Profundizando en la Ideología de género
Tras el sorprendente y constructivo debate que ha surgido a raíz de mi última columna sobre la ideología de género, creo que resultaría conveniente profundizar en sus contenidos y alcances.
“La ideología de género es la última rebelión de la creatura contra su condición de creatura. Con el ateísmo, el hombre moderno pretendió negar la existencia de una instancia exterior que le dice algo sobre la verdad de sí mismo, sobre lo bueno y sobre lo malo. Con el materialismo, el hombre moderno intentó negar sus propias exigencias y su propia libertad, que nacen de su condición espiritual. Ahora, con la ideología de género el hombre moderno pretende librarse incluso de las exigencias de su propio cuerpo: se considera un ser autónomo que se construye a sí mismo; una pura voluntad que se autocrea y se convierte en un dios para sí mismo” (Cardenal Joseph Ratzinger).
Entonces: ¿qué es la ideología de género? Es un sistema de pensamiento cerrado que defiende que las diferencias entre el hombre y la mujer, a pesar de las obvias diferencias anatómicas, no corresponden a una naturaleza fija, sino que son unas construcciones meramente culturales y convencionales, hechas según los roles y estereotipos que cada sociedad asigna a los sexos.
“El género es una construcción cultural; por consiguiente no es ni resultado causal del sexo ni tan aparentemente fijo como el sexo… Al teorizar que el género es una construcción radicalmente independiente del sexo, el género mismo viene a ser un artificio libre de ataduras; en consecuencia, hombre y masculino podrían significar tanto un cuerpo femenino como uno masculino; mujer y femenino, tanto un cuerpo masculino como uno femenino” (Judith Butler, ideóloga de género).
Esto es, esta ideología defiende que cada persona debe elegir libremente el género al que le gustaría pertenecer según los momentos y etapas de la vida, partiendo de un principio inamovible: los hombres y las mujeres no sienten atracción por personas del sexo opuesto por naturaleza. Así, dicen, el ser humano nace sexualmente neutral y que luego es socializado en hombre o mujer. Por ello, se debe educar a los niños sin juguetes o tareas “sexo-específicas”, sin “estereotipos”.
¿Qué repercusiones tiene esta ideología en la “res pública” actual?
Religión. Esta ideología considera la religión como un simple invento humano y sostiene que las religiones principales fueron inventadas por los hombres para oprimir a las mujeres. (Esa es la tesis central de “El Código da Vinci”). Así, toda propuesta religiosa ajena a la ideología de género se tacha de fundamentalista.
Mujer y Familia. Es necesario impedir que la mujer se dedique a su hogar y al cuidado de sus hijos, porque eso la hace “desigual”. “No debería autorizarse a ninguna mujer a quedarse en casa para cuidar de sus hijos. Las mujeres no deben contar con esa opción, porque si cuentan con ella y esa opción existe, habrá demasiadas mujeres que la elegirán”.
Fertilidad y Aborto. El término libre elección de reproducción es la expresión clave para referirse al aborto. Dice esta ideología: “Asegurar la eliminación de las clases sexuales requiere que la clase subyugada (las mujeres) se alce en revolución y se apodere del control de la reproducción; se restaure a la mujer la propiedad sobre sus propios cuerpos, como también el control femenino de la fertilidad humana, incluyendo tanto las nuevas tecnologías como todas las instituciones sociales de nacimiento y cuidado de niños.”
Dicho todo esto y examinando las políticas del Gobierno en la anterior legislatura (EpC, divorcio express, matrimonio homosexual…) y las que ha anunciado para esta nueva legislatura, para empezar, modificación de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa y ampliación de la Ley del aborto, me pregunto:
¿Tendrá algo que ver la peligrosa ideología de género con las políticas que lleva a cabo este Gobierno? Y los cristianos, ¿qué debemos hacer?
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Interesante proseguir el debate. El problema de esta ideología, tal y como la denominas, es que acaba por concebir al individuo como absoluto creador de sí mismo y que en consecuencia, podrá decidir según le convenga. Cualquiera que esté en sus cabales sabe que eso no es factible, y digo sólo factible por no hablar de deseable. Así que, por mi parte, es un argumento que ni considero.
El problema que detecto que más te preocupa, Mota, es el de la elección. Es decir, que si alguien, por ejemplo, descubre que es “hombre” no por razones naturales sino por razones sociales estará en “mejores” condiciones de elegir si quiere ser “un rato” hombre y otro mujer… o ir alternando o como le parezca. Algo así como si las razones sociales “obligaran” menos que las naturales. Y si obligan menos, entonces será más fácil “saltárselas” y configurarse una vida como hombre o mujer según la apetencia personal.
Sin embargo, las razones sociales también obligan y mucho. Por eso, creo que se simplifica cuando se dice que uno nace hombre o mujer y luego puede elegir “equipo” ya de mayorcito, o no tan mayor, o cambiar de equipo todas las veces que le plazca. Sinceramente, eso no pasa, y si pasa, debe ser tan residual que es casi como si no pasase. Soy optimista o estoy mal informado, elegid.
Para que se me entienda: puedo descubrir que el dinero es una creación social, que es algo que han generado las sociedades. Sin embargo, ese descubrimiento no me libera de las “obligaciones” que genera el dinero. Si quiero algo, tendré que pagarlo, por muy “social” que sea un billete. El problema es que se identifique lo que es “social” con algo que es “artificial” y en consecuencia “inventado” y “no-natural”. Aquí las palabras lastran el debate. Al contrario, lo “social” es de lo más “natural” que hay. De hecho, no sé qué sería de nosotros sin esa sociedad en la que vamos creciendo.
Y vuelvo a insistir: el género es un enfoque, y algunos han querido convertirlo en ideología. Del mismo modo, la teoría de la elección racional –eso de que, en general, el individuo se comporta para maximizar sus utilidades y minimizar sus pérdidas- es un supuesto con el que se maneja la economía. Otra cosa es que se convierta en un dogma moral y todos tengamos que aceptar que ese es el motivo principal – la utilidad- que explica lo que es un ser humano. Como enfoque, el de género, es valioso. Las mujeres y los hombres poseen roles diferentes que dependen de las sociedades en las que se encuadran. Sus cuerpos son los que son al venir así de fábrica, sus impulsos e “instintos” también por naturaleza son los que son. Ahora bien, sobre esa base se asignan papeles distintos. No acierto a ver cuál es el problema sobre esto si es que lo sigue habiendo. Y si lo hay, estoy dispuesto a ejemplificar.
Gracias por seguir con este tema: el “follón” que se montó merecía la continuación.
Saludos a todos
Querido Antonio: me has pisado la intervención. Pero ha merecido la pena, porque no creo que hubiera podido expresarme tan bien como tú lo has hecho. De modo que permitidme, al menos, sacarme la espinita, y decir algo, siempre en la línea de lo que has manifestado.
Primero. Distingamos dos niveles:
El nivel descriptivo o explicativo de la realidad.
En este nivel, el enfoque de género es últil. Porque explica que las diferencias que hay entre varones y hembras no son sólo biológicas. El hecho de que las mujeres lleven tacones y falda y los hombres no, no tiene origen biológico, sino social. Y así muchos otros comportamientos. Cuando, desde que nace, todo el mundo espera de una persona que sea femenina (suave, dulce, frágil, condescendiente), esta persona desarrolla estos rasgos con más fuerza. Cuando todo el mundo espera que una persona sea masculina (agresiva, fuerte, dominante, valiente, dura), esta persona va alimentando estos rasgos de su carácter.
El nivel valorativo: aquí comienzan los juicios de valor. Es decir: las consecuencias valorativas que extraemos del hecho de que las diferencias de comportamiento entre hombres y mujeres no sean , tan sólo, biológicas.
Yo extraigo las siguientes consecuencias: si la diferencia entre hombres y mujeres, en nuestro comportamiento en general, no es sólo biológica, quiere decir que no estamos predeterminados y que si, siendo críticos, descubrimos cosas negativas de los roles tradicionales, podemos hacer por cambiarlas. En fin, podemos ganar en libertad. Por ejemplo:
A veces a las mujeres se nos asocia con cierta incapacidad para la aventura, se nos retrata como seres pasivos o cobardes cuyos intereses primordiales están en el cuidado del hogar. Yo no me veo en este papel que se me asigna, no quepo en este traje tan pequeño que se me ha hecho.
Lo mismo con el rol de hombre que no se deja afectar, que no es sensible. Los hombres no lloran porque no se lo permitimos, pero no porque fisiológicamente haya algo que se lo impida. Además, por ejemplo, un hombre no tiene ningún impedimento físico para cuidar de sus hijos y dedicarles todo el tiempo del mundo. Y caer en la cuenta de esto ha cambiado la manera de concebir a un padre: en nuestra sociedad hemos superado esa figura autoritaria a la que se llamaba de usted y que apenas se relacionaba con sus hijos, si no era porque al final del día, con una copa de cognac, les pasaba la mano por el pelo y los mandaba acostar.
Ahora: creo que hay consecuencias que no conviene extraer de todo esto.
Y aquí es donde suscribo las palabras de Ratzinger:
"Con la ideología de género el hombre moderno pretende librarse incluso de las exigencias de su propio cuerpo: se considera un ser autónomo que se construye a sí mismo; una pura voluntad que se autocrea y se convierte en un dios para sí mismo” (Cardenal Joseph Ratzinger)."
Es decir: constatar que no todas las diferencias entre hombres y mujeres son biológicas es una cosa, y otra cosa muy diferente es pensar que la voluntad del hombre puede volver a crearlo de nuevo. Todo esto proviene de enfoques erróneos mucho más profundos. Se ha forjado con el individualismo, del que cree que todo se lo debe a sí mismo. Tiene que ver con multitud de corrientes modernas.
La consecuencia más preocupante de todo esto es la que llega al comportamiento sexual: cuando se entiende que uno, sexualmente, también puede desempeñar un papel masculino o femenino y esto da más libertad. Aquí vienen las ideas de quien cree que la sexualidad debe vivirse desde una opción sexual en que cualquier elección será buena con tal de que sea libre. Aquí viene la aberración de solicitar a un niño que se decida. Se cae en el profundo error de vivir la sexualidad como sólo orientada al placer. Si la sexualidad sólo se orienta al placer, se desvirtúa. Sólo considerándola con todas sus dimensiones, llega a tener sentido pleno. Es más deseable para el ser humano una sexualidad constructiva, en lo físico y en lo humano, que construya un amor recio y entregado, que así construya una familia y, fundándose en ella, la sociedad pueda renovarse y ser más justa, más humana, más fraterna.
Y a nosotros, ¿qué nos cabe hacer?
Junto a la buena hierba, crece la mala hierba. Al principio parecen iguales. Sólo cuando la dejas crecer puedes distinguirlas, y este es el momento de la siega. Pero la siega será diferente si se realiza en este segundo momento: porque segará lo malo y aprovechará lo bueno.
Aprovechemos lo bueno. Esto sólo es posible si escuchamos la palabra que es diferente a la nuestra, aunque en muchas cosas no estemos de acuerdo.
Enfrentémonos a lo malo.
Planto cara a quien sea necesario, si es para decir que no quiero que a mis hijos se les inocule la idea de que su sexualidad sólo deba configurarse en función de sus apetencias, totalmente desvinculada de otras consideraciones, entre las que son trascendentes las morales.
Si habéis llegado hasta aquí, muchas gracias, pero sobre todo enhorabuena. Y enhorabuena a Mota por haberte tomado la molestia de seguir adelante con todo esto.
Loreley; suscribo hasta el último punto. De arriba a abajo y del principio al final. Ahora me parece que estamos en condiciones de debatir con más fundamento. Enhorabuena, a tí e, insisto, a Mota, por propiciar el debate.
Un saludo a todos
Loreley, creo que es importante lo que llamas nivel descriptivo, que es por dónde la ideología de género comienza y que va dando paso al resto.
Hay que empezar a dejar de hablar de igualdad, NO somos iguales, somos personas y como tales únicas creadas individualmente por Dios y por ello diferentes y por supuesto con los mismos derechos.
Por lo tanto hablar de características propias de hombres y mujeres es un reduccionismo, al que no tenemos otro remedio, en el que aplicamos la estadística, dando el valor media o moda a todos las personas de ese grupo.
Con estas limitaciones, se puede hablar que si que existen diferencias medias no culturales entre hombres y mujeres.
Es obvio que hay diferencias físicas tanto externas como internas, también hay diferencias "químicas" ya que hormonalmente somos diferentes y hay diferencias genéticas, ese bendito cromosoma distinto.
Por tanto, ¿por qué si somos diferentes en estos aspecto, vamos a ser iguales psicologicamente? Creo que es más probable que seamos también diferentes no? y que no todo sea cultural!
Para defendernos de esta ideología de género, tenemos que empezar a defender la diferencia de la persona individual, desvinculando igualdad con igualdad DE DERECHOS.
A todos enhorabuena por vuestros comentarios y muchas gracias por dejarme participar.
¡Gracias sobre todo a Mota por propiciar el debate!
Es muy noble por tu parte exponerte y brindarte a seguir hablando. No temes tratar cualquier tema. Gracias por tu coherencia y tu consistencia. Gracias por seguirnos el debate.
La cosa está en un punto que me parece bastante satisfactorio:
Dice Antonio (el misterioso Antonio, al que no conozco más que por su escritura) que está satisfecho, que ahora ya considera que se pueden debatir las cosas con más fundamento. Yo también creo que hemos aclarado bastantes cuestiones.
Hechas las puntualizaciones precisas, hemos llegado a la cuestión candente, en que, por mi parte, no hay diferencia con Mota y con tantos otros: nos hacemos fuertes rechazando de plano cualquier adoctrinamiento que tenga que ver con una ideología radical y errónea que propugna una capacidad del hombre para crearse a sí mismo, que no tiene. En particular, rechazo las siguientes ideas de las que escribe Mota en su columna, que creo que conviene distinguir, porque tienen orígenes, alcances, causas y consecuencias muy diferentes:
Rechazo de plano la idea de que no se debe dar a las mujeres la oportunidad de ocuparse del hogar. ¿Por qué no? ¿Acaso no es valioso que una persona se entregue a los suyos sin atender a consideraciones económicas? Tanto mujeres como hombres, cualquier persona, puede elegir esta forma de trabajo voluntario, no remunerado y de entrega total a otros. ¿Acaso no es valioso lo que no se recompensa en forma de dinero? ¿Entonces la igualdad entre personas depende de lo que ganen? ¿Hay personas más iguales que otras, en función de que se hayan incorporado al mercado laboral? ¿Acaso no han trabajado hasta la extenuación tantas mujeres a lo largo de la historia para sacar adelante a sus hijos? ¿Existe tal desagradecimiento, tal miopía?
Rechazo también la denominada "libre elección de reproducción" y la "revolución" de la que habla el texto que citas, Mota. En concreto, estas afirmaciones, provienen de corrientes feministas radicales, relacionadas con el marxismo. La historia del ser humano, del varón y la mujer, no se puede reducir a una historia de confrontación y dominación, del mismo modo que la historia de las sociedades no se puede reducir a la historia de la lucha de clases. Que haya existido dominación o superioridad injusta, que siga existiendo opresión de la mujer, no justifica que se extrapole y se entienda que el hombre sólo puede relacionarse con la mujer oprimiéndola. Los cristianos elegimos el crecimiento juntos, la donación y entrega mutuas, y no podemos vivir como enemigos sino como una sola carne.
Y luego está la consecuencia más salvaje: abortar como parte de la afirmación de la mujer frente al hombre. (Contradictorio, porque previamente ha tenido que concebirse el niño, y contra ese "acto de dominación" no parece que haya que rebelarse…). Es el mundo al revés. La lucha por la igualdad de derechos de hombres y mujeres es un asunto demasiado serio, no puede utilizarse como excusa para alzamientos injustos, que provienen de la soberbia, que sólo causan división y enfrentamiento, y que terminan con la muerte más injusta: la de los más inocentes, los más indefensos.
Lo de concebir la Religión como una invención humana, no es consecuencia de la Teoría de Género sino que es bastante anterior: es la formulación básica del ateísmo. Y es lógico: el que cree que no hay Dios, necesariamente cree que es invención del hombre. Esto no es cuestión de debate, es más cuestión de fe. Lo que no es admisible es que se trate de imponer esta visión y se luche contra la transmisión de la fe.
Para mí, dicho esto, de alguna manera se cierra el círculo. Hechas las matizaciones en que nos enzarzamos hace varios días, después de haber puesto nombre a tantas cosas, al final, creo que quedan claros los puntos diferentes y los puntos comunes. Las puntualizaciones hechas deben servir para aclarar y no para confundir. Así, pues, espero haber sido suficientemente clara. Disentir en una parte del razonamiento, no significa disentir en algunas ideas que son fundamentales. Es de justicia que se diga.
Os sigo leyendo. Gracias por prestaros a hablar, a exponer, a defender y a escuchar. Es un privilegio poder compartir ideas con vosotros.
Loreley.
Querido Javier, gracias por escribir, y perdona que no te haya respondido. Creo que estábamos escribiendo a la vez y no te pude leer antes de formular mis ideas.
Dices que "Hay que empezar a dejar de hablar de igualdad, NO somos iguales, somos personas y como tales únicas creadas individualmente por Dios y por ello diferentes y por supuesto con los mismos derechos."
Ni yo ni nadie en este foro ha hablado de esa igualdad a la que te refieres. No he hablado de otra cosa que de igualdad de derechos, y esto sólo anecdóticamente y al final. No he hablado de equiparación del comportamiento del varón y la mujer. No creo que esa sea la cuestión, y en esto estoy de acuerdo contigo.
Lo que digo, para que se me entienda mejor, es muy sencillo. Digo que de entre todas las diferencias de comportamiento que hay entre hombres y mujeres, hay que distinguir las de origen biológico de las de origen cultural. Es mentira que todas tengan origen biológico (las mujeres no llevamos tacones porque nos lo pida nuestro organismo o por shocks hormonales). Es mentira que sólo existan diferencias sociales entre hombres y mujeres (la fuerza física, los órganos, y tantas otras cosas repercuten en nuestro comportamiento). En fin, como siempre, no me fío de enfoques reduccionistas. Simplemente se trata de una distinción que aclara. ¿No te parece que aclara? De lo contrario, nos veríamos obligados a explicar de qué manera todo lo que hacen las mujeres es pura y exclusivamente hormonal, y todo lo que hacen los hombres, es consecuencia exclusiva de la testosterona.
Hay un tercer nivel, que es el que tiene que ver con la voluntad del sujeto, que creo que es el que tú reclamas. Y haces bien: no somos sólo cultura, no somos sólo biología; no somos sólo cultura + biología. Todas estas matizaciones son fundamentales. Estoy de acuerdo contigo.
De ahí pasas a decir que las diferencias entre hombres y mujeres no son relevantes, que sólo son relevantes las diferencias individuales… hombre, yo no diría tanto. Lo masculino y lo femenino se diferencian bastante bien. De hecho, tú mismo dices luego que hormonalmente somos diferentes y por eso nuestro comportamiento tiene que ser distinto.
Por último, estoy totalmente de acuerdo en que merecer los mismos derechos no puede ser consecuencia de la equiparación de las personas. Pero en esto estamos todos de acuerdo desde el principio. La igualdad de derechos deriva de la DIGNIDAD HUMANA, no de ninguna elucubración de sexo o de género.
Gracias, Javier, por escribir. Aquí seguimos, en contacto.
Loreley.
Gracias a todos por vuestras aportaciones. Es un placer aprender.
Siento haberme quedado algo descolgado pero no he andado sobrado de tiempo.
Antonio, parece que se han aclarado algo las cosas. Agradezco tu puntualización en lo del “enfoque de género positivo”. Sabes que yo el peligro lo veía en “saber lo que la sociedad espera de mi como hombre y como mujer”. Por mucho que espere algo de mi una sociedad, si ese algo no se corresponde con mis valores de la verdad y el bien, no lo seguiré y por ello no dejaré de ser hombre. A eso me refería.
A parte ya de todo esto quería dejar algo a reflexión. Es una parte de la “Carta a Diogneto”, que seguro que todos conocéis, en la que habla de los cristianos y su relación con la sociedad. Me parece muy valioso:
“Se someten a las leyes establecidas, pero con su propia vida superan las leyes. Aman a todos y todos los persiguen. Se los desconoce, y con todo se los condena. Son llevados a la muerte y con ello reciben la vida.”
Esa forma de vivir de los primeros cristianos (hombres y mujeres) cambió el orden de las cosas. No pretendo ser reduccionista. Pero sabiendo todo lo que se ha aclarado aquí y yendo hacía lo que escribía Mota :
“Dicho todo esto y examinando las políticas del Gobierno en la anterior legislatura (EpC, divorcio express, matrimonio homosexual…) y las que ha anunciado para esta nueva legislatura, para empezar, modificación de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa y ampliación de la Ley del aborto, me pregunto:
¿Tendrá algo que ver la peligrosa ideología de género con las políticas que lleva a cabo este Gobierno? Y los cristianos, ¿qué debemos hacer?”
A mí me gusta lo que hacían los primeros cristianos. Lo podemos adaptar cada uno a nuestas vidas pero que estas superen las leyes. El que quiera que alce la voz, que ejerza sus derechos, pero sobretodo que lo viva. Ojo!!!Ante la persecución, no cabe la respuesta de ojo por ojo, sino la de amor en todas nuestras diferencias pero con la seguridad de ser imagen y semejanza de Dios.
Saludos a todos y gracias por todo.
Siento haber mandado mis comentarios al debate anterior en vez de a este, que aún no había visto (y con la tontería hoy no estoy chapando nada). De todos modos quería puntualizar -pecando de muy ordinario, lo siento, y así dejo por tierra el nivelazo de este debate- que incluso el uso de los tacones y la falda por parte de las mujeres tiene una clarísimo y evidente "justificación" biológica -la excepción del kilt escocés creo que es más bien una reliquia de épocas en que no estaba muy depurada la técnica de la sastrería. En todo el resto, estoy totalmente de acuerdo hasta con cada coma, como dice Antonio.
Jajajajaja, Fernando. En fin, no voy a discutir esto. Seguro que el que los hombres llevéis corbata tiene también una clara explicación biológica, y que los romanos no eran hombres ni eran nada por vestir túnica o falda… seguro que los egipcios que llevaban faldellín eran todos gays jajajaja
Loreley -ya en las últimas y desbarrando, disculpadme.
Gracias a tofos por vuestros comentarios, da gusto leeros, y ver que entramos a fondo en este interesante debate, con consecuencias (de la ideología) muy perniciosas.
Loreley, veo que eres didáctica y pedagógica no sólo en tus columnas, sino también en tus comentarios a las columnas. Es gracioso, creo que la oposición marca más de lo que ya sabíamos…
Pones el ejemplo de los tacones y las faldas, pongo yo ahora el de las espadas y las muñecas. Tengo varios amigos con dos hijos (por ahora) y resulta que a la niña (5 años) le gusta cuidar de su muñeca, hacer de madre, darle de comer, de beber, dormirla…y al niño (no llega a 3 años) lo que le gusta es luchar con su espada a llá por donde va (Josefina y Jorgito, hijos de Coco y Coque). Los mismo ocurre con los hijos de otros amigos, donde los niños juegan con la pelota, la pistola o la espada y las niñas pintan o cuidan de sus muñecas (con menso de 4 años). ¿Es social o biológico?
Bueno, al tema. Podemos divagar en niveles descriptivos, aproximativos, racionales o lo que queramos, pero la realidad es la que es, y es que la ideología de género se quiere cargar todo lo que represente a "lo de toda la vida", en concreto, todo lo que huela a tradicional, ya sea esto bueno, malo o buenísimo. Ahí se encuentra, fundamentalmente, con la Iglesia Católica y con el núcleo básico de toda sociedad: la familia.
Este ideología parte de una lucha de sexos (como Marx con las clases, creo que algo comentó Loreley) en el que el hombre históricamente se ha impuesto a la mujer, siendo él el dictador y la muejr la esclava y la dominada. Se presenta al hombre y a la mujer como enemigos, en lucha permanente.Esto debe cambiar, dicen sus defensores. ¿Qué hacer?
- Emilinar el matrimonio entre hombre y mujer, lugar por excelencia donde el hombre esclaviza a la mujer.
- No tener hijos, situación en la que la mujer pierde sus posibilidades de independizarse e "igualarse" al hombre. Los hijos son una auténtica carga, un lastre, de los que, normalmente (¿será social o biológicamente?) se ocupa más la mujer. Es más, hacen una asociación casi directa: hijos = renuncia absoluta a la carrera profesional de la mujer.
- Eliminar todo lo que sea tradicionalmente aceptado: la mujer tiene una mayor tendencia natural al cuidado de los hijos, la mujer es más familiar, la mujer acepta con más facilidad el renunciar a parte de su carrera profesional por cumplir con su vocación de madre, la vocación a la maternidad y a la paternidad está inscrita en el corazn de la persona humana, el matrimonio es una unión de amor y entrega entre un hombre y una mujer…
- En lo referente a lo sexual: equiparación total entre hombre y mujer: son iguales de activos,impulsivos, instintivos. Muy atrás ha quedado eso de que el hombre es que da el primer paso, el que busca y la mujer la que para o acepta. Ahora, que busquen los dos por igual.
- Abort0. Como los hijos son una carga que, normalmente (vaya por Dios) asume más la mujer, ella tiene que tener libertad absoluta para decidir si quiere o no tenerlo (las palabras de la columnas sobre fertilidad son demoledoras). Ergo, aborto libre y gratuito.
¿Tendrá todo esto que estamos comentando algo que ver con los cambios producidos en España, y en Europa en las últimas tres décadas: índice de natalidad bajísimo, incremento escandaloso del número de abortos, descenso del número de matrimonios, incremento demencial del número de separaciones, elevación llamativa de la edad media de contraer matrimonio, incremento sin medida del número de relaciones sexuales esporádicas y separadas de lo afectivo…?
¿Y si a todo esto le sumamos las políticas de este Gobierno relativista e ideólogo de género: Educación para la Ciudadanía, divorcio express, matrimonio homosexual…y ahora más aborto y menos libertad religiosa?
En fin, sigamos..
Con tu permiso Fer, y dado lo interesante de tu apotación, traslado aquí tu comentario para que sirva a todos:
"Como siempre llego con un correo de retraso a estos foros, por razones medio obvias, pero querría aportar mi pequeño granito de arena en este terreno. Aunque no soy quién como para felicitar a nadie, me congratulo enormemente de ver este debate tan vivo y tan necesario, pues creo que versa sobre uno de los caballos de batalla intelectual más grave con el que tendremos que enfrentarnos en Occidente en el siglo XXI.
Estoy de acuerdo con Antonio (que tampoco sé quién eres, lo siento, pero me alegro de leerte) en que la perspectiva de género a priori no significa nada más que una metodología en las ciencias sociales en que los fenómenos se estudian a raíz de los "roles" que se atribuyen a hombres y mujeres.
En mi opinión el problema que plantea este enfoque es que deja de estudiar a la humanidad como un conjunto, y la estudia como dos "clases" separadas, hombre y mujer. De ahí a trasladar la lucha de clases del Marxismo al enfrentamiento de géneros no hay más que un paso, y no es casualidad que sea la izquierda la que ha encontrado en este enfoque -tan "científico" como el propio Marxismo, si se me permiten las comillas- una tabla de salvación ideológica. La lucha de clases se ha convertido así en lucha de géneros, y las estructuras sociales fundamentadas en el cristianismo -la familia- en opresión "de género".
Al igual que el método científico marxista, el de género se convierte por sus propias premisas en una ideología que queriendo atacar problemas reales y muy graves -pongamos aquí la subordinación de la mujer al hombre- acaba dando donde no es -pongamos por ejemplo esa manía de llamar violencia machista a la violencia conyugal-. El enfoque de género es, a fin de cuentas, la justificación intelectual del feminismo que pretende igualar a la mujer al hombre, en vez de reclamar la búsqueda de un lugar social para lo femenino.En mi opinión la perspectiva de género tiene un problema fundamental, que es que en su propio planteamiento metodológico tiene que asumir que los roles sociales varón-mujer no tienen por qué estar necesariamente relacionados con el hecho fisiológico macho-hembra. Como bien han dicho Mota y Cox, la construcción de los roles de género acaba llevando a la destrucción de los pilares de nuestra sociedad, y, como muy bien ha dicho Loreley, eso se hace con independencia del carácter moral de dicha deconstrucción, pues se obvia que "científico" no significa "bueno".
Por qué el enfoque de género destruye los pilares de nuestra sociedad es evidente, pues si yo construyo libremente mi propia identidad, puedo realizar mi convivencia con quien quiera y como quiera -y de ahí, Antonio, el vínculo con divorcio exprés, "matrimonio" homosexual, aborto, etc. que creo que es obvia y me sorprende que no veas.
Tal vez sea conveniente terminar con un recuerdo sobre por qué a los católicos esto del género nos chirría, y por qué acabaremos chocando con ella abiertamente como chocamos con el Marxismo (si no lo hemos hecho ya). Cristo -el centro de nuestra filosofía- nos dejó como premisa fundamental el Amor. Si creemos que todo hombre y mujer solamente se realiza únicamente en el Amor, y que ese amor es entrega total, reflejo del de Cristo, es una entrega de cuerpo y alma.
Por tanto realidad fisiológica y de género han de estar necesaria y naturalmente vinculadas, del mismo modo que creemos en la Ley natural por encima de las "construcciones" positivistas. Ello no significa que no se pueda discutir sobre cuáles son los límites de esos "roles naturales", pero sí que no se puedan negar realidades como que la paternidad/maternidad es una parte esencial de ese rol. Y, que si la realización del hombre y la mujer -del Hombre con mayúscula, pues todos los humanos somos uno a imagen y semejanza de Dios- está en la entrega del amor, las leyes sociales deben promover este fin supremo de la entrega del hombre a la mujer y de la mujer al hombre de forma total, sin merma de la libertad individual pero sin igualar lo bueno con lo menos bueno o no-bueno.
Soy consciente de que las consecuencias de la ideología de género están aún por verse, y sin duda está sirviendo de revulsivo en muchos temas. Como todos, tienen su parte de razón, y no es malo que nos sirva para recordar que, en lo que se refiere a la femenidad, los cristianos también estamos en permanente búsqueda de la voluntad de Dios. Pero también creo que llevada al extremo, en última instancia llevará a la destrucción de la mujer, pues a fin de cuentas el enfoque de género es una ideología más de las que propugnan el egoísmo en vez de la colaboración sin antagonismos." (de Fernando a la columna "La peligrosa ideología de género")
Bueno, solamente esta vez dar mi enhorabuena por el artículo y agradecer propiciar este debate.
Honestamente me he perdido por lo grande mi incultura en algunas diserciones planteadas que merecen mi aplauso a todos los contertulios. Bravo.
Agradezco por último las simpáticas e ilustrativas (creo) referencias a mis hijos tan queridos y realmente certifico que cuando Jorgito (más conocido como Tan) tenía un año y apenas andaba nadie le dijo que una pelota se pateaba (por cierto: PERFECTAMENTE lo hace el tío) y que cogiera una espada día y noche. Asimismo a Josefinita nadie le obligó a que se llenara de lazos rosas y muñecas haciendo caso omiso de las armas (de juguete ;o)). Realmente experimento que hay algo connatural en los hombres y las mujeres (como en los animales, vaya) y lo que me da pavor de esta ideología en sus múltiples manifestaciones, es que se entienda como una imposición sexista de otro tiempo. Pavor, amigos míos.
Mucho ánimo y abrazos a todos y todas ;o)))
Algunas curiosidades sobre esto último de lo que venís hablando:
Es verdad que los niños y las niñas se comportan de modo diferente. Pero de entre todas estas diferencias, algunas son biológicas, y otras, no. Muchas de ellas son aprendidas, sólo que inconscientemente. Es sorprendente lo pronto que todo se aprende. Lo genial de todo es que
Nosotros lo enseñamos inconscientemente.
Ellos lo aprenden inconscientemente.
Mejor que yo, lo explica Anthony Giddens:
Por una parte, los adultos, inconscientemente, solemos tratar a los bebés varones y hembras de distinto modo. (No digo que sea bueno ni que sea malo, simplemente es así, se comprueba en la práctica).
En cuanto a esto, hay un experimento bastante gracioso (realizado por Will y otros, en 1976): se vio cómo cuando se nos pide que describamos la personalidad de un bebe, lo hacemos de diferente manera dependiendo de si creemos que es niño o niña.
(A un grupo de madres jóvenes le dejaron jugar con un bebé de seis meses llamado Beth; después estuvieron con un bebé, también de seis meses llamado Adam… que era el mismo bebé sólo que vestido de distinta manera. Ellas aseguraban que Beth era más dulce y tenía el llanto más suave, y le daban muñecas para que jugara. A Adam, en cambio, le ofrecían juguetes masculinos para que jugara.)
En principio, no creo que, en sí, sea malo tratar distinto a niños y a niñas (a menos que resulte que les enseñamos que son superiores o inferiores por ser niño o niña, pero este no es el caso).
Simplemente, me parece interesante darnos cuenta de que lo hacemos. Tratamos de modo diferente a niños y niñas, a las personas altas y a las bajas, a las tímidas y a las extrovertidas, a los mayores y a los jóvenes… Y esto no es una acusación de discriminación… ¡es la manera humana de comportarse!
Por otra parte, los niños aprenden a diferenciar los roles de hembra o varón inconscientemente y muy temprano (antes incluso de que puedan etiquetarse a sí mismos como varón o hembra).
Reciben una serie de "clases preverbales". Por ejemplo:
Los cosméticos que usamos las mujeres contienen aromas diferentes de los que los niños aprenderán a asociar con los varones. ¿No es asombroso?
Las diferencias sistemáticas en el vestir, el corte de pelo, etc, proporcionan a los niños claves visuales en su proceso de aprendizaje y alrededor de los DOS AÑOS de edad, ya saben si son niños o son niñas y, en general, pueden clasificar correctamente a los demás. (Esto explica lo que contabais de los niños maravillosos de C y C).
Sin embargo, hasta los cinco o seis años no saben que las diferencias entre niños y niñas tienen una base anatómica.
En fin, son curiosidades que vienen al caso, y me apetecía compartir.
Vuestra conversación engancha, esto no puede ser bueno para la salud. Gracias a todos, y enhorabuena por vuestras aportaciones, porque esto es cada vez más interesante.
Con cariño y con toda mi "admiración y respeto intelectual",
Loreley.
q barbaridad!!!! q cantidad, calidad, densidad y extensión en los mensajes!!!!
una vez más, creo que no puedo participar en el debate en igualdad de condiciones, así q sólo daré pinceladas
1-el debate sobre los roles o sobre la ideología de género en sentido abstracto, me parece un debate vacío, e inofensivo. es como debatir si la tierra es redonda o cuadrada…q sucedería si el gobierno de turno legislara q la tierra es cuadrada?
2-sigo sin ver las manifestaciones prácticas de esta supuesta ideología…mota, todas las citas q haces en tu primer correo sobre aborto, mujer trabajadora, etc etc…son citas de manuales de esta ideología o son valoraciones de gente q discrepa con la misma?
es q algunas de esas políticas me parecen mas de grupos ultra-feministas…y francamente creo q feminismo e ideología de género se excluyen en sus propios términos
3-sobre la educación a los niños y los roles que les enseñamos…yo tb me opongo a q la ideología de genero nos obligue a educarles de una determinada manera, igual q me opongo a q otra ideología o pensamiento (aunque sea cristiano) nos obligue a educarlos de otra totalmente distinta. que dejen a los niños en paz (los unos y los otros) y que sus padres les eduquen como les dé la gana..
M.Ángel, las citas que pongo entre comillas (de ahí que sean citas textuales) son de ideólogos de género, muchas de ellas de la famosa Conferenica Mundial sobre la Mujer de Pekín 95.
Es decir, dichas textualmente por los defensores de la ideología de género.
Creer que el feminismo extremo y la ideología de género se autoiexcluyen es no haberte enterado de nada (con cariño…). No se pueden identificar, pero una (i.g.) bebe de la otra corriente (feminismo).
Una pregunta: ¿de verdad te lees las columnas y los coementarios? A veces me da la impresión de que las lees en diagonal.
¿De verdad no ves la conexión entre ideología de género y Educación para la Ciudadanía, divorcio express, matrimonio homosexual, aborto….? ¿De verdad?
Si es así, tanto yo principalmente, como el resto de los prestigiosos contertulios (…) tenemos una capacidad nula de trasmisión de ideas.
Por cierto, el martes 27 de mayo (ver Tablón de anuncios) viene la parroquia Jesús Trillo-Figueroa y hablará sobre "Ideología de género y Educación para la Ciudadanía". Para mí que al final algo sí que va a tener que ver…
P. D Siento en la columna los cambios de texto y de colores, ha habido un erroral subir la columna.
De nuevo, me subo al carro “loreley” y secundo lo que expone. Y quiero responder a tanta intervención, aunque sólo sea telegráficamente.
Mota, sobre las espadas y las muñecas. Mi respuesta a tu pregunta final, “¿social o biológico?”, es social. Simplemente: alguien les habrá dado las espadas y las muñecas. Sólo cuando se las fabriquen ellos mismos me creeré que es “connatural” que las espadas y las muñecas se repartan según seas niño o niña. Loreley da algunos ejemplos bastante buenos así que no abundaré en el tema. Perdonad, voy a resaltar los desacuerdos, para continuar avivando el debate.
“Lo de toda la vida”, la familia. Es cierto, es de toda la vida, pero no ha sido toda la vida del mismo modo.
Es un hecho demostrado que son mayoritariamente las mujeres quienes cesan en su actividad laboral o renuncian total o parcialmente a su promoción cuando son madres. Si queréis vemos si son incompatibles ambos términos (maternidad.trabajo) o no. No lo son si introducimos la variable paternidad o si relativizamos la trascendencia de la carrera profesional.
Las lacras del divorcio, descenso de la natalidad, incremento de la edad de matrimonio… se deben, creo, a fenómenos mucho más amplios que la ideología de género.
Creo que la izquierda trata de rearmarse ideológicamente. Ha echado mano del género. Sin embargo, no es privativo de esa izquierda: la derecha liberal tampoco le ha hecho ascos. En general, más que cargárselo a ZP exclusivamente, empezaría a repartir responsabilidades aquí y allá. Aquí se abre el debate y a lo mejor nos perderíamos. El género forma parte del ambiente general: no depende del “turno” político. El turno lo que hace es avivarlo o no.
Un saludo a todos y a seguir.
nada, q no hay manera. he metido en google (mejor dicho, en el nuevo buscador catolico buigle.com) “ideologia de genero” y todos los enlaces q salen son a páginas católicas o a artículos que critican dicha teoría
me gustaría escuchar y reflexionar sobre los argumentos a favor de dicha ideología (mota, muchas de tus citas me parecen tan bárbaras que “si no lo veo no lo creo”)…pero no logro por ningún lado encontrar un texto, web o lo que sea, que la defienda o hable de ella sin criticarla…
M.Ángel mis citas están sacadas fundamentalmente del artículo doctrinal que te envié en la anterior columna, pues buscabas fuentes. El problema es que los asrtículos, por largos que sean- 25 páginas, no es tanto- hay que leerlos.
También hay citas textuales de la web http://www.conelpapa.com/ideologia/index.htm
Aquí hay mucho artículos de especialistas y estudiosos sobre la ideología de género, donde se cita textualmente a los defensores de la misma.
A todo el que le resulte de interés este tema, os recomiendo la conferencia del martes que viene en San Jorge de Trillo-Figueroa (ver columna de Tablón de anuncios, más explicado).
Ah, y dos cosas más:
- La ideología de género es un concepto que utilizan sus detractores, por eso no te sale cuando lo buscas.
- ¿Creéis que es casualidad que a la violencia doméstica o conyugal se le llame violencia de género o machista?
Más de lo mismo: la lucha entre el hombre y la mujer, donde el hombre se impone a la mujer. Sos dos géneros enfrentados.
Antonio, todo lo relacionado con el descenso de natalidad y de matrimonios y el incremento de divorcios y abortos no está solo provocado por la ideología de género, pero sí que está promovido y ensalzado por la misma:
- Hijos = lastre, carga. Ergo, pocos hijos o ninguno. ¿Nos suena esto en los últimos 20 años?
- Matrimonio= hombre escalviza a mujer. Ergo, pocos matrimonios y vínculo temporal, no "para toda la vida". ¿Nos suena en cuanto al incremento de la edad media para contraer matrimonio, núm de separaciones y divorcios?. ¿No es cierto que hoy en día casi unánimemente se acepta que el matrimonio es "hasta que dure el amor"?. ¿Quién cree, salvo la Iglesia, en la indisolubilidad del matrimonio?. ¿qué es el divorcio express?. ¿y el matrimonio homosexual?
- Aborto. "Derecho a libertad sexual y reproductiva de la mujer" le llama el PSOE en su programa electoral. Esto es, aborto libre. "Derecho al propio cuerpo"…. lógicamente el feto no es una vida…¿No suena? ¿No está esto extendidísimo en la sociedad?. ¿Cuanto defienden la vida del no nacido, salvo la Iglesia?
No nos engañemos, la ideología de género está metida hasta los huesos en la sociedad, en las película, en las series de televisión, en los libros, en las programas políticos de todos los partidos de izquierdas y no rechazada en los de derechas.
La única Institución que defiende justo lo contrario: el amor, la entrega, la fidelidad, la indisolubilidad del matrimonio entre hombre y mujer, el derecho a la vida…en la Iglesia Católica (en su cojunto, Papa, Jerarquía, fieles, movimientos, asociaciones…).
Esta es la principal batalla que tenemos que librar los cristianos en el siglo XXI.
Todos los problemas de los que hablas, Mota, son graves. Y, efectivamente, los cristianos tenemos que ofrecer una alternativa cristiana a todo esto.
(Otra cosa es que sean consecuencia de la "ideología de género". No son consecuencia de ella. Es al revés: la que se ha denominado "ideología de género" aglutina todas estas ideas, que son anteriores.) Pero esto no invalida lo que dices en cuanto a que los cristianos aquí tomamos una opción diferente.
Y es que un cristiano puede perfectamente admitir explicaciones teóricas que distinguen género de sexo, pero no puede admitir un esquema de lucha de géneros. Esta es una idea marxista, y en general una idea que está en la filosofía desde el principio. Se puede formular en la siguiente pregunta básica:
¿Lo esencial al hombre es la lucha o la concordia?
En función de lo que respondamos, nos situaremos en una opción o en otra:
Hay quien entiende que el hombre sólo puede existir en la eterna lucha, en la confrontación irreconciliable. Y luego esto lo traslada a otros ámbitos:
cree que las diferencias entre opresores y oprimidos no se pueden solucionar (capitalistas y trabajadores, colonos y colonizados…)
o bien, cree que hombres y mujeres están condenados a la lucha;
o bien, cree que los hijos sólo pueden enfrentarse a sus padres para liberarse del yugo familiar;
o bien, cree que la sociedad sólo puede rebelarse contra la tradición;
o bien, cree que la derecha y la izquierda están condenados a una lucha irreconciliable.
Hay quien entiende que las diferencias entre los hombres no nos condenan a un enfrentamiento irreconciliable, sino que hay un espacio en que es posible el encuentro.
Esta es la opción de los cristianos.
De los que creemos que todos los hombres somos hermanos;
de los que creemos que el hombre y la mujer, se unen y forman una sola carne;
de los que creemos que los hijos deben honrar y cuidar a sus padres, aunque estén en desacuerdo;
de los que creemos que se puede progresar sin luchar contra la tradición, sino con la mirada puesta en la novedad del Espíritu;
de los que trascendemos la distinción entre derecha e izquierda, y nos sentimos llamados a restaurar la fraternidad.
Cuidado: no se confunda el cristianismo con el buenismo. La diferencia es que todo esto no se hace por ingenuidad, o por miedo, sino por una convicción profunda (la fe). Nuestra base es el amor. Por eso nuestro trabajo en la sociedad es diferente: nosotros no luchamos contra nuestros hermanos, sino contra las ideas que destruyen al hombre.
La violencia entre cónyuges es un mal profundo, de falta de amor y de respeto. Está extendido. ¿Qué alternativa podemos ofrecer? Es fundamental dotar los medios de defensa para las víctimas, y educar en valores para poner fin a esta lacra.
También es urgente restaurar el valor de la vida. La vida es un valor en sí. Tanto al principio de la misma como al final. En este sentido, es necesario asistir a las personas que, por miedo, deciden abortar. Es un drama profundo y vital. Desde el punto de vista ideológico, la oposición debe ser clara y radical. La diferencia que la maternidad y la paternidad genera en el hombre y en la mujer no es una desigualdad injusta, no es una imposición de una sociedad patriarcal opresora, es una diferencia hermosa, connatural al género humano, que nos permite amarnos siendo diferentes… porque sólo lo que es diferente nos completa.
El matrimonio debe vivirse como una entrega mutua y libre, generosa, completa. Todo enfoque que no sea este, generalmente terminará en la asimetría, en el abuso de un cónyuge por el otro, en una soledad compartida en la cama. Lo que sucede es que tenemos que convencer de que todo esto es posible. Hay que vencer al escepticismo, mostrando que se puede vivir de otra manera, que se puede vivir dándose.
La atención al más débil. El amor al prójimo. Poner la otra mejilla…
Es urgente aferrarnos a la esencia de nuestra identidad cristiana, y salir al encuentro del Hombre, allá donde esté.
Venga, vale, acepto pulpo como animal de compañía.
Es como decir que no se puede hablar de ideas comunistas en IU porque esas ideas vienen del leninismo ruso, que a su vez viene del marxismo, con toques de engelsismo.
No digo que todas y cada una de las ideas que he manifestado tanto en las columnas como en los comentarios sean innovaciones y creadas ad hoc por la I. de género, pero sí que las recoge del feminismo, ateísmo y relativismo, y le dan forma y las promueve.
¿No crees que es más importante centrarse, como bien haces después, en las consecuncias de este ideología que en los matices teóricos?
Dicho esto, me quedo con esta frase: "…nosotros no luchamos contra nuestros hermanos, sino contra las ideas que destruyen al hombre". Esto es muy importante, para no caer tambien nosotros en la lucha permanente contra el otro, y también para no caer, como observo que muchas veces pasa entre los cristianos, en el buenismo del que hablabas.
Dicho de otra forma: astutos como serpientes y sencillos como palomas.
Estoy contigo, Mota:
"…Nosotros no luchamos contra nuestros hermanos, sino contra las ideas que destruyen al hombre".
"Astutos como serpientes… y sencillos como palomas."
Ahora viene lo difícil. Ahora viene el punto que tú siempre pides en tus columnas, y en cada intervención en el foro. (Disculpa si, hasta ahora, no habíamos entrado de lleno en él). Ahora viene la gran pregunta, trascendente para que todo esto no sea un brindis al sol:
¿Qué hacer?
Es de esas preguntas que no se acaban nunca… porque hay que responderla cada día: viviendo, actuando, hablando
Viviendo
Cada día, con nuestra vida, debemos poder convencer de que es posible vivir como decimos.
(El problema de muchos es que han renunciado a vivir de esta manera, a vivir en el amor, porque han dejado de creer que esto sea posible… no creen que el amor pueda ser para siempre, no creen que el amor pueda llegar al extremo de que otro se dé por mí y yo me dé por otro…).
Por eso es fundamental que vivamos con hondura nuestra opción cristiana: apostando en todo, también en lo pequeño, en nuestras relaciones con todos, por un amor fuerte, que es capaz de renunciar, que no presume ni se engríe, que es servicial, que espera siempre…
Actuando
Debemos promover nuestra visión del hombre y de la mujer, iguales en dignidad, y diferentes en lo físico, que están llamados a complementarse y entregarse, superando los conflictos y dificultades porque apuestan por un amor fuerte, que es capaz de renunciar, que no presume ni se engríe, que es servicial, que espera siempre…
Hablando
"…Nosotros no luchamos contra nuestros hermanos, sino contra las ideas que destruyen al hombre".
Debemos disponer de los argumentos racionales y lógicos para responder a los argumentos contrarios. (Para eso es fundamental formarse y escuchar al otro, escuchar sus argumentos).
Debemos estar dispuestos a encontrarnos con otros, hablando sin miedo; sabiendo siempre que nosotros no imponemos nuestras razones, sino que las proponemos.
Debemos estar convencidos de lo valioso que es lo que tenemos que decir. Tenemos el precioso reto de mostrar una manera de vivir que llena al hombre, que toma lo mejor de él y lo hace libre.
vale mota, si tu aceptas pulpo, como animal de compañia, yo tb lo acepto…
“No digo que todas y cada una de las ideas que he manifestado tanto en las columnas como en los comentarios sean innovaciones y creadas ad hoc por la I. de género, pero sí que las recoge del feminismo, ateísmo y relativismo, y le dan forma y las promueve.
¿No crees que es más importante centrarse, como bien haces después, en las consecuncias de este ideología que en los matices teóricos?”
estoy de acuerdo. yo tb creo que todas las ideas q vienes manifestando en tus columnas son ideas deleznables y existentes en la sociedad, sólo que no veo el enganche “teórico, lógico o doctrinal” con eso que se llama ideología de género, sino que lo veo como manifestaciones de lo que tú llamas (con acierto) feminismo (radical, añado yo), ateísmo y relativismo
en el fondo hablamos de lo mismo y creo q estamos de acuerdo, sólo q nunca entendí el concepto “ideología de género” y sigo pensando que como tal concepto, en sentido autónomo no tiene significado o no es una ideología reconocida como tal
en definitiva…son galgos o podencos? (mota, quien quiera entender, q entienda, no? jejeje)
Muy bueno tu último comentario Loreley. Me ha gustado mucho.
Entras, por fin -cierto es-, en el fondo del asunto.
Una vez visto qué es y qué pretende la Ideología de género que, acepto, bebe del feminismo "radical", el ateísmo y el relativismo, para condensarlo todo y darle cuerpo doctrinal, y promover una serie de ideas que han calado muy de lleno en toda Europa, en concreto, en España: ¿qué puede hacer el cristiano?.
Lo describes muy bien: viviendo, actuando y hablando.
Para poder vivir, actuar y hablar antes hay que encontrarse, tener un encuentro con Aquél que cambia tu vida, para siempre.
De ese encuentro surge el amor a Él y a la Iglesia (de nuevo, Papa, Obispos, sacerdotes y fieles). Del amor a la Iglesia surge el escucharla y vivir conforme ella te dice, pues es el lugar donde mejor conoce el corazón del hombre.
De ahí surge la Familiaris Consortio, la Humanae Vitae, la Evangelium Vitae, la Veritatis Splendor….además de tantas y tantas homilías, charlas, conferencias, reuniones de catequesis y jóvenes, campamentos, horas santas, peregrinaciones, convivencias…donde bebemos y somos iluminados por la fe y la Doctrina.
De tantas experiencias de Dios y de Iglesia surge vivir, actuar y hablar conforme al Evangelio, como hijo y testigo del Señor.
Así, intentamos vivir, actuar y hablar de amor, de vida, de matrimonio y familia, de lealtad y fidelidad, de sencillez, de caridad.
1- Piedad hermanos para con los menos intelectuales, como yo. Me ha llevado más de una hora leer, releer, entender y entresacar entre líneas qué queréis decir!!
2- Entre tanto enhorabuena, y gracias y tal…os enmendáis la plana de un modo muy evidente…no deja de tener su gracia.
3- Me sorprende tanta dificultad para aceptar la ideología de género como una forma nueva de vida que abarca numerosos ámbitos y que tiene su base (no entraré si antropológica o social) en una idea del hombre que en absoluto coincide con la que yo (como cristiana) comparto. Para mi es bastante evidente y no necesito entrar en matizaciones semánticas, que pese a ser muy interesantes para mi eluden el problema real al que nos enfrentamos nosotros y nuestros hijos.
4- Es una evidencia que en la actualidad, esta ideología se va extendiendo como la espuma, incluso nosotros sin darnos cuenta lo hacemos. Se va introduciendo en nosotros sin apenas darnos cuenta.
5- A partir de aquí…coincido con algo que he leído anteriormente: formarse, informarse y colocarse para poder hacerle frente. Rezar…porque al fin y al cabo, sólo Él puede salvarnos!!incluso de esto!!
Muy rápido. He preguntado a algunos sabios: Esto del género que tanta pasión levanta alcanza también a la teología… y así existe una teología feminista y recosntrucciones no patriarcales por parte de historiadores de los primeros siglos del cristianismo. Entre otras cosas… Esos teólogos y teólogas también rezan y creen. No será para tanto, o no será cómo se plantea por aquí, con tanto temor. Lo interpreto así. Seguramente habrá quién prefiera ver en eso el síntoma definitivo de que la “ideología de género” arrasa con todo a su paso, y que también a la teología le ha llegado la vez.
Saludos a todos y gracias por seguir participando
Jose he leido San Jorge Digital, duerme tranquilo. Reconozco humildemente que me he agotado leyendo vuestros comentarios. Coincido con Marta los católicos de hoy tenemos más necesidad de formación que nunca,! mucho ánimo a los padres nuevos ! El abandono en el Sr es indispensable. Los católicos hemos salido de algunas más gordas.
Os recuerdo que mañana, martes 27 de mayo, a las 20:00 tendrá lugar la Conferencia "Ideología de género y Educación para la Ciudadanía" que impartirá Jesís Trillo-Figueroa. (ver la columna Tablón de anuncios)
Es muy recomendable, y nos ayudará a ver más luz en todo lo que hemos comentado en este foro.
Escribo para comentar que la conferencia de ayer fue muy interesante e ilustrativa. Me sorprendió ver a tan pocos “contertulios” de este foro!! (habría sido una buena ocasión de aclarar todas las dudas que han surgido en tan abundantes comentarios), pero en fin…en lo que a mi respecta, salí contenta y algo más informada sobre el tema, cosa que me vino muy bien!
Un besillo…
Bueno, lo prometido es deuda. Os cuento el resumen de la Conferencia de ayer.
Fue en la rotonda, seríamos unas 40 personas (en la B.Blanco alrededor de 120, en la Iglesia). Me decepcionó un poco ver que de esas 40 personas, sólo había 5 jóvenes. En fin..otra prioridades, entiendeo.
El resumen de las ideas que transmitió Jesús Trillo fue:
- La ideología de género es llamada así por sus detractores no por sus defensores (para M.Ángel)
- Surge en mayo del 68 del feminismo radical. Coge más fuerza en la Conferencia Mundial de la Mujer de Pekín 95. Liderados por la Unión Europea, cuya voz fue Cristina Alberdi, Ministra de A.Sociales de España. Frente a ellos, la Santa Sede.
- Su principal ideólogo en España es Gregorio Peces-Barba.
- Parte de la idea de que sexo y género son cosas diferentes, prevaleciendo el género. Sexo es "como naces" y género es una construcción social, algo que tú eliges conforme mas madurando. Naces "sexualmente neutral" y eliges tu género a lo largo de tu vida.
- No sólo existe el género masculino y femenino, sino el homosexual, bisexual…
- La vida es una lucha de sexos en la que el hombre se ha impuesto históricamente a la mujer, dominándola. Hay que acabar con esto.
- Lugar por excelencia donde este dominio tiene lugar: el matrimonio. Por ello, éste debe erradicarse.
- Se trata de una ideología profundamente anticatólica. De hecho, sus defensores (la izquieda europea y, en concreto, la española) no perdona al Papa Juan Pablo II, principal artífice de la caída del comunismo.
- Basan sus postulados en negar todo lo que la Iglesia Católica defiende: matrimonio, familia, vida. Ellos: no al matrimonio, no a los hijos, aborto, eutanasia, divorcio expréss, matrimonio homosexual…
- En Educ. para la Ciudadanía se encuentran recogidos todos los postulados y objetivos de la Idelogía de género. Si los niños la asumen y aprenden desde pequeños, triunfará. ( y el PSOE se asegura 50 años de Gobierno, esto último es mío).
- La I. G. está metida hasta el fondo en la Instituciones Internacionales (ONU, UNESCO, UNICEF, OMS…) en la sociedad: películas, libros, políticas…
Y muchas más cosas. Si tenéis interés, os las voy (vamos, pues Álvaro y Marta también estuvieron) contando.
Muchas gracias por ponernos al corriente, vosotros fuisteis nuestros oídos, para los que nos fue imposible asistir.
En cualquier caso, no veo que la información que aportas añada nada relevante para nuestra tertulia. Creo que, después de muchas intervenciones, ya se había aclarado en qué consiste la así llamada "ideología de género", que es la precipitación de múltiples corrientes de pensamiento. Después de todo, ya habíamos ido más lejos, desgranando las implicaciones y consecuencias, y perfilando nuestra respuesta.
Muchas gracias a todos.
Yo también estuve en la charla sobre la ideología de género. Fue muy instructiva, y por este motivo, ha dado pie a nuevas reflexiones. Y he aquí que voy a plantearlas. En este punto, enlazo el debate que llevamos en “Si Isocrates hablara” con el de aquí.
Parto de la premisa de que la ideología de género, dentro de la nueva ideología del PSOE y otros partidos, junto con el sistema ético que propugna el mismo ( el nuevo “socialismo”), forman una ideología completa, clara y concisa, defendida por mucha gente desde el convencimiento sincero. Tanto es así que han recopilado esta ideología, también llamada “Ciudadanismo”, en unos libros que imparten como asignatura obligatoria en los colegios. Sin nombrar que la asignatura de Religión la han relegado a opcional, por impartir valores morales “religiosos”. Resultado: han sustituido simplemente una religión por otra.
Pues bien, esto me hace reflexionar sobre el modelo político que tenemos y el modelo político que sería ideal para mí. Actualmente tenemos un sistema democrático que va dando el poder a unos partidos de un color u otro. El color implica un sistema de valores, un sistema ideológico, una ética. Para cada color hay cosas buenas y malas. Y ya en el poder esta ética se refleja en leyes orgánicas y ordinarias. Esto es lo que hay.
Y lo que debería haber no lo tengo claro. Un modelo político donde un gobierno legislase de manera éticamente neutral es imposible. Un modelo político donde un gobierno sólo legislase temas económicos e infraestructuras sería inviable….Podría ser un modelo donde todo se tuviese derecho a cualquier tipo de educación, cualquier religión, al aborto, la eutanasia, todos los tipos de matrimonios, drogas, mientras eso no perjudicase a alguien que no ha elegido libremente. Sería como legislar con todas las éticas posibles. Este último modelo también lo veo difícil.
Ante esto, se me antojan 3 posturas distintas frente a la política:
Postura 1: vivir mi fe, en mi parroquia, ignorando el tipo de gobierno y estado en el que me muevo, cumpliendo solamente con mis deberes como ciudadano. (al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios)
Postura 2: Intentar implicarme para conseguir un estado lo más neutral posible éticamente, y buscando la máxima libertad en la legislación. (postura que implica estar en contra de la “educación para la ciudadanía” y de la “Religión” como asignaturas obligatorias, pero no de las otras leyes del aborto, divorcio, matrimonios)
Postura 3: Partiendo de que el estado impone una ética sí o sí, intentar buscar que la misma sea una ética católica.(implica luchar frontalmente contra el actual gobierno y las leyes que rompen con la fe católica).
Estas tres posturas las he visto reflejadas en muchos cristianos, y de la elección dependerá el futuro de una sociedad a la que se la está imponiendo una ideología desde los primeros años de educación. Porque el tema es muy serio, aunque sea difícil vislumbrarlo.
Siento el parrafón pero no tengo ni idea de como editar los textos y hacerlos más amables visualmente….
Queridos contertulios,
Yonkihuete establece un tema paralelo que tiene que ver con la Ideología de género, la educación para la ciudadanía y modelos de gobierno. Os invito a que este tema que tiene pinta de alargarse lo sigáis en el FORO pulsando en este link:
Ideología de Género y Educación para la Ciudadanía
En un futuro podréis acceder directamente desde la pestaña de "FORO" en la parte superior de la gaceta.
La próxima edición de San Jorge Digital saldrá en pocos días y sería una pena perder esta linea de debate al dar paso a las nuevas columas de la nueva edición.
Un cordial saludo,
La Dirección de San Jorge Digital
¡Muy bien! Nos vamos con la música a otra parte. Os veo en el FORO, hablando de "Ideología de Género y Educación para la Ciudadanía".
Gracias Yonkihuete por tu valiosísima aportación.
yo, por alusiones indirectas (soy uno de los contertulios del foro que sorprendentemente no se pasó por la charla) decir que en mi caso no asistí pq con los debidos respetos pienso q el ponente nada iba a contribuir a formar mi opinión al respecto…
ya dije desde el principio q me parecía tan contradictorio y en ocasiones tan absurdas e imposibles algunas de las propuestas q supuestamente defiende la ideología de género, q yo, francamente NO ME LAS CREO. asi q hasta q no escuche o lea a alguien defender las cosas q aquí se critican, me seguirá pareciendo un debate sobre "el sexo de los ángeles"
Joder M.Ángel, entonces por qué no dejas de hacer el vago y te pones a leer sobre ideología de género, en webs varias, y así de una vez por todas te crees lo que decimos.
Lo tuyo es de nota:
- No me creo lo que dic Mota en las columnas
- No me creo lo que dicen los contertulios en sus comentarios
- No voy a la charla de Jesús Trillo porque no me creo lo que va a decir.
Eso sí, sigo sin leer nada sobre ideología de género. No está nada mal.
Te estamos esperando.
Como dice Edu, en el nuevo FORO de esta web.