Arrancando la historia

Cuando uno observa, mezcla de la sorpresa y la indignación, que los crucifijos han sido eliminados de las paredes de los colegios, no lo vive como un hecho aislado sino como la consecución de amenazas injustificadas a las que los cristianos nos vemos sometidos.

Si los símbolos religiosos han de ser arrancados (Juez vallisoletano dixit) ¿de qué será la función de navidad este año? No habrá pastores ni niño Jesús. Habrá que inventar alguna tontería llena de renos y palabras como concordia, solidaridad y amistad volcadas de un nuevo significado.

La Semana Santa habrá que eliminarla del calendario escolar porque no podrá explicarse a ningún niño que hubo un hombre que murió por nosotros para salvarnos, porque entonces los niños, impactados por tal noticia, querrían saber más: ¿Y quién fue ese hombre tan maravilloso? Y, claro, alguien tendría que explicárselo.

Creo que entonces no habrá fiesta este año el día de San José porque, aunque ahora se diga Día del padre, los niños querrían saber también qué gran padre dio nombre a esta fiesta.

Y si nos ponemos así: ¿Podrán los niños enseñar sus regalos de primera comunión a sus amigos? Quizá hay algunos que se sientan discriminados porque ellos no celebraron ninguna.

Los niños, sin belenes ni cruces ni oraciones matutinas, crecerán algún día y entrarán en una catedral y no sabrán para qué ni por quién fueron construidas. Irán al funeral de algún amigo y no entenderán por qué se celebra nada ante la muerte de un ser querido. Verán a un sacerdote y pensarán que existe un look nuevo de camisa negra con un trocito blanco en el cuello para los hombres y, cuando se encuentren con una monja, sólo sabrán que, por el hecho de serlo, no merece tener una placa conmemorativa de ningún tipo. Da igual que haya hecho grandes cosas o ayudado a mucha gente. No importa si su ejemplo fue valioso, o si supuso un cambio para la sociedad porque, si uno es católico y encima santo, no hay cabida para él.

No es tiempo para el pesimismo pero el futuro no se perfila muy halagüeño, pues a los niños del siglo XXI les han arrancado la historia. Y cuando a uno le extirpan el pasado, ¿cómo construirá el futuro?

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Comentarios (19)

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  1. Florentino dice:

    En alguna encíclica de Benedicto XVI  se viene a decir, en línea con lo manifestado por San Agustín y Santo Tomás, que las leyes hechas para los amigos convierten a la sociedad en un cueva de ladrones, y frente a ello existe el legítimo derecho de su incumplimiento. Los cristianos estamos demasiado amedrentados por quienes no lo son, que utilizan parcialmente frases o textos  de los Evangelios para tratar de acongojarnos. Ya va siendo hora de que respondamos, utilizando el Amor Cristiano más incomprendido , pues como dice el dicho “quien bien te quiere te hará llorar”. Una vez agotados los medios que la sociedad tiene para su defensa, es necesario utilizarlos previamente hasta sus últimos límites, si no hay respuesta a lo que es justo , que muchas veces no coincide con lo que es legal, no hay otra salida que imponer la razón de la justicia, y tirar por tierra las leyes injustas, si es que queremos una sociedad libre y justa en la que impere el bien común, y no el beneficio de unos pocos a costa del perjuicio de los más. Desde el respeto a las ideas o sentimientos debe imponerse el sentido común, y descubrir las mentiras, el engaño, las manipulaciones, las corrupciones y corruptelas , que cada día más y más hunden a nuestra sociedad en sus miserias, materiales y sobre todo morales. Donde hay zozobra, pongamos ilusión verdadera y obtendremos sosiego. Como decía San Agustín: “Donde no hay Amor, pon tu Amor, y encontrarás Amor”.

  2. miguelangel dice:

    tema espinoso el que plantea tuky…y debo decir lo primero q la contestación de florentino (al que respeto y admiro) me crea desasosiego pues no me gusta responder al odio con otra cosa que no sea con paz, mansedumbre, amor y con la otra mejilla, como han hecho tantos mártires

    no voy a poner en duda que hay cierto ambiente anticlerical en la sociedad, pero yo a esta gente a estos “ateos militantes” tengo sentimiento de pena y hasta de solidaridad con ellos pues creo q su corazón está dolorido (en este caso por odio, resquemor o lo que sea) y yo tiendo a acercarme a la gente q sufre…y ellos aunque lo nieguen, sufren pq el demonio o quien sea no les deja en paz consigo mismos

    dicho lo cual y entrando al meollo, a mi me resulta doloroso ver q hay padres que quieren quitar los crucifijos en centros públicos, pero creo que están en su derecho, pues el estado es aconfesional. otra cosa es que me parezca una chorrada, un absurdo, un tener ganas de tocar las narices y todo lo que queramos, pero objetivamente hablando, me temo que es así, y que esto no es sino el comienza de una “ofensiva laicista” que insisto, con la constitución en la mano, creo que tienen razón

    y creo que ante esto…pues mucha paz, rezar por esta gente q odia todo lo cristiano, nada de entrar en una batalla, ni manifestaciones, ni desobediencia a las resoluciones judiciales, y sobre todo no entrar en polémicas mediáticas. no les demos pie a ir de víctimas y a salir en los medios.

  3. marta ussia dice:

    Creo, al hilo de lo que dice MIguel Angel, que efectivamente alguien no deja de ser católico por el hecho de que quiten un crucifijo donde antes estaba. Creo también que no es una provocación sino del amor y el sacrificio el hecho de que esté (independientemente de que alguien sea o no cristiano puede reconocer esa realidad)
    Lo preocupante quizá es el rumbo que van tomando las cosas. Ahora nos parece irrisorio pero cuando los símbolos hayand desaparecido por completo, el mundo, los niños, los mayores, los jóvenes…andaremos huérfanos. Lo que Cristo es y representa ha de tener espacio en la tierra.
    Lo cierto es que encontrar el medio de luchar contra esto no es sencillo. Y es lo que a mi más me intranquiliza.

  4. miguelangel dice:

    Marta pero ahí estamos nosotros para que esos símbolos no desaparezcan por completo. sólo se habla de quitarlos en edificios públicos, pero nada nos impide llevarlos en nuestra ropa, en nuestro coche, en nuestros signos externos, en nuestras casas, en nuestros trabajos, etc etc

    Por lo demás, como ciertamente no es sencillo el tema, siempre podemos fijarnos en el espejo de otros países como el nuestro, con mayor trayectoria aconfesional q nosotros y ver cómo viven con naturalidad todo esto…o ahora va a resultar q España es el único país del mundo donde esto pasa? mas bien creo q es el único donde esto causa polémica, pq en el resto, se vive con más naturalidad

  5. Fonso dice:

    Esos padres que dice Miguel Ángel, que piden que se retiren los crucifijos de centros públicos, ¿van a trabajar en Semana Santa? ¿Irán este lunes, día de la Inmaculada Concepción? ¿Se abren esos colegios en esos días?

    En definitiva…..
    ¿se puede ser más hipocrita?
    En cuanto a la mansedumbre que defiende Miguel Ángel:
    Estupendo aplícala cuando lo atacado seas tú. Si en cambio quién es atacado es Cristo me uno a Florentino y recuerdo la cita Mt 10,32 . 
    Un saludo a todos y gracias por abrir este debate que a mi juicio es muy interesante.

  6. edugambra dice:

    Miguel Angel, en los estados aconfesionales viven con naturalidad el qué? la ausencia de Dios? Claro!!!! Con total naturalidad! Cuando eliminas todo signo físico de Dios en el mundo, eliminas posibles respuestas para un hombre que, sin conocer, se plantea el sentido de la vida.

    Los Españoles hemos tenido una tradición eminentemente católica en nuestra historia, borrarla es una manera absurda (y politizada) de alienar a las personas.

    Quitemos crucifijos, quitemos estatuas, quitemos religión, quitemos iglesias, construyamos una España aséptica donde el hombre pueda elegir con libertad lo que hay… o lo que quedará… NADA.

    “Y por el aumento de la maldad, el amor de la mayoría se enfriará.” “Sin embargo, cuando el Hijo del Hombre venga, ¿Hallará fe en la tierra?” Mateo 24:12; Lucas 18:8.

  7. Mota dice:

    Impresionante el debate. Geniales las intervenciones. Magnífico artículo Marta.
    Totalmente de acuerdo con Alfonso. La idea es: cojamos lo bueno (vacaciones de Navidad, de S. Santa, día del Padre -San José-, Inmaculada Concepción), nos quedamos con lo positivo (días de descanso) y eliminamos toda su razón de ser religiosa (Nacimiento del niño Jesús, San José, Pasión, Muerte y Resurrección del Señor).

    No confundamos el término aconfesional ni la laicidad con el laicismo (beligerante anticlerical y antireligioso).
    El artículo 16 de la Constitución es muy claro:
    “1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la Ley.

    3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.”
    Con este laicismo rampante, el Gobierno y los poderes públicos, ¿de verdad están teniendo en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española?

  8. miguelangel dice:

    no me parece hipócrita no ir a trabajar el lunes, día de la Inmaculada. yo tampoco voy a trabajar el día 1 de mayo y no por eso significa que tenga q estar de acuerdo con la causa sindical/obrera

    en el pais vasco, los más nacionalistas luchan para q por ejemplo, el dia de la hispanidad o el de la constitución no sean festivos, pero aún así, si siguen siendo festivos no pueden ir a trabajar

    vamos q el argumento q usais para echar en cara a los laicistas se cae por su propio peso: ellos son partidarios de suprimir la semana santa, las navidades y la inmaculada (y cambiarlos por días festivos “laicos”) así que a ver si encima les vamos a apoyar en sus pretensiones!!

    por lo demás, y a raíz de lo que ha dicho edu me surge una duda por mi ignorancia (yo es que solo he vivido en España y reconozco q no conozco mucho el extranjero)…realmente todos los países aconfesionales de nuestro entorno…están tan vacíos espiritualmente hablando como dices? cúántos paises occidentales (o del llamado primer mundo) son confesionales?

  9. edugambra dice:

    Cito: Actualmente en Europa son Estados confesionales Reino Unidos, Dinamarca, Noruega, Suecia, Finlandia y Grecia. En términos generales los servicios religiosos son servicios públicos, sus oficiantes son funcionarios y existe una dotación presupuestaria para la iglesia oficial.

    España fue oficialmente católica desde la conversión de Recaredo (año 589) hasta la proclamación de la Constitución Española (año 1978).

  10. edugambra dice:

    Será por eso que le tengo tanta manía a la constitución?

  11. miguelangel dice:

    gracias, Edu por la cita, la verdad que no tenía ni idea

    y alguno de esos países es confesionalmente católico? más bien entiendo que serán anglicanos, protestantes y ortodoxos respectivamente, pero igual me confundo

    la existencia de estados confesionales en la misma europa, debería servir de acicate a los que piensen que españa debería ser también un estado confesional, vamos que no debería dar verguenza o ser un tabú decir esto.

  12. edugambra dice:

    Pues como tu bien dices no debería darnos vergüenza, pero UNA VEZ MÁS son los medios de comunicación que nos manipulan y nos hacen pensar que un Estado Confesional es una idea anticuada y retrógrada, INTOLERANTE y pasada de moda.

    Ya se está planeando una nueva fiesta en nuestro calendario “La Pascua del Cordero”… fiesta musulmana… dentro de poco el resto de religiones tendrán también cabida en días festivos en nuestro calendario… pero no saltéis de alegría que no nos van a dar más vacaciones… sustituirán días festivos cristianos para ser más plurales y tolerantes.

  13. Fonso dice:

    Miguel Ángel, no creo que tu argumento respecto a  las festividades deje sin peso lo que argumento yo. No he oído a ningún laicista pronunciarse o discutir el origen o significado de esas fiestas ni si se deberían cambiar. Molesta ver la cruz pero no molesta descansar por causa de esas creencias. Si cambian la semana santa por qué la van a sustituir?. Al fin y al cabo no cambiaer eso es reconocer la confesionalidad de una mayoría de españoles, aunque sólo sea cultural y no de ir a misa todos los domingos (eso es otro debate) Se enfrentan a que toda la España que sale de procesiones les salga de manifestaciones y eso no molaEl caso de los nacionalistas es político no religioso, no mezcles churras y merinas.

  14. miguelangel dice:

    Alfonso, de verdad te digo que yo he escuchado en ambientes muy laicistas que si por ellos fuera, cambiarían toda festividad religiosa, lo que sucede es que como tú muy bien dices, España viene de una tradición católica milenaria y no todo se va a cambiar en cuestión de años, pero ya te digo que en su “hoja de ruta” esta idea figura a medio/largo plazo.

    De todas formas, yo soy partidario de abrir debates sin complejos ni prejuicios. Igual que aplaudo a Edu cuando abiertamente se define partidario (o eso le he entendido) de un estado confesional y me gustaría que se abriera un debate sobre ello; también me parecería bien que se abriera un debate por ejemplo, sobre la Semana Santa y ver si como tú dices, los propios laicistas se echan para atarás por miedo a las masivas manifestaciones de los procesionarios

  15. Loreley dice:

    Viene al tema: de “Gaudium et Spes”. Número 76.

    Es de suma importancia, sobre todo allí donde existe una sociedad pluralística, tener un recto concepto de las relaciones entre la comunidad política y la Iglesia y distinguir netamente entre la acción que los cristianos, aislada o asociadamente, llevan a cabo a título personal, como ciudadanos de acuerdo con su conciencia cristiana, y la acción que realizan, en nombre de la Iglesia, en comunión con sus pastores.

    La Iglesia, que por razón de su misión y de su competencia no se confunde en modo alguno con la comunidad política ni está ligada a sistema político alguno, es a la vez signo y salvaguardia del carácter trascendente de la persona humana.

    La comunidad política y la Iglesia son independientes y autónomas, cada una en su propio terreno. Ambas, sin embargo, aunque por diverso título, están al servicio de la vocación personal y social del hombre. Este servicio lo realizarán con tanta mayor eficacia, para bien de todos, cuanto más sana y mejor sea la cooperación entre ellas, habida cuesta de las circunstancias de lugar y tiempo.

  16. marta ussía dice:

    Gracias María por el artículo de la “Gaudium”…muy ilustrativo

  17. En primer lugar, quiero felicitar a Marta por la excepcional reflexión que expone en su artículo. En segundo lugar, quiero manifestar mi escepticismo ante quienes aún creen que la constitución de 1978 puede ser la “tabla de salvación” política para resolver un asunto de fondo e índole moral-religiosa, esto es, el reconocimiento y el respeto de la tradición católica de España. De hecho, en breve asistiremos a la imposición de un nuevo concepto de “libertad religiosa” -por cortesía de “de la Vega”-, de ahí que, al hilo de las palabras de nuestra querida ”tuky”, quería recalcar cuan necesario y urgente resulta que, quienes tratamos de vivir nuestra fe y hacer profesión de la misma -como iglesia militante- analicemos si realmente esa norma -de mínimos- que la sociedad española admitió a fin de mantener la convivencia social (“deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos” integran la Nación española), contiene ese respeto mutuo (moral e ideológico) o si, por haberse concebido prescindiendo, total y absolutamente, de Dios, pueda imponerse ahora a la sociedad española como única “tradición” admisible hacia cuyos preceptos debamos rendir obediencia (casi ”pleitesía”, si por algunos fuera).
     
    Aunque me centre más en el fondo, permitidme que exprese cuál es mi “temor” en relación con este asunto y todas sus conexiones (que no son pocas).
     
    Así pues, partiendo de la existencia e imperatividad de ciertas normas de obligado cumplimiento para todo Estado, de “ius cogens” y “erga omnes” (entre las que se incluye la protección de los derechos humanos), podemos comprobar como la propia sentencia que obliga a retirar los crucifijos del colegio público de Valladolid, se ampara en que “la presencia de estos elementos religiosos vulnera Derechos Fundamentales recogidos en los artículos 14 y 16.1 de la Constitución, los referentes a la igualdad y a la libertad de conciencia”. Esto es, impone que un respeto a  la legalidad (ex Art. 9.1 de la C.E.) desde la subjetividad de unos aun cuando para otros (nosotros) resulte contraria a nuestra fe. Actualmente, vemos como nuestra sociedad se encuentra inmersa en un relativismo filosófico-moral (puro, el que  afirma: “no hay una verdad absoluta y ésta depende de cada individuo en un espacio o tiempo concreto o intereses); con todo parece que ciertos católicos (ninguno de en este foro) pueden “asumir” ciertas formas de “eutanasia activa” para “paliar” la enfermedad terminal que padece España, sólo por venir “revestidas” en forma de ley; de imperativos -positivistas- en forma de pensamiento o doctrina únicos (diversidad, pluralidad, tolerancia…), cuya única “razón” y autoridad sea estar provista de rango normativo. -¡Pues no!-, ¡craso error!.
     
    Por tanto, cuando la ley humana se equivoca -si el Estado se equivoca-, sin caer en posturas sumisa -resignadas-, ni actitudes hostiles (beligerantes, hacia el resto de hombres), ?no parece exigible que mantengamos una actitud de firmeza, igual que la mantenida por cualquiera de nuestros mártires que antes dieron su vida por Cristo?.

    Y, si admitimos que (i) respeto no es lo mismo que tolerancia, (ii) que la violencia (física) no debe sustituir a la razón, pero que existen circunstancias excepcionales en las que aquella está justificada (por razones de Justicia; al servicio de la humanidad nunca contra el propio hombre), del mismo modo que los Estados se sirven de cierta fuerza (poder coercitivo) para mantener el orden y/o defender los derechos de las personas, por qué negar a cada individuo (miembro de una sociedad civil; la que ha otorgado de tal facultad al Estado, ex Art.1.2 C.E.), su legitimidad a hacer todo lo posible para corregir ciertas desviaciones del poder (político) y evitar toda imposición contraria a su Credo.

    -¿Acaso nos estás incitando a la violencia? -podría preguntarme alguno-. ¡No!. No, al menos, a ejercitar una “vis física”, pero si a mantenerse firmes en las convicciones, a no transigir ante la “vis compulsiva” -o intimidatoria- de un Estado que no nos respeta cuando obliga a que se retiren Crucifijos, imágenes de la Stma. Virgen (aunque sea en un colegio público)…, ante quienes blasfeman en nuestra presencia, o ante quienes se profanan nuestros Templos.
     
    Al igual que mi querido Mota, he citado la C.E., pero no precisamente porque me guste (para mi papel mojado), sino para que algunos entiendan que su texto, aun conteniendo la legitimidad a la reacción social (el citado Art.1.2 C.E. y p. ej., ex Art. 23.1 “Los ciudadanos tienen el derecho a participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes, libremente elegidos…” ) nunca podrá ser garante de los símbolos y expresión de nuestra fe (quédate con la primera frase del Art. 16.3 “Ninguna confesión tendrá carácter estatal”; es el mismo fundamento de la polémica sentencia).

  18. Miguel de Sanjuán; perdon por la errata.

  19. Aprovecho la ocasión y este hilo, para recomendaros la lectura de la carta semanal -del pasado domingo 14/12/2008- del Arzobispo de Valencia, el Cardenal Agustín García-Gasco; relacionada con este artículo y sus comentarios.

    Para los que no disponen de mucho tiempo,

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