina: Aunque ahora te de el disgusto de decirte que pareces aún una niña, en tí hay una gran mujer. Gracias a ti y a Coco, tu marido, por vuestro ejemplo de vida. Seguro que vuestros “coquitos”, que ya apuntan, sabrán seguir la senda de sus padres. Como dice tu tía tocaya: “Besos”.
Querida Coque:
Me ha encantado tu columna. Y me ha emocionado. Tú sí que eres un ejemplo cercano de testimonio de la fe. Tú sí que eres un testigo del Señor.
Con tu vida, tu familia, tu buen carácter, tu generosidad, tu humildad.
Gracias a ti, querida Coxeira.
Con todo mi cariño,
Mota
QUERIDA COQUE:
Me ha encantado tu artículo. Te enteras de muchas cosas muy constructivas.
Es muy sincero y se nota que es algo que vives,y has vivido.Además te sale del corazón.
TE DOY LA ENHORABUENA, no sabía que escribías tan bien,además de tener muchísimos valores, ser muy buena persona, feligresa de SAN JORGE, y como no, madre de familia.
Te doy infinitas gracias por haberme nombrado en tu magnífico artículo.No soy tan buena como crees, me quieres y valoras mucho, pero no es para tanto. Sin más mil gracias por todo.
Un fuerte abrazo.
ROSANA
Querida Coque: He leido tu articulo y tengo que darte las gracias por como eres. Transmites paz y alegria, siempre tienes una palabra amable y estoy de acuerdo con los cometarios anteriores. No hace falta preguntar nada, tu con tu talante se ve que es lo que de verdad te motiva,solo hace falta observarte para darse cuenta cuales son tus prioridades, es el ejemplo de vida los que valen. Gracias Coque