La Pasión: tres sentidos, tres miradas

OjoLos diferentes sentidos de la palabra “pasión” reflejan tres maneras de mirar la Pasión del Señor

La palabra “pasión” deriva del latín (passio – passionis) y, más remotamente, de la palabra griega Πáaθος (pathos) -que también quiere decir sentimiento-. Tiene tres sentidos diferentes:

1. En primer lugar, designa a la acción de padecer.
Pasión significa padecimiento.
2. Otro sentido de la palabra pasión es el que se refiere al estado pasivo del sujeto. Así entendida, pasión es lo contrario a la acción. Es todo lo recibido por la persona.
Pasión significa pasividad.
3. Por último, “pasión” (“pathos“) pasó a denotar un sentimiento tan fuerte que el sujeto no puede dominar y, por tanto, lo sufre o lo recibe. Se trata de un apetito o afición vehemente a algo.
Pasión significa arrebato y entusiasmo.

Los diferentes sentidos de la palabra “pasión” reflejan tres maneras de mirar la Pasión del Señor:

1. La Pasión de Jesús es el padecimiento del Hombre. Jesús padeció. Sufrió un proceso injusto. Compartió la desdicha de los hombres y mujeres más oprimidos. Vivió la tortura y la vejación. Fue despojado incluso de su túnica, y humillado hasta dejarlo todo. “Le desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura; y, trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: «¡Salve, Rey de los judíos!»; y después de escupirle, cogieron la caña y le golpeaban en la cabeza. Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y le llevaron a crucificarle”. (Mt 27, 28-31)

2. La Pasión de Jesús es un camino de pasividad. Jesús se dejó padecer. Durante las horas previas a su muerte, se vuelve más silencioso. Otras veces había escapado de quienes buscaban apresarle, pero esta vez no lo hace. Jesús calla. El que defendió y liberó a la mujer adúltera de su condena, guarda silencio cuando está en juego la suya propia. “ Mientras los sumos sacerdotes y los ancianos le acusaban, no respondió nada. Entonces le dice Pilato: «¿No oyes de cuántas cosas te acusan?» Pero él a nada respondió” (Mt 27, 12-14). Jesús se deja clavar mansamente en la Cruz.

3. La Pasión de Jesús sólo se entiende en clave de amor apasionado . ¿Por qué se dejó padecer? ¿Por qué se dejó matar? Sólo una razón: “Sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo”.(Jn 13, 1) Jesús muestra su pasión, su entusiasmo, un arrebato vehemente por el Padre y por el Reino. Jesús está apasionado por cada hombre y cada mujer. Sólo esto explica su sufrimiento. Sólo su amor por nosotros da sentido a la Cruz. Únicamente mirando en clave de amor apasionado podemos comprender su entrega, su palabra y su silencio.

Hay un sentido de la palabra Pasión que he dejado de abordar. ¿Qué significa la Pasión para cada uno de nosotros? ¿Qué sentido tiene para mí?

Vivamos la Pasión por el Reino.
Emprendamos una entrega esforzada y a veces inevitablemente dolorosa por nuestros hermanos.
Aprendamos la pasividad y el abandono del que todo lo recibe.
Vivamos apasionadamente.

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