José Antonio, inminente sacerdote

A José Antonio, nuestro diácono, le ordenan sacerdote dentro de poco y nos adentramos en su último mes antes de decir su sí definitivo a Cristo.

 

 

 

 

 

El 28 de Marzo es tu ordenación. Queda un escaso mes. ¿Cómo estás viviendo estos momentos previos?

 

Lo vivo con esperanza, estoy ilusionado con saber qué es eso de ser sacerdote. Porque aunque llevo siete años preparándome para eso, uno no sabe qué se siente hasta que no empieza a serlo. Hay algo que se escapa, hay algo que no conozco. Será un nuevo don del Señor que se presenta como novedad. Él hace nuevas todas las cosas, y así lo vivo, como un nuevo comienzo. Se acaba una etapa y comienza otra, sembrada de posibilidades, llena de ilusiones, alegrías, planes… Aunque por otra parte experimento que hay algo de eso que estoy viviendo ya en el diaconado.

 

¿Igual que ahora?

 

Supongo que parecido, porque en el diaconado uno se mete ya en el trabajo pastoral, comienzas a vivir para otros y no tanto para ti mismo. Ya estoy trabajando en la parroquia, he salido del seminario definitivamente, y esto supone un nuevo aprendizaje y adaptación. Lo cierto es que estoy aprendiendo muchas cosas. Ciertamente cuando sea sacerdote será de una forma nueva. Yo seguiré siendo el mismo, pero sin embargo algo habrá cambiado en mí. Y lo vivo así, como una novedad, sembrada de ilusión y de esperanza.

 

¿Y tienes planes para cuando seas sacerdote, quieres dedicarte a algún campo en concreto como la misiones, las parroquias…?

 

Lo bueno que tiene ser sacerdote es que no tienes un campo específico. Mi ilusión es llevar a la gente a Dios. Hacer que la gente tenga una experiencia profunda del Misterio de Dios. Para eso Él se sirve de personas y acontecimientos, en especial de otros cristianos. Pero Dios se sirve de los sacerdotes de una manera especial para darse sacramentalmente en la Eucaristía y la confesión a sus hijos. Para eso será mi consagración y misión. Y eso no tiene un campo específico. Ahora estoy destinado en San Jorge y ya estoy conociendo a la gente un poco más, y eso me hace estar muy contento.

 

¿Echarás de menos el seminario?

 

Sobre todo a los cocineros, en un sentido práctico. Y a los compañeros, por el buen ambiente que se vive allí. Lo pasamos muy bien, la verdad.

 

En una frase, ¿cómo definirías tu vida hasta ahora?

 

Como una preparación al encuentro con el Señor, para poder decir continuamente que hoy es el mejor momento de mi vida. Y espero poder decir esto siempre: hoy es el mejor momento de mi vida. Y ha sido una historia que Dios ha ido haciendo conmigo, esta historia se sigue haciendo, pero ahora de una manera nueva. Es una alianza nueva.

 

¿Cómo ha sido esa historia?

 

Fui bautizado e hice la primera comunión, pero después abandoné la práctica religiosa hasta los 22 años, cuando me independicé. Ahí comencé a buscar el camino que me llevase a la felicidad. Empecé varios caminos, vi que no eran los míos, hasta que Dios me puso delante un sacerdote, con el cual empecé a hablar, a conocer a Jesucristo y a otros cristianos. Conocí la Iglesia desde dentro, me inicié en la oración y la misa, sobre todo después de aprobar el examen de selectividad, que fue como un milagro, y prometí ir todos los domingos a misa. Y tras un cambio radical en mi vida fruto de mi encuentro con el Señor, durante dos años fui profundizando en mi relación con Cristo y con la Iglesia. De repente empezaba a encontrar respuestas a mis preguntas y empezaba a ser feliz. Y eso me hizo pensar que Dios estaba queriéndome decir algo más a través de esos acontecimientos, quizá que le siguiese más de cerca como un discípulo. Y entendí que el Señor me llamaba a transmitir la experiencia de amor y misericordia que me había regalado a los demás, entregándome totalmente a esta causa, como hizo Él.

 

¿Te definirías como un buscador, como alguien inquieto?

 

Sí, eso ya lo decía San Agustín, “inquieto está mi corazón, Señor, hasta que descanse en ti”. Y sigo buscando y espero seguir buscando, siempre. Porque es bonita esa otra frase: “no buscarías si no hubieses ya encontrado”. Quién busca es porque ya ha intuido algo, que sin embargo en el caso de Dios nunca se agota, su Misterio siempre es mayor.

 

¿Alguna recomendación para esos buscadores, para los que buscan su camino?

 

Sí, que vayan a la realidad, a su realidad cotidiana, al día a día. Que busquen ahí, que Dios no está muy lejano. Dice “yo estoy a la puerta y llamo”, Dios está al otro lado de la puerta, pero tenemos que escuchar, hay que ponerse a tiro en momentos de silencio, en momentos de oración, y luego acudir a la experiencia concreta, cotidiana, que es donde Dios se manifiesta.

 

Ahora que entramos en Cuaresma, que es una Cuaresma muy especial para ti, ¿cómo quieres vivirla?

 

Pues mira, quiero hacer una cosa muy bonita, a parte de la oración, el ayuno y la limosna, que propone la Iglesia. Me gustaría hacer vigilia. Vigilia quiere decir, robarle horas al sueño, o bien por la noche o bien por la mañana. Es otra obra de penitencia, vigilar, no dormir, estar atento al Señor que llega. Levantarme más temprano para rezar. Me gustaría vivir así la Cuaresma. Es lo que quiero vivir personalmente. Poner el acento en estar vigilante. En estar atento.

 

En los grupos de San jorge ¿como estás?

 

Muy bien, muy contento. Son ellos los que me enseñan a mí, más que yo a ellos, pero la gente no se lo cree.

 

¿Qué suele regalarse a un cura recién ordenado? ¿Cosas religiosas?

 

Los regalos son un detalle de la gente y no hay que “mirarles el diente”. Cosas religiosas en principio ya tienen muchas, por tanto podrían ser cosas sencillas, lo que una persona normal necesita.

Ok, tomaremos nota…muchas gracias, José Antonio.

 
 
 

 

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Comentarios (8)

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  1. Macu Rodríguez dice:

    Le tenemos presente en nuestras oraciones, en estas pocas semanas que faltan, MUY especialmente. Saludos.

  2. Florentino dice:

    ¡Grácias Jose Antonio!, no sólo por estas plabaras, sino por tu buen decir y hacer diario para todos los parroquianos. Gracias por tu ejemplo de humildad y de firmeza en tus convicciones, por tus enseñanzas, por tu manera de vivir el día a día, mostrándonos a Jesús. Que esa ilusión por ser representante de Cristo, te lleve siempre de su lado por el Camino que Él  ha marcado; que en los malos momentos, tengas presente que unido a Él no puedes equivocarte y que así, superarás cualquier dificultad. Como futuro pastor de  almas, condúcenos a la Luz, aunque tengas que “usar el cayado”, y sufrir nuestras incomprensiones y cabezonerías de “ovejas modorras”. Rezamos y seguiremos rezando por tí. Amén.

  3. Ingrid dice:

    Qué bonitas tus palabras, José, y tu historia. Claramente el Señor tenía planes para ti y aunque en un momento dado no abriste la puerta a su llamada, El insistió e incluso  te puso en el camino un sacerdote para quitar la venda de tus ojos y de tu corazon y hacerte ver con claridad cual era tu camino.
    Ahora al empezar tu ministerio, ayudanos a los demás a abrirnos al Señor un poquito más cada día. Qué veamos el Señor reflejado en ti lo mismo que tú le viste reflejado en el sacerdote amigo.
    Nos alegramos mucho de poder contar contigo en la Parroquia. Rezaremos para que la ilusión con la que comienzas tu vida de sacerdote siga siempre con la misma intensidad a lo largo de tu vida.

  4. Ingrid dice:

    PD…. Habrá que renovar esa foto para reflejar tu nuevo “look”.

  5. pedro de benito dice:

    Enhorabuena, José Antonio.
    Como seguramente tu no te habrás dado cuenta, te voy a revelar un secreto: en la parroquia todos estamos contentísimos con tu ordenación y con que te quedes con nosotros. Esto último por puro egoísmo, claro.

  6. marta dice:

    Damos gracias: un nuevo sacerdote para nuestra casa!! en taaan poco tiempo!!!

  7. Mota dice:

    Muchas gracias José Antonio.
    Qué vibrante tu testimonio!
    Es increíble cómo actúa el Señor. No tiene barreras.
    Gracias también a Álvaro por sus acertadas preguntas.
    Qué grande! Un nuevo sacerdote en nuestra casa!

  8. Lola dice:

    Gracias Jose Antonio , no sabes el bien que nos hizo tu testimonio al grupo de madres de los martes

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