Sabiduría Escondida
(Reflexión para el tiempo
de Cuaresma)
Señor, has escondido,
el sí detrás del no.
Esa es la paradoja,
que el rico no entendió.
Vivir necesitado,
vivir la negación,
para hallar el sentido,
de esta contradicción.
Señor has ocultado,
verdad tras elección.
Esa es la paradoja,
que el mundo no entendió.
Somos creados libres,
como hijos de Dios.
Aceptar quienes somos,
es nuestra decisión.
Señor, has ocultado,
tras la entrega el amor.
Esa es la paradoja,
que el ego no entendió.
Amor sin sacrificio,
sin mutua compresión,
no es Amor con mayúsculas,
es mera posesión.
Señor has escondido,
frutos tras corrupción.
Esa es la paradoja,
que el miedo no entendió.
Como el grano de trigo,
de la espiga cayó,
y dió su fruto en tierra,
habré de caer yo.
Señor, has ocultado,
en pecado el perdón.
Esa es la paradoja,
que orgullo no entendió.
Saberse limitado,
pedir la expiación,
hallar misericordia,
buscar la conversión.
Señor, has escondido,
tras la fe la razón.
Esa es la paradoja,
que el sabio no entendió.
El hombre, cuerpo y alma,
cabeza y corazón,
renunciar a uno de ellos,
consuma la escisión.
Señor, has ocultado,
el Reino en la oración.
Esa es la paradoja,
que la acción no entendió.
Parar la maquinaria,
detener el reloj,
ponerse de rodillas,
para escuchar tu voz.
Señor has escondido,
en tu cruz redención,
Esa es la paradoja,
que el hombre no entendió.
La Pasión es derrota,
para la salvación.
Tornas la muerte en vida.
El sí detrás del no.
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