Vuelve el hambre

Vuelve el hambre

Todos los avances que se habían logrado en la lucha contra la pobreza durante los últimos diez años, se han desvanecido en el último año. A día de hoy, la pobreza vence.
En los últimos días, por fin se ha empezado a hablar de la Crisis de los alimentos, de esta tragedia silenciosa. El manto del hambre es menos escandaloso que las catástrofes naturales que han asolado Bangladesh y China. Pero es más amplio: es un problema global, que trasciende las regiones particularizadas, y afecta a todas por igual.

Hambre

¿Qué está pasando?

  • En los últimos meses, se ha observado una subida desproporcionada de los precios de los alimentos básicos, en todo el mundo.
  • Las causas de la inflación son complejas, y tienen que ver con un incremento de la demanda debido a la utilización de cultivos para la producción de combustibles menos contaminantes y con el crecimiento de regiones como el extremo oriente, que gana posiciones en el marco de la economía mundial.
  • Los más severos, achacan también el desastre a la especulación con los precios de los cereales.

Algunos datos para ilustrar la gravedad de la situación –aunque los daños más importantes son, siempre, incuantificables- :Hace unos días, publicaba la revista especializada The Economist (The silent tsunami“, 17 de abril de 2008) que:

    • Las clases medias de los países pobres dejarán de comer carne, y abandonarán los cuidados médicos.
    • Las personas que viven con dos dólares al día, dejarán de llevar a sus hijos a la escuela y dejarán de comer verduras, para poderse permitir el arroz.
    • Las personas que viven con un dólar al día, no podrán permitirse comer carne ni vegetales, y dejarán de hacer tres comidas al día, para hacer sólo una.
    • Los demás, los que viven con medio dólar al día, se enfrentan al desastre.

Las ayudas estatales son fundamentales, pero no nos engañemos: no son la panacea universal. Debemos exigir que se incrementen, pero no podemos conformarnos con ello. Los Estados pueden tomar medidas, entre ellas incrementar la dotación al WFP (Programa mundial de alimentos). Pero estas ayudas no son inocuas, y también acarrearán consecuencias negativas para las economías locales. Por eso es aún más importante que los ciudadanos nos involucremos.

Un cristiano no podrá nunca conformarse con el funcionamiento de un mundo que sólo sigue los dictados del mercado. No nos es indiferente la desesperación y la muerte de tantos hombres y mujeres. Por eso, debemos seguir comprometiéndonos en la lucha contra la pobreza y el hambre. No caeremos en el error de justificarnos ni de culpabilizar: ¡Tomemos medidas! El envío de dinero y alimentos a las zonas más deprimidas es necesario.


 

 

Filed Under: Columna Libre

Tags: , , , ,

109 Visitas

¿Quién es Loreley? Loreley es el nombre de una peña situada a la orilla este del Rin, cerca de Sankt Goarshausen. Su nombre designa al tramo más estrecho y profundo del río legendario. Desde la Edad Media existen referencias a su utilización como marca en los caminos. Y también, historias y lamentos acerca del peligro que corrían quienes navegaban por el Rin y a ella se acercaban. Por aquellas tierras, ricas en mitos e historias, se propagó la noticia de que una sirena habitaba en la roca. Orientaba a los pescadores, que obtenían una pesca abundante. Pero muchos también naufragaban, cautivados por el embrujo de sus cantos. Los grandes autores del romanticismo alemán escribieron versos a la sirena Loreley, como Heinrich Heine en 1824. Yo, que de sirena tengo poco, en cambio sí quisiera interpretar mis cantos desde la roca en que me siento. Desearía que pudieran ayudar a quienes los escuchan a obtener una pesca abundante. Soy consciente de que si alguien tratara mis palabras como verdades absolutas, podría naufragar. A veces yo he sido la primera. Pero permanezco en mi puesto. Interpreto mis cantos de sirena. Y me esmero por llegar a quien los escucha. Mi formación es económica y jurídica, y ambos enfoques están siempre presentes en mis ideas. La cultura es una de mis pasiones. No como saber acumulado, sino como manera de mirar la vida. Disfruto con el arte, en todas sus formas. También con las humanidades. Soy conciliadora en el conflicto, y me gusta opinar. Lo social jamás me es indiferente. Y quisiera comportarme como cristiana cuando escribo. Este deseo exige mucho de mí. Me obliga a reconocer, con franqueza, mis fallos; a expresar mis anhelos; a no callar; a callar a veces; a denunciar; a alabar; a preguntarme; a leer; a disfrutar; y a permanecer en esta Roca, entonando mis cantos de sirena.



Dejar un comentario