Un paso, un minuto…

peregrino1.jpgHe construido muchas maquetas a lo largo de mi carrera. Pequeños modelos de grandes edificios, en los que con sólo un vistazo apreciaba las virtudes y los defectos de algo enorme. Un palito de madera representaba un pilar, un hueco en un cartón representaba una ventana. Y desde la observación de ese diminuto objeto, podía llevar a cabo la construcción del grande.

 

El camino de Santiago que hice en el 2003 fue una pequeña maqueta de mi vida. Fue como reducir de escala la duración de la misma a 10 días. Cada paso era un minuto de mi vida real. Cada pequeña molestia de tobillo, de rodilla, podía corresponderse a un momento doloroso, a una pérdida, un suspenso, un metedura de pata, un revés. Cada sonrisa era un momento feliz, un encuentro con un amigo, un regalo de alguien especial, un deber cumplido.

 

En una maqueta todo se observa y se construye con más intensidad y rapidez. En el camino pasaba lo mismo. No había casi nada planificado, ni bajo nuestro control. No sabíamos dónde dormiríamos esa noche, dónde comeríamos. Era una pequeña muestra de nuestra realidad humana, dónde creemos controlarlo todo y no es así. Y es ahí dónde sentí la Providencia del Señor. Nos guiaba en cada momento y aprendimos a confiar en Él. Y a estar en Paz. Me dí cuenta de que en los momentos duros el Señor sacaba más de mí de lo que nunca creí. Aprendí a ver al Señor en cada curva, en cada nube que nos cubría del sol.

 

Todas esas pequeñas vivencias, me hicieron ver las virtudes y defectos de la peregrinación a escala natural que es mi existencia. Y desde entonces seguí caminando por la vida con otros ojos.

 

Por eso os ánimo a que hagáis esa maqueta de vuestras vidas en el camino de Santiago que organiza San Jorge este verano.

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Comentarios (4)

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  1. ¿Quien no se anima, después de leer este magnífico artículo, a calzarse las botas, colgarse la mochila, empaparse de espíritu de peregrino y caminar hacia el Campo de la Estrella y entrar en la casa del Señor Santiago, el Hijo del Trueno, el Santo Adalid  Patrón de las Españas,  y (este es el mejor de sus títulos), el Amigo del Señor?

  2. ¡Ah!  Se me olvidaba. Es interesante ir bien acompañado. Y la mejor compañía, ya es sabido. Por eso no está de mas la conocida canción que empieza "mientras recorres la vida, tu nunca solo estás…"

  3. tuky dice:

    Yo también he tenido la enorme fortuna de haber recorrido ese camino. Y tengo esa misma sensación que Álvaro tan bien describe aunque nunca lo explicara arquitectónicamente. Creo que muchos de nosotros hemos vivido experiencias similares, esas que te tocan el corazón y te ponen en una bandeja tu vida. En ocasiones cambian incluso el discurrir de tus días futuros. El presente es a veces tan esclarecedor que nos abre una puerta, concreta, hacia el mañana. Yo cambié en aquel camino, Cristo se vino de viaje con nosotros, se calzó las botas y nos sostuvo a lo largo de las dichas y las sombras. No puedo dejar de agradecer una experiencia de tal calibre y tan enorme calado, para que nunca olvidemos quién de verdad nos lleva de la mano y quién, sólo áquel que puede realmente hacernos felices.
    Este verano se brindan numerosas oportunidades de veranear con Cristo, de dejarnos abrazar…ya sea en picos, en Santiago, en Sidney…o…dónde el Señor quiera que llevemos nuestros pasos!!!

  4. Mota dice:

    También fui regalado, junto con Álvaro, Marta y unos cuantos amigos más, con un Camino de Santiago providencial. Unas personas que tan sólo eran conocidos y volvieron amigos. Y, 5 años después, son muy buenos amigos. Una belleza natural impresionante, un dejarte llevar por lo que el Señor va marcando. Un "dejarte hacer" y un "confía en mí" que todos vivimos con especial intensidad.  Fue la experiencia más clara de que el Señor guía nuestras vidas. De que Él te cuida, te quiere y te marca el camino. Fue impresionante. Realmente impresionante. 

    Que el Señor nos siga iluminando este verano, allá donde nos lleve, con su amor y su verdad.

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