
Fábula de la aguja y el camello
Trataba un rico pasar
con su camello maltrecho
por el agujero estrecho
de la aguja de un pajar.
“¡Empresa descomunal
adelgazar mi camello!
¿podré algún día con ello
pasar del cielo el umbral?”
Penó mucho el fiel camello
de hambre y sed provocada
por la avaricia alocada
de quien hierra en el empeño
de al cielo entrar con soltura
a base del artificio,
de colar por orificio
de aguja a su fiel montura.
No cierra el cielo la aguja
ni el tamaño del camello
lo cierra ocuparse en ello
y aferrarse a la riqueza…
no descubrir en la hacienda
que el Señor gratis nos diera
un camino, una manera,
para cumplir su encomienda.
“Invierte bien tu moneda”,
díjole sabio el camello,
“en realizar todo aquello
que Dios en su plan te ordena
y será entonces sabido
que por la puerta más ancha
del cielo pasarás sin mancha
con tu mandato cumplido”.
No pierdas el tiempo en vano
en lo imposible intentar
lucha su plan acatar
y deja que Dios sea tu mano.
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Qué arte tienes…!
Me ha encantado…no puedo decir más!
Un abrazo.
¡Qué fina la fábula, mucho más que la aguja!
¡Qué jorobado el dinero, mucho más que un camello!
Muchas gracias, Pepe. Otro abrazo.
Fina la aguja se antoja
y jorobado el dinero,
que pasar por agujero
a quien le sirve no deja…
mostráis caballero buen tino
con el vueso comentario
que no quisiera enmendallo
yo, con torpeza o desatino
ni su agudeza emular
en sabiendo de esta guisa
que os haya causado risa
fábula de este juglar…
Es muy buena, Pepe.
¡Cuánto tiempo perdemos haciendo cálculos para no dejarnos llevar por el torrente que el Señor nos ofrece!
Cuántas cuentas
para no dejarnos tocar por los otros,
para no renunciar a las seguridades que sólo nos hacen menos libres,
para convencernos de que es posible amar a Dios y al dinero,
para conformarnos con una vida a medias.
Pepe, simplemente, genial.
Brillante. Bravo maestro.
Y la enseñanza, mejor aún.
Fermosa fábula has logrado,
pues de todo ha de haber,
pero lo importante al leer
es seguir el consejo
que en la moraleja has dado.
Bien obráis caballero Florentino
sabio vueso escuchar al camello
su consejo bien seguir
su moraleja aplaudir
y presto facer con ello
salvar vuesa alma con tino…