Noviazgo: Escuela de Amor

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“Amor”, esa palabra que en tantas ocasiones hemos oído y quizá pocas experimentado realmente.

A veces sorprende la facilidad con la que hoy en día se utiliza este término y muchos otros “que si estoy enamorado”, “que si amo”, “que si te quiero”… Pero realmente… ¿Amamos? ¿Nos dejamos amar? ¿Queremos de verdad, como Dios quiere?

  

Que no nos engañen, el amor no es como muchas veces nos intentan hacer creer.

 

Aprender a amar al otro como quiere ser amado y dejarse amar no es algo que se consiga con facilidad.La medida del amor no es solamente la satisfacción personal o el placer que aporte, sino amar sin medida. El amor construye y engrandece el alma cuando consigue que nos olvidemos de nosotros mismos. Cuando llega a tal extremo que hace a otra persona más importante que a ti mismo. El amor no es un egoísmo compartido, es una entrega mutua. Decía la Beata Teresa de Calcuta que “amar a alguien tiene que ser tan natural como respirar.”

  

El noviazgo es escuela de amor donde todas estas lecciones deben ser bien aprendidas, de ello dependen muchos de los pilares importantes en la vida: construir un buen matrimonio en el futuro, ser buen ejemplo de amor para los hijos… en definitiva, el noviazgo es un proyecto de familia.

  

Las cifras de divorcios actuales son realmente alarmantes, como también lo serían las de noviazgos mal vividos. Abundan las parejas que se prueban como si de objetos se tratase a la hora de realizar una compra. Se ponderan aspectos superficiales de la vida por encima de lo realmente esencial: discernir si esa persona con la que caminas es quién completa tu vocación.

  

Durante el noviazgo hay que ir descubriendo al otro, apreciando sus virtudes y defectos aprendiendo a entregarse y aceptarse incondicionalmente, con lo bueno y con lo no tan bueno.

Tener la certeza de que en el noviazgo también está Dios es clave. Que el amor que existe en él es creación y regalo de Dios y por ello merece ser cuidado. El Señor presenta a dos personas para que cada uno ensanche el corazón del otro disponiéndolo para acogerlo.

  

Los novios que rezan juntos permanecen unidos. Un noviazgo (al igual que el matrimonio) no es cosa de dos sino de tres: Dios debe ser la fuente de principio a fin.

  

Escuchar en todo momento la voluntad del Señor para poder apartar las apetencias y abandonarse solo en El. Saber que no solo contamos con nuestras fuerzas para vivir el apasionante proyecto que supone un noviazgo cristiano llena de paz el corazón y lo prepara para amar de Verdad. Sin mentiras, sin falsas promesas que vacían el alma…del todo.

  

Vivir el noviazgo como un camino de santidad es el principio de la vocación matrimonial.

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Comentarios (6)

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  1. Artículo certero, digno de ser meditado y puesto en práctica por los novios …. y muchos que no lo son.

  2. Rocío Muñoz dice:

    Pocas veces se plantea el noviazgo como un camino de santidad, y sin embargo es lo que deberíamos tener presente en todo momento. Muy buen artículo!

  3. Mota dice:

    Gran artículo Vinccero.
    No sé quien eres, pero es muy bueno, y muy neceario.
    El noviazgo es preciosos, pero tiene fecha de caducidad, es un puente hacia el matrimonio, y es una esculea. Perfecta, imprescindible.

  4. Juan Carlos Camey dice:

    Excelente artículo, pues en este momento vivo un gran noviazgo el cual deseo en un futuro no muy lejano convertir en un feliz matrimonio. Por lo que dices en este artículo es certero y muy útil. Además de que el hecho de comentar que la fuente de todo buen noviazco no solo es el amor, también la presencia de Dios es fundamental.

  5. ISJ dice:

    Muchas Gracias por el artículo. era necesario que alguien se atreviera a plasmar por escrito el sentido del noviazgo y cómo se ha de vivir el mismo.

    Seguid así!!

  6. Vinccero dice:

          Muchas gracias por vuestros comentarios. Me alegra que pueda ayudar.

           Han quedado cosas importantes en el tintero: el punto de vista mariano, la castidad, el discernimiento, la convivencia pre matrimonial, etc…
           Conozco algunos cursos para novios muy interesantes que tratan estos y muchos otros temas en profundidad. Si a alguien le interesan que se ponga en contacto con Alfonso (el columnista habitual del apartado de "Religión")

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