Dios en los autobuses
Los autobuses de la EMT van a pasear por Madrid la frase ‹Probablemente Dios no existe, deja de preocuparte y disfruta de la vida›. Más que una provocación, como piensan algunos, es una buena oportunidad de plantearnos si realmente conocemos a Dios, o si lo tratamos como los patrocinadores de la campaña, que no quieren saber nada de El porque sólo les inspira temor.
Hace unos días, un amigo egipcio dijo una frase que me impactó: “la base de la religión egipcia era el miedo”. Y, efectivamente, nos explicaba que si algún animal o fuerza de la naturaleza atemorizaba a las personas, lo convertían en dios; le erigían templos y le llevaban ofrendas, para intentar contentarle y no ser atacados, o castigados, por ese dios. Aunque el sistema no era muy efectivo, y por ejemplo los cocodrilos seguían atacando a pesar de los templos erigidos en su honor por todo Egipto.
Lo que pasa es que, desgraciadamente, muchas personas siguen pensando que Dios es algo o alguien a quien hay que temer, y la religión una forma de intentar aplacar la crueldad de un dios vengativo que sólo espera una oportunidad para amargar la vida de los hombres. Este concepto de Dios es el que se desprende de la frase de los autobuses; si Dios es así, la única forma de vivir tranquilo y con alegría es que no exista. Pero hasta quienes piensan así sienten en el fondo el anhelo de que la realidad sea distinta: ese “probablemente” indica el deseo de que las cosas no sean realmente así; que Dios exista, pero no para castigar y hacer la vida imposible a los hombres.
Los cristianos sabemos que la realidad es muy distinta: “Dios es amor”. Y esto lo cambia todo, porque “No hay temor en el amor”. Por tanto, como gritaba insistentemente Juan Pablo II, “NO TENGÁIS MIEDO DE ABRIR EL CORAZÓN A CRISTO”; ¿cómo vas a vivir con miedo de Dios, si Dios es amor?
Estos anuncios nos ofrecen la posibilidad de revisar nuestra vida: ¿realmente vivimos sabiendo que Dios nos ama? En ese caso, ni vivimos preocupados, ni amargados; el cristiano vive con la seguridad que proporciona saberse querido por Dios en todo momento. Y esto hace que las preocupaciones y dificultades de la vida se afronten de otra manera, con más tranquilidad. Y permite, además, disfrutar de la vida, como un regalo de Dios. Porque sabemos que vivir conforme a Su voluntad no es vivir sometido a normas que nos esclavizan, sino vivir sabiendo que lo que Dios me pide es siempre lo mejor para mí, porque “querer lo mismo y rechazar lo mismo, es lo que los antiguos han reconocido como el auténtico contenido del amor: hacerse uno semejante al otro, que lleva a un pensar y desear común. … la voluntad de Dios ya no es para mi algo extraño que los mandamientos me imponen desde fuera, sino que es mi propia voluntad” (Deus caritas est, n.17).
Así que cuando veamos estos anuncios, lo que tenemos que hacer es darle gracias a Dios porque le hemos conocido, y ya no tenemos miedo; y comunicar a quienes todavía no lo saben, que Dios les ama.
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¡Muchas gracias!
Sólo esta visión es sincera y cristiana, sólo mirando así las cosas amamos al que es diferente, y nos preparamos para dar razón de nuestra esperanza y nuestra fe.
Si realmente estuvieran los promotores de esta campaña tan seguros de la no existencia de Dios no tendría ningun sentido. Es más, el hecho de ver su nombre plasmado en los autobuses es una invitación de pensar en El con más frecuencia, y en nuestro caso, de forma positiva. Esta campaña, en el fondo, nos ha puesto en bandeja hablar a los demás de nuestra fé, de lo que significa el Señor en nuestras vidas, y con la excusa de la susodicha campaña hacer un poco de evangelización. ¿Verdad?
Hola!
De casualidad me he encontrado con este artículo, muy interesante. De todas formas, quería hacer una pregunta adicional. Aparte del miedo a un dios vengativo, ¿qué opináis de quienes afirman que otro miedo, el miedo a la muerte, es la base de toda religión? Saludos
Hola FM! buena pregunta la que planteas. El miedo a la muerte me parece a mi que indica que en el hombre hay algo que se rebela ante la posibilidad de que todo termine definitivamente. El hombre no puede contentarse con pensar que vive debido al azar y que cuando uno se muere, se acabó, porque eso priva a la vida de sentido. En el hombre hay un deseo de que la vida no termine; por eso le da miedo la muerte, porque va contra lo que su naturaleza pide, que es vivir.
Tener miedo puede ser un primer paso para hacerse preguntas. Pero el miedo no es la respuesta; es decir, si para quitarte el miedo te inventas una religión, no arreglas nada porque sería una fantasía; o si una religión se construye aprovechando el miedo de la gente, todavía peor, porque sería aprovecharse de una debilidad. Pero es que tal religión sería mentira.
Al contrario, la religión será una respuesta verdadera a la inquietud del hombre si es capaz de dar respuestas que despejen el miedo: si es capaz de responder y enseñar que la muerte no es el final y que realmente el ansia de vida que hay en el hombre no se va a ver defraudada. Los cristianos sabemos que hay Alguien que te ha dado la vida y te la va a mantener para siempre, más allá de la muerte. Y entonces el que venía con miedo encuentra la respuesta que le permite perder ese miedo: Dios existe y te asegura que vas a vivir siempre.
No se si sabíais que la canción castrense “La Muerte no es el Final” fue compuesta por el P Azurmendi (autor de “Pescador de Hombres” y otras canciones cristianas).
http://es.wikipedia.org/wiki/La_muerte_no_es_el_final
la verdad es q la famosa campaña se ha hecho famosa, y una vez más, el mayor eco lo hemos hecho los cristianos, q nos hemos “escandalizado” y hemos empezado con cartas al director, contra-anuncios en sentido contrario, comentarios en parroquias y hasta en homilías. desde este punto de vista, si la campaña nos parece negativa, lo mejor es no hablar de ella
pero es q a mí la campaña no me parece negativa, la veo con toda naturalidad. el que no crea, que lo diga; el que crea con dudas, q lo diga; el q no lo tenga claro, q lo diga; y el q crea fervientemente, q lo diga tb. sigo sin ver la polémica por ningún lado, asi q como se ha comentado ya antes por aquí, si encima con dicha campaña se ha empezado a hablar de Dios en las conversaciones de la calle…pues bienvenida sea y un afectuoso saludo fraterno a los hermanos ateos que la han iniciado (sin ironias, todos somos hijos de Dios)
Miguel Angel, me parece que nada de lo que se ha dicho aquí puede entenderse como que nos hemos escandalizado o que todo nos ha parecido muy negativo, la verdad creo que lo que hemos dicho todos es justo lo contrario. Y sin duda cada uno puede decir lo que cree, o no cree, claro que sí ¿alguien lo ha puesto en duda??.
Pero es simplificar mucho dejar las cosas ahí: tú di lo que crees, yo diré lo que creo, y todos tan amigos. Claro que sí, tan amigos (también lo digo sin ironías)pero cuando oimos lo que creen o piensan los demás no deberíamos quedarnos ahí; es mucho mejor si entramos en diálogo con los demás; o si al menos nos preguntamos por qué nosotros creemos o pensamos cosas distintas, porque no se trata de creer algo porque sí, más bien, como dice Loreley, nos preparamos para dar razón de nuestra fe y nuestra esperanza
Podemos dudar del “buen rollito” de la campaña
Cierto es que no tenemos que pensar que los demas piensan como piensan para fastidiar a otros. En la variedad esta el gusto. Que rollo de vida si todos pensaramos igual ¿¿ Que pasaria si todos fueramos del Madrid ??? Menudo toston.
Todas las personas son igual de respetables. Todas las ideas NO son igual de respetables. Por ejemplo una ideologia totalitaria y violenta no puede ser respetable. Pero cualquier idea u opinion falaz, estupida, que falte e la verdad, fruto de un pensamiento acritico tampoco merece respeto. Y se debe criticar. Criticar no es ir contra el derecho a expresarse ni ir contra la libertad del “discrepado”
Si lanzamos el mensaje Dios=mal rollo o Dios=dolor o Dios=miedo, estamos cometiendo una estupidez, pues por definicion, si Dios existe, ha de ser perfecto y carecer de las mencionadas cualidades. Y si no existe, tales cualidades tampoco pueden ser de quien no existe.
Asi pues ¿no es una campaña mas bien contra la religion que contra Dios?
La campaña entre las 200 lineas de EMT que circulan por Madrid, pudo haber escogido cualquiera de las que no pasan frente a la Catedral.
No ha sido asi
Si pensamos que es por casualidad seremos ingenuos.
Pienso que la campaña pretende “meter el dedo en el ojo” y que no es tan neutral como tu, buena gente, quieres pensar. Por tanto no es una campaña “en favor de alguien” sino “contra alguien”.
Es bueno pensar bien de la gente, es buena la inocencia, pero no la candidez.
Libertad de expresión SSIII. Intelijencia, dime el nombre de las cosas TAMBIEN!!
Mirad lo que dice el código penal:
Artículo 525.
1. Incurrirán en la pena de multa de ocho a doce meses los que, para ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa, hagan públicamente, de palabra, por escrito o mediante cualquier tipo de documento, escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen, también públicamente, a quienes los profesan o practican.
2. En las mismas penas incurrirán los que hagan públicamente escarnio, de palabra o por escrito, de quienes no profesan religión o creencia alguna.
Creo que la campaña veja a las personas creyentes (cristianas, musulmanas, judias) con el mensaje, “tu dios te oprime, pasa de el” y que esto es censurable por carituresco, y aún cuando no escarnece dogmas, creencias o ritos es una falta de respeto a quienes practican sus creencias
Cuando el hijo prodigo vuelve, la alegria es inmensa. Cuando se halla la moneda o la oveja descarriada, lo mismo. Por tanto nuestra actitud deber ser tal, que favorezca la entrada en la Iglesia de las personas no creyentes, pienso que principalmente rezando por ellas, y especialmente no excitando su celo agnostico, sino con una paciente actitud de espera(nza). El hijo pródigo vuelve ante la necesidad de tener a su padre, y no porque este envie mensajeros a convencerle!!!!, sino que dejandole en paz (sin dejar de otear el horizonte) sabe que volverá, Y el hijo sabe encontrar el camino a casa
bien, maría, en el fondo estamos de acuerdo, “gracias” a esta campaña parece q se rompe el tabú de hablar de Dios en público (tabú que los propios laicistas han instigado en mi opinión) así que tampoco vamos a discutir si el término “escandalizarse” que yo usé es el apropiado o no.
la aportación de castro, es interesante, el artículo del código penal. yo que no soy un experto (soy abogado pero no penalista) me parece q la campaña de los autobuses no encaja en el tipo penal del 525 pero a lo que voy es, que ante campañas de este tipo, cuando nos sintamos muy ofendidos, lo que hay que hacer es, con toda naturalidad y sin armar mucho ruido, acudir a los tribunales de justicia y esperar su decisión. desde luego que se consigue más por esta vía que por otras que ya conocemos sobradamente
No por negar la enfermedad, esta no existe. El avestruz intenta camuflarse ante el peligro metiendo la cabeza debajo de tierra, pero viene el león y se la come porque es tan grande y está tan cerca que no le vale de nada su intento. A los conflictos hay que hacerles frente, pero de la manera que Cristo nos muestra, que por lo que se ve, se olvida. Amando a quien no nos ama, poniéndole el otro carrillo cuando nos sacudan, haciéndoles ver con nuestro comportamiento, no sólo de palabra, que estan equivocados, que Dios existe, que Dios nos ama a todos, que dándole la espalda no se es feliz, que es algo tan maravillosamente unido al hombre que cuando realmente el hombre le entiende, comprende que está unido a Él, de tal manera que quiere ir con Él, estar con Él, y no le importa hasta dar la vida por Él. ¿Vamos comprendiendo algo?. Evidentemente no hay más ciego que el que no quiere ver, pero “hasta setenta veces siete” hay un buen margen, ¿o no?. De nuestra capacidad de transmitir depende, y no es fácil.
Como continuación a mi comentario sobre este tema enviado a la última edición de SGD, os transcribo esta carta del Semanal de “ABC” que dice mucho mejor que yo la idea que yo intentaba transmitir.
“Un acto de apostolado. En los últimos días no he dejado de oir noticias sobre propaganda atea en los autobuses de diversas ciudades españolas y como sacerdote quería a gradecer esta iniciativa, pues consiero que se trata de un acto de apostolado. Apostolado, en primer lugar, porque anuncia la fe atea. Sí. la fe atea, porque el ateísmo es también una creencia reeligiosa; ya que nadie ha demostrado científicamente que Dios no existe, quienes niegan su existencia demuestran t ener fe, como aquellos que confesamos su existencia. Y en o que se ve, se sienten llamados a hacer un anuncio apostólico de su fe. Lo cual constituye, sin duda, un gesto de fe y sacrificio en medio de una sociedad materialista. Apostolado también porque han sacado a la calle la pregunta sobre Dios que tantas veces ocultamos los mismos creyentes. Hay que ver la de veces que los curas hablamos de evangelización y de provocar los interrogantes que luego llevan a la fe, para luego limitarnos a los que vienen a misa o se apuntan al cursillo de novios dentro de los muros de la parroquia. Y tienen que ser ustedes los que cumplan la profecía de Cristo: ‘Si éstos callan, hablarán las piedras’. En fin, que en e stos días en España no deja de hablarse de Dios y seguro que muchos acabarán encontrándose con El. Lo dicho, muchas gracias”
José Ramón Peláez Sanz, Sacerdote de la Diócesis de Valladolid.
Esta carta fué elegida “Carta de la Semana”.
Gracias a todos por vuestros comentarios. Acabo de leerlos todos juntos, y es un gusto. Me adhiero a las formulaciones de esperanza de muchos de vosotros.
Lo realmente preocupante del mundo en que vivimos no es que se hagan preguntas sobre el sentido de la vida… Al contrario, ¡lo malo es que generalmente no se hacen!
Lo malo es cuando los autobuses sólo hablan de adelgazar y comprar.
Lo alarmante es que los hombres y mujeres vivan sin ahondar, eligiendo opciones siempre provisionales, sin encontrar nada por lo que merezca la pena vivir.
Lo triste es un hombre o una mujer que vive siempre hipotecado. O apático, o abandonado. Lo malo viene cuando ni siquiera se siente la sed de Dios -que, aunque no se sienta, permanece-.
nada más que alegar…me quedo con la frase de floren…”hasta 70 veces 7 hay un buen margen no”?
Pues sí, sigamos dando gracias a Dios porque nos permite “conocerle”, porque ha decidido hacerse accesible para nuestra pequeña naturaleza humana y porque con estas incidencias nos da una oportunidad de reflexionar y profundizar en nuestra forma de viver su presencia.