El melón de la revolución tecnológica

He asistido últimamente a un hecho totalmente novedoso en mi vida que ha hecho que me sintiera mayor.

Cuando empecé a ir a fiestas o salir por ahí con amigos, si un chico se fijaba en una chica y tenía alguna intención (honesta, por supuesto;-) con respecto a ella, pasaba por el mal trago de pedirle el teléfono o conseguirlo y por el peor trago aún de llamar (aún a riesgo de que fuera la madre, o, mucho peor, el padre, el que contestara la llamada). Si la conversación resultaba fructífera se podía dar el caso de una quedada posterior…y…el resto ya no importa.

Algunos años después ante un hecho de características similares (ergo: chico conoce chica) lo que se pedía (o conseguía) era el número de móvil. Hace relativamente poco, el móvil fue sustituido por la dirección de correo electrónico y el Messenger como vehículo de comunicación. Ahora la cosa es más sofisticada aún. Existen lugares tan famosos como tuenti o facebook, entre otros, para encontrarse.

 

Para entendernos: si a Pepe le gusta Pepa en una fiesta o sucedáneo, ya no le pide el teléfono, ni el móvil ni el correo electrónico, estamos en una fase posterior…y a través de alguna de estas nuevas fórmulas, Pepe puede saber de Pepa mucho antes de conocerla. Puede ver sus fotos y las de sus amigas (fotos chulas, claro) puede leer los mensajes públicos, en definitiva, puede hacerse una idea más ajustada aunque no siempre auténtica de quién está en frente e incluso mantener una o cien conversaciones (virtuales) antes de que se produzca el famoso “face to face”.

 

Si bien esto es sólo un pequeño ejemplo de la influencia abrumadora que las TICs  (Tecnologías de la información y la comunicación) pueden ejercer sobre nosotros (de un modo especial sobre los jóvenes) hoy en día, el ejemplo es extensible a muchos ámbitos y abarca muchas facetas.

Algunos datos resultan especialmente sorprendentes e invitan a la reflexión. Uno de los más llamativos es el hecho de que frente a la idea de que las nuevas tecnologías igualan y homogeneizan, según diversos estudios (a destacar: el informe jóvenes y cultura Messenger de CajaMadrid) éstas no hacen sino abrir una brecha, un espacio irrecuperable entre: jóvenes-adultos por un lado, los que utilizan las nuevas tecnologías frente a los que no las utilizan por el otro. En definitiva, una dicotomía insalvable que no hace sino separar.

En otro orden de cosas, existen algunas investigaciones que explican que los jóvenes “tecnológicos” son más despiertos, más asertivos, más curiosos y aceptan con más facilidad la diversidad. Otras sin embargo revelan lo contrario: algunos jóvenes como consecuencia de su adhesión a los nuevos usos pierden su capacidad de atención, sufren estrés, vanidad e incluso crueldad.

En realidad aún hay muchas cosas que estudiar al respecto sobre todo en España, donde aún la tecnología y su avance no ha hecho más que comenzar. Impresiona observar como en EEUU o Japón dónde las TICs están más extendidas los jóvenes “enganchados” a la red ya tienen nombre. Allí: screenagers, en tierras niponas: hikikomoris

 

Ante esta revolución no sabemos si está aconteciendo un fenómeno positivo o aterrador. Pero sin duda, reflexionar sobre este tema tan actual no podrá dejarnos indiferentes. Hay mucho en juego y muchas cosas que preguntarse.

Estas nuevas tecnologías: ¿Ayudan al hombre o lo esclavizan? ¿Favorecen la verdadera comunicación o ayudan a la evasión?, ¿Estrecha las relaciones humanas o parapetan la auténtica personalidad?, ¿Tiene efectos positivos o negativos en la familia?…y la pregunta clave: ¿Ha hecho al hombre más feliz esta revolución tecnológica?

El melón abierto es amplio y jugoso, quien quiera comer que coma…

Filed Under: Columna Libre

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Comentarios (8)

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  1. edugambra dice:

    Si me lo permites Mart voy a coger un trocito del suculento melón…

    Me encuentro cuasi permanente destinado en Palma por temas de trabajo, y aunque la vida en el exilio es una lata, gozo de ciertos privilegio:

    Reparten en el hotel gratuitamente la prensa diaria, pudiendo leer de varias fuentes distintas. La semana pasada me llamó poderosamente la atención una temática repetitiva (¡diaria!) y atractiva para un Informático como yo. La aparición de este nuevo fenómeno sociológico como son estas redes sociales (facebook, tuenti y hi5)

    En todos ellos dos ideas fundamentales, lo sorprendente de su multitudinaria acogida, y la incertidumbre ante el nuevo medio de comunicación. Sorpresa porque la acogida entre el público muy joven (10-25 años en tuenti) y menos jóven (30-45 en facebook) ha sido desproporcionada; E incertidumbre y desasosiego entre psicólogos y sociólogos que ven en estas nuevas herramientas un foco de problemas en absoluto controlados como son el intrusismo, acoso, pederastia, etc. Y todos estos artículos en común acuerdo, independientemente de tendencias ideológicas de cada uno de estos periódicos.

    Mi opinión: yo como informático especialista en tecnologías IT (Tecnologías de la información) y concretamente en este tipo de “productos”, comparto con vosotros la opinión que me merecen todas estas redes sociales:

    Son un arma de doble filo, se presentan como una forma novedosa de comunicación llena de bondades y curiosidades, para disimuladamente imbuirte en un mundo vacío donde prima el cotilleo fácil, la falta de privacidad, intimidad y pudor, una pura fachada materialista y basada en los valores actuales: placer, viajes, lujos, juergas, superficialidad… Una supuesta herramienta de comunicación que finalmente te incomunica y sumerge en un montón de horas de mantenimiento de un “perfil”, una portada de cara al mundo exterior, pero un “mundo” encerrado en el espacio y tiempo de horas y horas tiradas delante del ordenador.

    LLAMAMIENTO A LOS PADRES: Los GRANDES desconocedores de estas herramientas o redes sociales son ¡LOS PADRE! Nadie puede educar de algo que no conoce y menos que no ha oido hablar de su existencia! Con la desventaja de que solo hablaen de estos fenómenos en esa sección que NUNCA prestamos atención… la sección de Informática… uaag!

    Los padres tienen la obligación de educar y controlar a sus hijos, enseñarles donde deben y no deben entrar cuando se conectan a internet, al igual que se hace cuando encienden la caja tota. En definitiva INFORMARSE de lo que a los niños del siglo XXI va a absorber y atontar durante su proceso de formación: Tv, consolas, moviles, y ahora Facebook, Tuenti,…

  2. Fernando dice:

    Estoy con Edu: la pregunta clave no es si las NTI están haciendo al hombre más feliz. Como en todo lo humano, depende del uso que se le dé. La pregunta más bien debe de ser: ¿cómo valerse de ellas para que los hombres seamos más felices?   

  3. Florentino Romero dice:

    A lo largo de la historia todo invento ha servido al hombre, y  el hombre no ha servido al invento. Toda herramienta, si no se ha aprendido a manejar por lo menos en sus funciones básicas, no supone provecho y en el mejor de los casos, si a algo no le “sacamos utilidad”, irá a parar al contenedor de los los envases o al chamarilero de la esquina que, con un poco de suerte, si pesa mucho , como chatarra te dará un euro. Edu, tu llamamiento a los padres es complicado, basta con analizar a los denominados “niños de la llave” que a las seis de la tarde llegan a sus casas y no tienen a nadie que los reciba y les haga caso, porque  los padres, ambos, están trabajando fuera para sostener todos los gastos de la casa, incluso el ordenador del crío. También hay quien se escuda en eso para evitar dar lo que parece un tesoro mayor que el del “Señor de los Anillos”:  TIEMPO. Y eso merece una reflexión más larga.

  4. Mota dice:

    Muy interesante columna, por el contenido de la misma, y por las inquietantes preguntas que realizas al final, Marta.

    La verdad que no tengo una opinión totalmente clara al respecto.
    Efectivamente, bien utilizadas, dan información al hombre y facilitan su comunicación (mails, webs en internet, foros…)
    Mal utilizadas, pueden provocar un terrible aislamiento, una creación de un perfil irreal que no se corresponde con tu verdadero yo, un “enganche o vicio” que haga que le dediques horas y horas de tu día a navear por internet en sus múltiples formas y escondites (foros, facebooks, webs, mails..)

    En fin, efectivamente, el melón está abierto.

    En lo que es mi uso persnal de las nuevas tecnlogías, soy más partidario (y usuario) de algún foro que me interese, y donde te encuentras con personas que también tienen la misma inquietud que tú 8digamos, mayor a la media), páginas webs y el mail, como medio para comunicarte con mucha personas a la vez y en la distancia.
    Nunca he sido muy partidario del messenger ni de facebook o tuenti.
    Pero, encantado de que alguien me hable de sus bondades…

  5. loys dice:

    LA TECNOLOGÍA NOS ACERCA A LOS MÁS LEJANOS Y NOS DISTANCIA DE LOS MÁS PRÓXIMOS.
    (MICHELE NORSA)

  6. tuky dice:

    Especialmente interesante la opinión de Edu, ya que se trata sin duda de su campo. Muy significativa la frase elegida por Loyola. Yo sigo dándole al “coco” sobre este asunto. Si verdaderamente las nuevas formas de comunicación (aceptando su evidente utilidad y aspecto positivo de un lado) nos conducen a una incomunicación mayor ¿Por qué recurrimos tanto a ellas?
    Cuando hablamos de facebook o este tipo de puntos de encuentro la gente siempre utiliza como argumento positivo que se ha reencontrado con la gente de clase de su cole, de la universidad, con los amigos que dejó en Brasil o en Suecia…genial, todo ello es una heramienta verdaderamente útil. Pero…¿Hmos perdido quzá el gusto por tomar café con un amigo y charlar? Esw posible que ambas coas no sean incompatibles. Lo acepto…pero reo que de algún modo unas formas tienden a sustituir a otras…¿Es acaso esto preocupante o simplemente forma parte de l realidad que nos toca vivir?

  7. tuky dice:

    Perdonad que me coma tantas letras. Es mi ordenador, que está vago.

  8. Loreley dice:

    Gracias, Marta, por lo que has escrito. La introducción de las tecnología en la relación entre las personas es una baza que nos toca jugar, queramos o no. Y tu columna nos enfrenta con esta realidad.

    Las formas de relacionarse cambian. A mi modo de ver, el e-mail y las redes sociales no deben sustituir el contacto humano directo, sino que deben llegar a donde ese contacto no llega (la gente que está lejos,  o la gente que incluso estando cerca no podemos ver  porque tenemos un horario diferente o por la razón que sea…).

    (En realidad son medios, puros instrumentos. Su uso implica bondades y riesgos, pero esas bondades y esos riesgos están en las personas que los usan, que tienen que aprender a lidiar con ellos. Hay un riesgo de aislamiento y de evasión. La educación tiene que extenderse a cómo hacer un uso sano de la televisión, el teléfono, Internet, las redes sociales y lo que sea. )

    Creo que las TIC, para los cristianos, pueden ser una oportunidad, si sabemos aprovecharla. De hecho, nos está permitiendo tener esta conversación ahora mismo, decir lo que pensamos, leer lo que escriben otros y compartir de mil maneras. Estas palabras puede leerlas quien quiera, aunque esté al otro lado del planeta. ¡Es una difusión enorme!

    Los medios de comunicación pueden no querer dar cobertura a nuestro mensaje. Pero a través de Internet se nos están dando los medios para hacerlo:

    • tanto en el tú a tú (hay un espacio muy bueno para el tú a tú en Internet, cada uno en su territorio, pero saliendo al encuentro del otro, dejándose el tiempo necesario para expresar lo que se quiere decir…)
    • como en la comunicación pública y más impersonal -como esta gaceta-.


    ¿Seremos capaces de estar a la altura?
    ¿Dejaremos pasar la oportunidad que tenemos?

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