Escuela de María

nuevaimagen0333.jpg

“Queridos Jóvenes, os invito a formar parte de la Escuela de María….Ella os enseñará a no separar nunca la acción de la contemplación….” De esta forma nos hablaba el Papa Juan Pablo II en Cuatrovientos el 3 de mayo de 2003. Le respaldaba la autoridad que da ser el Vicario de Cristo en la Tierra pero no era eso lo que hacía que sus palabras penetraran en mi corazón, había algo más.

 

Cinco años después, al ponerme delante del ordenador para escribir esta columna, recuerdo esas palabras entre otras y las busco entre mis papeles encontrando, por fin, el discurso completo que tuve el honor de escuchar en vivo, más vivo que cualquier otra cosa, pues Juan Pablo II para mí fue testimonio vivo de lo que decía.

 

El pasado sábado, 3 de mayo de 2008, nueve personas dieron el sí definitivo al Señor. En la Catedral de la Almudena  esas personas recibieron el Orden Sacerdotal diciendo un sí como el de María, ofreciendo gozosos su persona y su vida.

 

Al día siguiente, uno de ellos, pasaba su particular “viaje de novios” en la normalidad de su elección, como muchos otros domingos en los que con anterioridad nos había acompañado en nuestro grupo de jóvenes. Esta vez con su vocación completa, siendo ya presbítero, nos habló de su experiencia desde el corazón, con la dificultad de comunicar aquello que es inefable.

 

Hay personas, momentos, palabras, en la vida que son difíciles de olvidar, esos que entran en tu corazón, te tocan, y ya no eres el mismo. Para mí uno de esos momentos ha sido esa reunión un domingo en San Jorge en el que Dios me habla a través de su nuevo pastor y me da a entender muchas cosas.

 

“Lo que Dios planea es tan grande que no me cabe duda de que yo no puedo cumplirlo por mí mismo. Eso me da paz, ya que si pensara que soy capaz de hacerlo, abriría la puerta a mis planes y perfeccionismos y se la cerraría a Dios”. Esta frase me llevó a recordar el discurso de Cuatrovientos. “María os enseñará a no separar la acción de la contemplación”. En definitiva dos frases separadas por cinco años y un día dejan en mi corazón el poso de la necesidad de la oración en mi vida.

 

 

Estas frases no han llegado a mí a través de reflexiones teológicas profundas. Han llegado a mí gracias a dos siervos de Cristo que las hacen cobrar vida.

 

Estos testimonios junto con mi experiencia personal de alejamiento y pecado me han conducido a tener la certeza de que si limito a Dios en mi vida, viviré de forma pobre y egoísta pero en cambio si Le contemplo viviré de verdad y contribuiré a que los que me rodean lo hagan, al igual que otros lo han hecho por mí.

 

La evangelización es tarea y vocación de todos, laicos, matrimonios, familias, sacerdotes, consagradas,…. Simplemente requiere ser generoso y decir Sí como María a la voluntad de Dios en nuestras vidas.

 

En este mes de mayo, mes de la Virgen, os invito a buscar a Cristo a través de Aquella que meditaba y guardaba sus palabras en el corazón y gracias a ello cumple la voluntad del Padre.

Filed Under: Religión

265 Visitas



Comentarios (5)

Trackback URL | RSS Feed de comentarios

  1. Mota dice:

    Genial artículo Alfonso.
    Emocionante. Sincero, profundo.
    Me ha encantado.
    Yo también estuve en Cuatro Vientos, tambiñen para mí el Papa Juan Pablo II fue y sigue siendo un testigo predilecto del Señor que ha tocado mi vida, ya desde Roma 2000. Y también estuve, conmo tú y contigo, en la Ordenación Sacerdotal del sábado. Preciosa. Conmovedora.
    Qué grande es Dios. y Qué grande es vivir su Verdad. Somos unos privilegiados.
    Gracias por tu columna.

  2. Loreley dice:

    Me quedo especialmente con la idea de que cada vez que abrimos la puerta a nuestros perfeccionismos, queriendo hacer las cosas por nosotros mismos, se la cerramos al Señor. El cristiano tiene ante sí dos opciones: vivir por sí mismo, o vivir fiándose. Así es, es radical. Y no tiene nada que ver vivir la vida de una manera o de otra.

  3. Fernando dice:

    Alf, no puede ser más oportuno lo que traes de la Escuela de María, pues en la distancia de la Iglesia nuestra Madre sigue ahí como un faro y una guía en las noches de luna creciente color arena de Riad. Parece increíble que hayan pasado ya nada menos que 5 años desde Cuatro Vientos, ese regalo de Dios que sigue ahí tan presente como el propio día. ¡Gracias! 

  4. Ingrid dice:

    Qué oportuno y que buen artículo. No sobraba ni faltaba nada. Me ha encantado. Gracias.

  5. Quequen dice:

    Me ha encantado Alfonso.
    Muchas gracias por tu sinceridad.

Dejar un comentario