Aborto, no o no (II)
El domingo pasado, en 120 lugares de España, cientos de españoles salieron a la calle en la primera gran actuación de la macro-campaña a favor de la vida de la que os hablé en la última edición. Consistía en una pegada de carteles y pegatinas y en la entrega a los transeúntes, en parroquias, coches o tiendas de trípticos sobre el horror del aborto y las medidas a favor del derecho a la vida de los no nacidos.
En Madrid, varios sanjorgianos estuvimos en uno de los más de 10 puntos diferentes en los que se había quedado para proceder a la “pegada de carteles” por las calles de nuestra ciudad.
Esta fue una de las muchas actividades y acciones que se van a desarrollar en estos meses con el fin de intentar evitar la desesperanzadora e inhumana ley del aborto libre.
Como ya sabéis, con la ley actual, el tratamiento que se le da al aborto es el de delito, si bien, se regulan tres supuestos despenalizados: violación, grave malformación del feto y grave peligro para la salud física o psíquica para la madre. Éste último ha sido el gran coladero por el que se han practicado más del 99% de los abortos en España.
Lo que se pretende con la nueva ley es que el aborto deje de ser un delito despenalizado y pase a ser un derecho, el derecho a abortar. Es decir que, por Ley, se permita a la mujer abortar sin alegar causa ni justificación alguna, ni se precise dictámenes médicos. Sólo una premisa: que se aborte dentro de las 14 primeras semanas.
Y yo me pregunto: ¿Cabe mayor aberración que considerar un derecho el asesinato del ser humano más débil e inocente?
El Gobierno y los partidos promotores de esta indigna ley tienen muy claro el objetivo: imponer la idea generaliza del aborto como un derecho de la mujer. El pasado lunes, ni más ni menos que el Presidente del Gobierno de España, el Sr. Rodríguez Zapatero, en un programa televisivo de máxima audiencia, manifestó lo siguiente:
- Rehusó, hasta en dos ocasiones, responder a la pregunta que le hacía un ciudadano (sacerdote, por cierto) sobre si consideraba que el embrión era un ser humano, que en el feto había vida humana.
- Habló abiertamente del “derecho al aborto”, es decir, del derecho de la madre a decidir, sin más limitaciones que las 14 semanas, acabar con la vida de su hijo.
- Falseó la realidad con una demagogia lamentable sobre que no quiere ver a las mujeres en las cárceles por “interrumpir voluntariamente” su embarazo. Desde la Transición hasta hoy ni una mujer ha entrado en prisión por abortar.
- Lo más indignante, se hizo el tierno y solícito con una chica síndrome de down que había en el programa. Lo que no le dijo es que, ya con la ley actual, y muchísimo más con la ley del aborto libre, los síndromes de down están siendo exterminados. ¿O a nadie le sorprende que cada vez se vean menos niños síndromes de down por la calle?
Habrá más pegadas de carteles, entrega de trípticos, vallas publicitarias, marquesinas de autobuses…conferencias en San Jorge (como la del próximo jueves 5 de febrero), charlas con amigos…Necesitamos que el debate sobre el aborto salga a la calle, que haya movilización social, que no se apruebe esta inmoral ley sin que nosotros no hayamos hecho nada por impedirlo. <–>
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Gracias Mota!! Por despertar nuestras conciencias y recordarnos que la vida es el primer bien a proteger, a cuidar y defender. Esta tarde nos vemos en la conferencia en San Jorge!!
Gracias a ti Marta.
Si os parece, podemos poner aquçi nuestras impresiones y conclusiones de la charla de ayer en San Jorge en orden a implicarnos y comprometernos con la defensa de la vida:
-Seríamos unos 60 (más o menos, no?), de los cuales más de la mitad eran jóvenes.
-La charla se basó en explicar la legislación actual y la que se quiere aprobar (aborto libre)
- También explicaron las contradicciones en los defensores del aborto (derecho y delito a l vez, si bien su intención de elevar el aborto a categoría de derecho)
- Destacaron el incumplimento sistemático de la legislación y, en concreto, el que no se informa a la mujer que pretende aborto ni de los riesgos físicos y psíquicos que conlleva el aborto, ni de las alternativas existentes (asociaciones de ayuda a la embarazada, adopción..)
- Plan de acción para intentar evitar la ley del aborto libre: concienciación y movilización social (trípticos, pegatinas y carteles, conferencias, charlas con amigos, compañeros de trabajo y familia, autobuses provida, vallas publicitarias…)
En fin…abro la idea de comentar, debatir, proponer…
El aborto es un drama.
La mujer en situación de abortar está tocando sus límites. Se encuentra atrapada entre la vida y la muerte, en un dilema fundamental que revuelve su mundo y la parte por dentro.
Ante esta situación, pueden suceder dos cosas:
Que se deje vencer por el miedo y las dificultades y termine con la vida de su hijo.
O que encuentre el apoyo necesario para superar sus límites y, con valor, siga adelante, eligiendo la vida.
Necesita apoyo humano, para encontrar las fuerzas para luchar por su hijo.
Necesita apoyo económico y social, para enfrentarse a una pareja que la presiona para que aborte, para sacar adelante a su hijo, para encontrar la estabilidad necesaria que le permita educarlo.
La decisión de la mujer será un acto humano, moral, un ejercicio de su libertad. Abrazando toda su libertad, podrá elegir. Pero sólo será libre del todo si elige bien. Sólo será libre del todo si supera el miedo y se agarra a la vida. De otro modo quedará siempre vinculada a los fantasmas de la muerte, al arrepentimiento. El drama que vivió al principio se perpetuará.
Así como esta situación me parece un drama humano y dilema moral profundo, y puedo comprender a quien se encuentra en ella, hay otra cara del aborto que me resulta despiadada e incomprensible, inhumana, cruel y gratuita:
La otra cara del aborto es la de quienes ven en él la posibilidad del “método anticonceptivo” definitivo.
Esta óptica no mira por el bien de la mujer embarazada y su hijo, sino por la tranquilidad de quien disfruta de una vida sexual activa y aventurera. Así, el aborto sería una garantía para quienes optan por la promiscuidad.
Esta es la visión del aborto como derecho. Sería una prolongación del derecho a elegir la propia vida sexual: para poder perfilar mi vida sexual necesito poder controlar también sus consecuencias.
Visto así, la mujer que se queda embarazada en estas circunstancias ni siquiera llega a asumir que hay vida en ella. Desea deshacerse rápidamente del problema, desea eliminar lo que le preocupa. El planteamiento falla de raíz, porque se han puesto medios para tener un hijo sin querer tenerlo. El que sobra es el hijo o hija, y por eso se lo elimina.
Y es que las consecuencias resultan desproporcionadas: que un encuentro amoroso rutinario pueda dar lugar a una vida humana, realmente es un desastre. Quien concibe el sexo como completamente desligado de la reproducción, desde luego no está preparado para asumir un embarazo. Y como no está dispuesto a dejar de poner los medios -no va a dejar de acostarse donde, como, cuando y con quien quiera-, prefiere cortar después. Y entonces corta con la vida gestante de su hijo.
Para completar el círculo sólo faltan los intereses económicos
Aquí viene el tráfico de influencias, la oscura relación entre dinero y poder. El aborto abre un mercado muy amplio y estable. Siempre habrá mujeres en riesgo de abortar, el negocio está garantizado.
Y aquí es donde llegan las clínicas privadas que practican abortos millonarios. Son clínicas de la muerte: son la única “institución sanitaria” donde la gente acude para que se provoque la muerte. Son médicos que matan. Y no creo que lo hagan por placer: el dinero es una recompensa suficientemente satisfactoria como para no tener que preocuparse por el juramento hipocrático o la deontología de su profesión.
Perdón por haberme extendido tanto, pero el tema lo requería.
Eborto es el más horrible de los asesinatos pero no solamente se mata al niño sino que se defiende el supuesto derecho de la mujer y toda mujer que a abortado queda marcada de por vida. Se manifestará antes o después pero aparece el síndrome post aborto (spa) que además de a enormes depresiones (pierden la autoestima, sienten que no tienen derecho a nada y que deben ser maltratadas por los demás, tienen pesadillas con niños, etc) a algunas las lleva hasta al suicidio. Esto no lo cuentan los defensores del aborto que sólo piensan en las enormes cantidades de dinero que mueve.
Eborto es el más horrible de los asesinatos pero no solamente se mata al niño sino que se defiende el supuesto derecho de la mujer y toda mujer que ha abortado queda marcada de por vida. Se manifestará antes o después pero aparece el síndrome post aborto (spa) que además de a enormes depresiones (pierden la autoestima, sienten que no tienen derecho a nada y que deben ser maltratadas por los demás, tienen pesadillas con niños, etc) a algunas las lleva hasta al suicidio. Esto no lo cuentan los defensores del aborto que sólo piensan en las enormes cantidades de dinero que mueve.
Magnífico análisis Loreley. Totalmente de acuerdo con lo que dices.
Y también de acuerdo contigo, Paloma (incluida la corrección del “ha”).
Habéis manifestado perfectamente la realidad del aborto en España:
- El drama de la mujer con un embarazo no deseado (clave nuestra ayuda, la de las asociaciones provida: ADEVIDA; FUNDACIóN VIDA, HAY ALTERNATIVAS…)
- La indignidad del “derecho a abortar”, concebido como un método anticonceptivo más.
- El cruel negocio del aborto
- El silencio buscado tanto de las alternativas al aborto (asociaciones provida que enseñan oficios a las embarzadas, que les dan casas donde vivir, que les buscan trabajo, la adopción…) como de los riesgos físicos y psíquicos para la madre.
El mensaje que se quiere mandar desde hace tiempo y más aún con la ley del aborto libre es: ten relaciones sexuales libremente (premisa: todos somos promiscuos, ejemplo: el último anuncio del preservativo) y, en caso de embarazo no deseado, aborta. Es tu derecho.
Sólo quiero añadir una pequeña historia que he leído hace poco. En Italia en 1975, una madre con un embarazo ya avanzado, acudió al médico, y este le dijo que el feto venía con malformaciones, sugiriéndole el aborto. La mujer, siguió adelante con su embarazo, y en 1995 aquel “feto malformado”, fue elegida mis Italia .
También a mi madre le sugirieron que abortara por otras razones. Gracias a Dios no lo hizo.