La peligrosa ideología de género

iguales-pero-diferentes1.JPG

He de reconocer que llevo un par de meses “alejado” de la política, desinteresado y, sobre todo, decepcionado. Decepcionado por tener que tragarnos cuatro años más al peor Presidente que ha tenido España. Una legislatura más del Jefe de Gobierno que se rindió ante ETA, la colocó en las instituciones y humilló a las víctimas y a la mayoría de los ciudadanos. Un Presidente con un objetivo claro: eliminar todo lo que huela a tradición: unidad de España, familia, Iglesia Católica…

 

Lo que no debo, y por eso lucho, es darme por vencido. ¡Qué mayor regalo para la progresía anticlerical que los católicos nos recluyamos en las sacristías, bien calladitos, dedicándonos a hablar del sexo de los ángeles y bien alejados de la “res pública”.

 

Por eso no puedo callar ante el último gran intento de imponer la cultura relativista: la creación del nuevo Ministerio de Igualdad. Suena bien, ¿verdad? “De igualdad”. ¿Quién se iba a atrever en pleno siglo XXI a criticar un Ministerio con ese nombre? Es claro lo que se pretende con ese nuevo ministerio biensonante: inculcar la destructiva ideología de género. ¿Y qué es eso? Ni más ni menos que una teoría cuya premisa básica es que no existe el sexo masculino y femenino, que eso no es más que una construcción social, un rol que se nos ha impuesto históricamente y que, por tanto, la persona debe descubrir cuál es su género a lo largo de su vida.

 

No existe el hombre y la mujer, no existe el sexo masculino y femenino, sino que seremos del género masculino o femenino conforme lo vayamos descubriendo y, sobre todo, eligiendo.

 

De esta perversa ideología, que pretende colocar por natural lo antinatural y por antinatural lo natural, surge la relativista y laicista asignatura de Educación para la Ciudadanía, la Ley del divorcio expréss, la Ley del “matrimonio homosexual”, , la cultura del aborto (ahora vilmente llamado “derecho a la libertad sexual y reproductiva” de la mujer), en pocos meses la eutanasia…

 

Debemos recordar que este ideología tiene como siguientes premisas, además de la ya anunciada del “género”, el desvincular radicalmente mujer y vocación a la maternidad, el destruir el concepto de matrimonio como la unión de amor entre un hombre y una mujer, y el considerar a los hijos como una carga que se le impone a la mujer y que le impide desarrollarse profesionalmente.

 

Tiemblo sólo de pensar en las medidas que intentará llevar a cabo, si la sociedad no reacciona, el flamante Ministerio de la Igualdad. Ideología de género en estado puro.

 

Por ello, los cristianos debemos ser, una vez más, astutos como serpientes y sencillos como palomas. Debemos ser los centinelas de la mañana.

 

Ante la ideología de género, la verdad y la belleza del matrimonio, la familia y la vida. Con el ejemplo, con la palabra, con la oración.

Filed Under: Res Pública

Tags: , ,

572 Visitas



Comentarios (27)

Trackback URL | RSS Feed de comentarios

  1. Cristina dice:

    Mota!!!!El libro que sale en tu artículo lo ha escrito la hermana pequeña de mi madre que defiende la educación diferenciada de sexos cuando los niños son pequeños.Q casualidad!!!!!Nos vemos.1bso :) .

  2. miguelangel dice:

    mota a mí tb me da miedo la “ideología de género” en los términos en los q la escribes (igual q tb me daba la rendición ante ETA o la desaparición de España el día q se publicó en el BOE el estatut catalán, q menudo susto me diste…)

    pero a lo q vamos…los defensores de la ideología de género o del ministerio de igualdad en algún sitio ponen que entre sus fines se encuentra la eutanasia, acabar con el matrimonio/familia (ups..), o impedir que las mujeres tengan hijos?

  3. Mota dice:

    De nuevo M.Ángel, quien tenga ojos para ver, que vea. Quien tenga oidos para oír, que oiga.
    O mejor, no hay más ciego que el que no quiere ver.

  4. Mota dice:

    De verdad M.Ángel no se tu ceguera es buscada, es sólo por llamr la atención, por discutir, por ser la nota discordante o porque realmente te crees lo que escribes.
    -¿Qué es para ti Educación para la Ciudadanía? Por favor, ven mañana a la Conferencia de B.Blanco en la parroquia (ver Tablón de anuncios)
    -Ayer mismo el PSOE apoyó una iniciativa de IU y ERC para ampliar los plazos de la ley del aborto (rechazo del PP)
    -Tardarán pocos meses en aprobar la eutanasia (abrazo de ZP dos días antes de las elecciones al Dr. Muertes, digo Montes).
    -¿Y qué es paara tí la Ley del matrimonio homosexual?
    - ¿Y qué es para ti la ley del divorcio express?
    ¿Son exageraciones mías? ¿Es mi forma de escribir más o menos manipuladora como dejas entrever en tu comentario?
    No es más que una ideología enfocada en destruir el concepto cristiano de vida, matrimonio y familia.
    Si no lo quieres ver, te digamos lo que te digamos (yo, tus amigos, la Iglesia o el Papa), no lo verás.

  5. miguelangel dice:

    a ver, que mi duda es…todas esas medidas se pueden llamar de “ideología de género”? es que nunca ha conseguido leer en ningún sitio (ni siquiera por sus defensores) un manifiesto de lo que significa esa supuesta nueva ideología.

    e igualmente tampoco veo relación con un “ministerio de la igualdad” con medidas como la eutanasia o el divorcio express…más bien lo veo encaminado al tema laboral, que si listas paritarias, q si sueldos iguales, etc

    en todo caso, soy partidario de no reabrir debates sobre EpC, divorcio express, matrimonio homosexual etc q ya hemos debatido sobradamente

  6. Mota dice:

    Pues en 2 minutos tienes en tu correo un mail mío con una artíuclo doctrinal sobre "Ideología de género". Por favor, léetelo y comemnta aquí tus concluiones.

    Que no sea por falta de información, que luego así nos va…

  7. Antonio dice:

    No está mal cepillarse así la cuestión del género. La lástima es que no sea ni media verdad todo lo que se dice, o mejor, que por ir tan rápido y sabiendo a dónde se quiere llegar, uno ya sepa que la “peligrosa” ideología de género en realidad es el disolvente de todo lo que tenemos y amamos. Por tanto, el adjetivo “peligrosa”, tras leer el artículo, se me queda corto. Yo hubiera puesto algo menos amable: “execrable”, “mortal”, “asquerosa”… Se pueden decir las cosas de otra manera y, ante todo, se puede y se debe saber de lo que se habla. Con todo el respeto, el escrito no tiene ni pies ni cabeza. E insisto: el respeto máximo, a la persona, la crítica, a las ideas. No está mal como panfleto, pero de poco más sirve

  8. Mota dice:

    Antonio no sé quien eres, pero para ser tu primer comentario a una columna, no está nada mal. Empiezas pisando fuerte.

    Tu comentario es tan ambiguo, que he tenido que leerlo varias veces para saber si subías o bajabas.
    En vez de hacer una crítica por qué no comentas lo que es para ti la ideología de género, que tanto paraces conocer y evitamos así escribir panfletos de poco nivel.
    Díme, por favor, algo más sobre ideología de género, y así aprendo.

  9. Antonio dice:

    Lamento la ambigüedad. Seré más preciso: la columna no dice nada porque mezcla todo con todo. No digo que sean necesarias 100 páginas para explicar la cuestión, pero algo más de precisión se puede pedir.

    El sexo es una noción biológica y el género una de tipo social. La primera tiene que ver con los genes, la segunda con la sociedad. Como lo que nos interesa es el género, se puede decir, más o menos, que son el conjunto de papeles y expectativas que la sociedad mantiene acerca de cada uno de los dos sexos. Más rápido, la concepción de hombre y mujer y lo que se espera de ellos. Y esas concepciones han variado a lo largo de la historia conforme las sociedades cambiaban.

    Hay diferentes nociones en la sociedad sobre el hombre y la mujer. Algunas de estas nociones se han impuesto por la fuerza, pero creo que la mayoría, las que todos tenemos, las hemos ido aprendiendo sin darnos cuenta desde que andamos por el mundo. Ahora, saltar desde el género hasta la eutanasia, el aborto, las uniones homosexual y demás es un gran salto… es querer cargar contra todo con un pretexto, en este caso, el género.

    “Debemos recordar que este ideología tiene como siguientes premisas, además de la ya anunciada del “género”, el desvincular radicalmente mujer y vocación a la maternidad, el destruir el concepto de matrimonio como la unión de amor entre un hombre y una mujer, y el considerar a los hijos como una carga que se le impone a la mujer y que le impide desarrollarse profesionalmente.”

    Como tal, esto de las premisas es muy engañoso. El género no es un corpus doctrinal: es un enfoque, un modo de estudiar sociológicamente qué es lo que se espera de hombres y mujeres. Sucede que en función de lo que se espera, también se organicen luego las relaciones sociales y que eso signifique que existan personas con la conciencia de que se cometen injusticias contra ellas por el hecho de ser hombres o mujeres. Ahí ya entramos en el terreno de la política y la discusión racional. Y ahí se puede discutir todo lo que apetezca. Personalmente, no seré yo quien defienda masivamente argumentos de participación y concesión de derechos con arreglo a criterios de género. Pero, al tiempo, sé que la perspectiva de género es valiosa para saber qué se espera de mí como hombre o de una mujer como mujer. En resumen, no hay premisas porque no hay doctrina. Hay muchos estudios, eso sí; patrones comunes, también pero lo de las premisas es para las teorías, y aquí no la hay.

    El riesgo de escribir así es que se transmite la idea de que existe una especie de deriva totalitaria de adoctrinamiento del ciudadano. Y, que en consecuencia, mientras unos sucumben, otros resisten. Tu columna es la columna de un autoproclamado resistente. Pero se puede resistir sin ser demagógico. Lo mejor a la hora de defender una postura es ofrecer argumentos. No creo que todas las posturas sean iguales. Las hay mejores porque están apoyadas en argumentos mejores en el sentido de que soportan mejor el examen crítico, racional y público.

    Ni serpientes ni palomas. Razones es lo que necesitamos. Miguel Ángel tiene razón: explicada de ese modo, la “ideología de género” asusta a cualquiera. Y no sólo esa ideología, probablemente todo lo que se explique en semejantes términos.

    Con todo mi respeto hacia tí. Con mi desacuerdo ante lo que has escrito

  10. miguelangel dice:

    Antonio, me alegro que me des la razón, jeje, aunque la verdad es q después de leer tu última intervención…me pasa lo mismo q cuando he leído lo q me ha mandado mota por correo: que no entiendo absolutamente nada, es decir, sigo sin saber qué es la ideología de género, más q una serie de palabras más o menos bonitas, brindis al sol o literatura pura…en serio lo digo…no entiendo nada!!!

    no me queda tampoco claro si estás a favor o en contra de la ideología de género. si fuera lo primero (lo cual daría viveza a este debate)…nos puedes enunciar medidas concretas (legislativas o no) para llevarlas a cabo? a mí sólo se me ocurre la del matrimonio homosexual (por aquello de que no haya normas que “discrimen o diferencien” hombre y mujer) pero por ese mismo criterio el ministerio de igualdad sería absurdo, y el tema de las listas paritarias profundamente contrario a esta ideología no? (un hombre que se sienta mujer sería incluido en la cuota femenina?)

    este debate promete, antonio, pareces buen contertulio…eso sí (y esto va tanto para ti como para mota)…q manía con utilizar expresiones más o menos agresivas y desagradables!!!

  11. Mota dice:

    Gracias Antonio por la explicación.
    Pero, he de decirte que te equivocas. O mejor, que utilizas la terminología errática de los defensores de la "ideología de género": esto es, una cosa es el sexo y otra el género.
    Según ellos (en la IV Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer, Pekín 1995) "

    "El género se refiere a las relaciones entre mujeres y hombres basadas en roles definidos socialmente que se asignan a uno u otro sexo".

    Ante el asombro de muchos, concretaron: "El sentido del término ‘género’ ha evolucionado, diferenciándose de la palabra ‘sexo’ para expresar la realidad de que la situación y los roles de la mujer y del hombre son construcciones sociales sujetas a cambio"
    Es decir: no existe un hombre natural o una mujer natural, no hay una conjunción de características o de una conducta exclusiva de un sólo sexo, ni siquiera en la vida psíquica.
    Después comenaron a hablar de "decostrucción", "heterosexualidad obligatoria", "homofobia", "preferencia u orientación sexual"….es decir, no hay un sexo natural. No somos hombre y mujer, sino lo que queramos elegir.
    Y así, se cargan de un plumazo el concepto de matrimonio.
    Y mañana os hablo de la relación con EpC, divorcio express, aborto…

  12. Alfonso dice:

    Dos preguntas y alguna reflexión:

    1ª ¿Se nace con sexo masculino pero cuando se es mayor se puede elegir equipo (género)?

    2ª Si el género es un “enfoque” cambiante según la sociedad y está basado en lo que se espera de un “hombre o una mujer”, si no se cumplen las espectativas de uno de los géneros, ¿necesariamente perteneces al otro?

    Estimado Antonio has dicho lo siguiente:”Pero, al tiempo, sé que la perspectiva de género es valiosa para saber qué se espera de mí como hombre o de una mujer como mujer.”

    Esta idea me parece deleznable y totalmente relativista. ¿Es necesario que la sociedad te diga qué es un hombre o una mujer y mirarte al espejo para ver si cumples los patrones?¿Es que seré yo menos hombre en función de lo que la sociedad espere de mí en un momento o en otro?

    Las palomas representan la sencillez de la Verdad y las serpientes la astucía para saber distinguir las mentiras disfrazadas de verdad y llenas de razones. La perspectiva de género solo tendría sentido si fuese objetiva y con patrones también objetivos y como eso no se da creoq ue es un enfoque más de menú al gusto del cliente que no es positiva desde ningún punto de vista.

    Un saludo a todos y felicidades por el debate.

  13. Mota dice:

    La página que nos recomnedó Benigno Blanco. Muy interesante. Mucha información y muy buena.
    http://www.objetamos.com

  14. Antonio dice:

    La cosa está animada. Ahora no tengo tiempo para responder, pero en cuanto pueda, me pongo a ello. Saludos a todos y disculpas por no poder seguir con ello hoy mismo.

  15. miguelangel dice:

    mota, antonio …y alguna página que hable de la ideología de género? sería el único colectivo en pleno siglo XXI que no tuviera página web de auto-promoción…

  16. Mota dice:

    M.Ángel, la que te puesto habla, en entre otras muchas cosas, de la Ideología de género.
    Ya sé que me dirás que es una crítica a la misma y tal…pero nadie se atreve (los defensores de la I.G.) a poner abiertamente en lo que creen, pues se les cae el chiringuito.
    Alfonso, genial tu intervención. Espero que Antonio o M.Ángel te contesten. Muy buena.

  17. Antonio dice:

    Cierto, el debate está animado. Ahora tengo un rato y quería puntualizar unas cosas.

    Mota, la definición de género que das a través de esa Conferencia de la ONU es impecable. No consigo estar en desacuerdo. En función del sexo, las sociedades asignan roles a hombres y mujeres, pero ahora y desde el inicio de los tiempos. Por eso digo que las sociedades esperan cosas diferentes de unos y otros, y luego cada cual se ajusta o no a esas expectativas. Cualquier manual básico de antropología proporciona bastantes ejemplos sobre los diferentes papeles que se atribuyen al hombre y la mujer en distintas culturas. Eso es un dato objetivo (por ejemplo, también asignan roles en función de otras variables, por ejmplo, la edad). Otra cosa es que luego se quiera hacer política con un dato objetivo

    Insisto. El género no es una ideología. Es un enfoque dentro de las ciencias sociales: se estudia las concepciones sociales de hombre y mujer en una sociedad. Luego está que se quiera hacer política de ello. Ahí puede discutirse y sí, puede transformarse en ideología. Personalmente, dije que la esfera política no debe regirse por criterios identitarios de ningún tipo. Mejor todos como ciudadanos.

    “Es decir: no existe un hombre natural o una mujer natural, no hay una conjunción de características o de una conducta exclusiva de un sólo sexo, ni siquiera en la vida psíquica. Después comenaron a hablar de “decostrucción”, “heterosexualidad obligatoria”, “homofobia”, “preferencia u orientación sexual”….es decir, no hay un sexo natural. No somos hombre y mujer, sino lo que queramos elegir.”

    Es cierto Mota, existen tendencias dentro de los movimientos sociales de género que postulan este tipo de cosas. Niegan la dimensión natural del ser humano y lo convierten todo en influencia social. Personalmente, tampoco estoy de acuerdo con ellos, pero esto es un debate muy amplio acerca de lo que es natural o social en el ser humano que daría para mucho. Si deseáis abrirlo, por mí encantado. Si no, seguimos con esto.

    “Estimado Antonio has dicho lo siguiente:”Pero, al tiempo, sé que la perspectiva de género es valiosa para saber qué se espera de mí como hombre o de una mujer como mujer.”Esta idea me parece deleznable y totalmente relativista. ¿Es necesario que la sociedad te diga qué es un hombre o una mujer y mirarte al espejo para ver si cumples los patrones? ¿Es que seré yo menos hombre en función de lo que la sociedad espere de mí en un momento o en otro?”

    Estimado Alfonso, no me he explicado bien. Nadie pone en duda la autonomía de cada uno para rechazar concepciones de varón que no vayan con uno mismo. Por ejemplo, puede parecerme una chorrada éste último prototipo de hombre “metrosexual” que ha tenido tanto espacio en los medios. Claro que puedo rechazarlo: Es una chorrada. Pero es complicado que se ignoren otras cosas acerca de lo que socialmente es tenido por un hombre o una mujer. La sociedad te dice muchas cosas, otra cosa es que nos las diga de forma consciente, que nos enteremos. Es más, sin esas cosas que nos dice la sociedad, no podríamos tener una vida auténticamente humana.

    Sobre el relativismo. Está claro que un enfoque como el del género, en el que se ponen de manifiesto las diferentes concepciones que hay de hombre y de mujer según sociedades y culturas, presenta la deriva del relativismo; puede escorar hacia ese lado. Que se reconozca no lo invalida. Es decir, podría ampararme en todos esos estudios de género para acabar concluyendo: “en el hombre y la mujer nada es natural sino que todo viene dado por la sociedad en la que viven”. No estoy de acuerdo y por eso no lo hago. Pero tampoco me parece satisfactoria la afirmación “contraria”: “existen un hombre y mujer naturales en todo momento y circunstancia, en todas las épocas y lugares” Aquí la deriva es el dogmatismo, caemos hacia ese lado. Y para los partidarios de las soluciones intermedias, es decir, un poco de un lado y otro del otro, digo que es difícil compatibilizar cosas que por definición no son compatibles. El problema es ése, y ahí es cuando digo que necesitamos razones.
    En resumen: respondía a una columna de Mota que me parecía que mezclaba todo con todo. Y es curioso, porque creo que todavía seguimos sin saber qué es el género. Ha quedado englobado con el resto de las plagas de la sociedad actual y nos oponemos a ello sin saber bien por qué.
    Por último, disculparme si en algún momento alguna de mis afirmaciones ha resultado ofensiva personalmente. Es el simple fragor del debate. No existe animadversión alguna, sólo ganas de charlar.
    Un saludo a todos (y todas, que hablamos de género)

  18. Loreley dice:

    Por lo general, desconfío de los enfoques conspirativos, que ven en una determinada ideología la fuente de todos los males y cargan contra ella en conjunto, sin análisis previo. Habrá que realizar una aproximación racional, habrá que preguntarse, habrá que conocer en profundidad aquello de lo que se habla, enfrentándose con honestidad y con rigor.

    La teoría del género nace en el terreno de la antropología y la sociología. Como tal, es una teoría válida, porque logra explicar muchas realidades sociológicas y antropológicas. Todas estas ciencias no son moralistas: están guiadas por un afán científico, y son descriptivas, pretenden explicar lo que se observa en la realidad. Uno puede oponerse científicamente a la teoría del género, pero deberá hacerlo con razones científicas y empíricas de peso.

    Cuando la teoría se convierte en ideología, da un paso cualitativo. Uno puede avalar la virtualidad descriptiva de una teoría y, sin embargo, no estar de acuerdo con que esa descripción de la realidad se proponga como modelo moral o de comportamiento. Es el talón de aquiles de estas disciplinas. La sociología y la antropología presentan la tentación, para el investigador, del relativismo o de la ideologización de sus teorías.  Dicho sencillamente, un antropólogo es para mí un referente de autoridad en la antropología, pero no tiene por qué serlo en la moral. Podrá serlo, pero no tiene por qué serlo. En nuestro tiempo, la moral parece desterrada, y se cuela por la puerta de atrás, de modo que terminamos dejando los juicios de valor a los expertos técnicos.

    Es decir, trasladado a la cuestión que nos ocupa: el hecho de que los papeles de hombre y mujer se asignen culturalmente, no es disparatado y es comprobable en la práctica. La clave está en no EXTRAPOLAR indebidamente esta realidad, en no REDUCIR todo a un único enfoque. Habrá que examinar las cosas desde otros enfoques, y en última instancia emitir un juicio de valor sobre ello.

    El peligro está en borrar el juicio ético acerca de las cosas, y erigir en último referente la descripción científica. El peligro está en creer que algo es bueno o malo porque así lo propugna la sociedad en un determinado momento, y no porque realmente lo bueno construye al hombre y lo malo lo destruye.

    Si habéis conseguido entender algo, enhorabuena jajaja

    Loreley.

  19. cox dice:

    En primer lugar, quisiera fellicitarte Mota por este artículo en el que suscitas un debate muy interesante, y al resto de partícipes que con más o menos vehemencia, intervienen en el mismo con mucho juicio y argumentos, en algunos casos inalcanzables para mi, si bien esto no es una crítica ya que me considero muy normalito en esto de la cultura.

    Yo sólo haría algunas puntualizaciones:

    - Creo que debemos abrir un canal en San Jorge de reuniones y de información sobre este campo. La reunión con Benigno Blanco sobre EpC el otro día fue muy rica en contenidos y aclaradora. Es difícil en un foro de internet recopilar tanta información y tantas sensaciones.

    - Mucho ojo: esto no es nuevo, y que nadie se lleve a engaño, no es fruto de casualidades ni de temas inconexos entre sí. El hecho de que se relativice que seas lo que seas te puedes "cruzar" con y como quieras o puedas, o EpC, o divorcio express, o…. está dirigido a conseguir destruir pilares fundamentales de la sociedad que nosotros conocimos, como la familia o la separación entre lo bueno y lo malo, con el único fin de conseguir una sociedad más manipulable. Si la sociedad no sabe lo que es bueno o malo, lo que le lleva a su destrucción o a su plenitud, en ese momento cualquier planteamiento será válido.

    Veo con honda preocupación el tema con 2 hijos y camino cercano del tercero. Y, como Mota indicaba, hoy por hoy lo veo con un poco de desánimo, ya que veo que la clase política malamente lo va a solucionar y que el grado de avance en la sociedad de este relativismo. Es el momento por mi parte de hacernos más fuertes en Dios con nuestra Iglesia y salir a decirle a la sociedad que a mi sí que me importa algo más que un comino que me cuelen esta ideología de género encuadrada en una estrategia de manipulación social progresiva.
    - Por último, esto no es nuevo en la historia. Si echamos mano de civilizaciones antiguas, de mucho más tiempo que las nuestras y desde luego en nuestro continente o incluso en nuestro país, sistemáticamente han tenido su destrucción en el relativismo de sus valores. ¿cómo ha acabado esto, también sistemáticamente? En que ha llegado otra civilización unida por unos valores básicos y la ha sustituido. Así de fácil. Esto que digo es un poco tremendo, la verdad, pero, en la medida de mis posibilidades, me niego a que eso ocurra. También, en el otro lado, la Iglesia ha mirado como estas civilizaciones pasaban y ella ha seguido. Esto me convence, la verdad, y me reafirma.

    Joé, qué largo me ha quedado, perdonad, queridos amigos de SJD. Me he ido emocionando y he acabado en lágrimas, casi.

    Un abrazo para todos y enhorabuena por este artículo y posterior debate.

    Coco

  20. Antonio dice:

    Pues está perfectamente explicado Loreley. Gracias, es justo eso y es con eso con lo que estoy de acuerdo. El primer párrafo que escribes es la clave.
    Un saludo a todos

  21. Mota dice:

    Gracias Loreley y Cox por vuestros comentarios.
    Querida Loreley, yo también desconfío de los enfoques conspirativos. Pero de este tema (la ideología de género) hay muchas personas muy formadas que lo han estudiado en profundidad, haciendo esa aproximación racional de la que hablas, y mucho más. Entre ellos, Benigno Blanco, que ne la charla que dio en  San Jorge la semana pasada, dijo que toda la asignatura de Educ. para la Ciudadanía (EpC) estaba basada en esta ideología. Sobre la misma también se ha escrito y profundizado mucho en la Iglesia Católica, en Hazte Oír, en Profesionales para la Ética…en fin, yo a todos ells más que conspiradores los considero personas  institucioenes defensores de la libertad y la verdad. 
    Y todos coinciden: la ideología de género (radicalmente implantada en todas las políticas socio-morales de este Gobierno) pretende acabar con los valores tradicionales, especialmete: la familia, el matrimonio (hombre y mujer), y la Iglesia Católica.

  22. Loreley dice:

    Gracias a ti, Mota, por lo que escribes, por comprometerte con lo que dices y por hacernos caso -eso sí que es de premio, jajaja-.

    No puedo estar de acuerdo con quienes entienden que  cada persona debe elegir su orientación sexual como una opción puramente libre en que no hay otro criterio que el propio deseo. No lo argumentaré ahora, porque creo que me he explayado, afirmando que el paso peligroso está en convertir en ideología una teoría sociológica; también he reclamado la primacía de los valores y de la moral. En estas ideas, por tanto, estamos de acuerdo.

    Es interesante señalar el fundamento común de una familia de ideas, es bueno saber desde dónde habla cada uno.  En este sentido,valoro el trabajo de Benigno Blanco, y el tuyo propio. Y yo sólo digo que este "saber desde dónde habla cada uno" no debe servir para caer en los prejuicios o en el temor. Debe servir para hacer una crítica clara -y saludable-, y para formular alternativas.

    (Muchas de las cosas que dices, podrían discutirse en otro momento, son todas interesantes. Por ejemplo: dices que EpC se basa en la ideología de género. Esta afirmación es matizable. El objeto principal de la asignatura no es ese. Estoy contigo en que es ilegítima la pretensión de implantar la ideología de género mediante la asignatura. Y es cierto que hay textos que se basan en esta ideología. Pero es igual de cierto que hay textos que no.)

    En fin: reitero mi agradecimiento a todos los que participáis en este foro, y a Mota. Es un privilegio leeros.

  23. edugambra dice:

    Por cierto, el día 27 de Mayo (martes), Jesus Trillo dará una confernecia en San Jorge a las 8 de la tarde.

    Dicha conferencia tendrá como título: Ideología de genero y educación para la ciudadanía.

    Hay que difundirlo al máximo!

    Menuda la que tenéis montada en esta columna! Cuanto me alegro!

  24. tuky dice:

    Pufff..leeros es un esfuerzo de mucho tiempo. Aclarando términos: cuando os ponéis muy tiquismiquis con las matizaciones al final no entiendo nada, lo siento, pero es así. Sobre desde dónde hay qué hablar, sobre criterios, fundamentos, realidades…
    A ver, centrémonos…sabemos qué es la ideología de género?? Espero no adelantar nada si desvelo que en la próxima edición de SJD (mañana) habrá nuevas noticias al respecto. Sabemos dónde nace? qué promueve? qué busca? y una vez aclarados esos puntos…por qué es tan mala, malísima??…Prefiero esperar a la nueva edición para seguir desgranando esta idea…con sus respuestas ya publicadas. Por lo poco que sé, lo que he leído y en lo que me han informado…estoy…atemorizada con ñla idea de que vaya haciéndose un hueco cada vez más grande en nuestra sociedad. Todo me parece el mismo rollo relativista, cutre y progre que se olvida de la ley natural, de los principios más básicos que sujetan al hombre y de lo más importante…de qué y para qué estamos hechos…
    To be continued…
    Besos

  25. Fernando dice:

    Como siempre llego con un correo de retraso a estos foros, por razones medio obvias, pero querría aportar mi pequeño granito de arena en este terreno. Aunque no soy quién como para felicitar a nadie, me congratulo enormemente de ver este debate tan vivo y tan necesario, pues creo que versa sobre uno de los caballos de batalla intelectual más grave con el que tendremos que enfrentarnos en Occidente en el siglo XXI.

    Estoy de acuerdo con Antonio (que tampoco sé quién eres, lo siento, pero me alegro de leerte) en que la perspectiva de género a priori no significa nada más que una metodología en las ciencias sociales en que los fenómenos se estudian a raíz de los "roles" que se atribuyen a hombres y mujeres.
    En mi opinión el problema que plantea este enfoque es que deja de estudiar a la humanidad como un conjunto, y la estudia como dos "clases" separadas, hombre y mujer. De ahí a trasladar la lucha de clases del Marxismo al enfrentamiento de géneros no hay más que un paso, y no es casualidad que sea la izquierda la que ha encontrado en este enfoque -tan "científico" como el propio Marxismo, si se me permiten las comillas- una tabla de salvación ideológica. La lucha de clases se ha convertido así en lucha de géneros, y las estructuras sociales fundamentadas en el cristianismo -la familia- en opresión "de género".

    Al igual que el método científico marxista, el de género se convierte por sus propias premisas en una ideología que queriendo atacar problemas reales y muy graves -pongamos aquí la subordinación de la mujer al hombre- acaba dando donde no es -pongamos por ejemplo esa manía de llamar violencia machista a la violencia conyugal-. El enfoque de género es, a fin de cuentas, la justificación intelectual del feminismo que pretende igualar a la mujer al hombre, en vez de reclamar la búsqueda de un lugar social para lo femenino.En mi opinión la perspectiva de género tiene un problema fundamental, que es que en su propio planteamiento metodológico tiene que asumir que los roles sociales varón-mujer no tienen por qué estar necesariamente relacionados con el hecho fisiológico macho-hembra. Como bien han dicho Mota y Cox, la construcción de los roles de género acaba llevando a la destrucción de los pilares de nuestra sociedad, y, como muy bien ha dicho Loreley, eso se hace con independencia del carácter moral de dicha deconstrucción, pues se obvia que "científico" no significa "bueno".

    Por qué el enfoque de género destruye los pilares de nuestra sociedad es evidente, pues si yo construyo libremente mi propia identidad, puedo realizar mi convivencia con quien quiera y como quiera -y de ahí, Antonio, el vínculo con divorcio exprés, "matrimonio" homosexual, aborto, etc. que creo que es obvia y me sorprende que no veas.

    Tal vez sea conveniente terminar con un recuerdo sobre por qué a los católicos esto del género nos chirría, y por qué acabaremos chocando con ella abiertamente como chocamos con el Marxismo (si no lo hemos hecho ya). Cristo -el centro de nuestra filosofía- nos dejó como premisa fundamental el Amor. Si creemos que todo hombre y mujer solamente se realiza únicamente en el Amor, y que ese amor es entrega total, reflejo del de Cristo, es una entrega de cuerpo y alma.

    Por tanto realidad fisiológica y de género han de estar necesaria y naturalmente vinculadas, del mismo modo que creemos en la Ley natural por encima de las "construcciones" positivistas. Ello no significa que no se pueda discutir sobre cuáles son los límites de esos "roles naturales", pero sí que no se puedan negar realidades como que la paternidad/maternidad es una parte esencial de ese rol. Y, que si la realización del hombre y la mujer -del Hombre con mayúscula, pues todos los humanos somos uno a imagen y semejanza de Dios-  está en la entrega del amor, las leyes sociales deben promover este fin supremo de la entrega del hombre a la mujer y de la mujer al hombre de forma total, sin merma de la libertad individual pero sin igualar lo bueno con lo menos bueno o no-bueno.

    Soy consciente de que las consecuencias de la ideología de género están aún por verse, y sin duda está sirviendo de revulsivo en muchos temas. Como todos, tienen su parte de razón, y no es malo que nos sirva para recordar que, en lo que se refiere a la femenidad, los cristianos también estamos en permanente búsqueda de la voluntad de Dios. Pero también creo que llevada al extremo, en última instancia llevará a la destrucción de la mujer, pues a fin de cuentas el enfoque de género es una ideología más de las que propugnan el egoísmo en vez de la colaboración sin antagonismos.

  26. Fernando dice:

    Perdonad la "chapa", sabéis que es más fuerte que yo…

  27. Loreley dice:

    Querido Fernando, es un placer leerte. Veo que te interesa el debate. Te recomiendo que sigas escribiendo en "Profundizando en la ideología de género", la nueva columna de Mota, que es a donde hemos trasladado el debate.

    Te esperamos.

Dejar un comentario