Si la Iglesia fuera progre
Juan: “Yo sería más religioso si la Iglesia aceptase las relaciones prematrimoniales y, por supuesto, el preservativo”. Dice Sofía: “Si la Iglesia no se opusiera al aborto, yo me sentiría más católica”. Álvaro añade: “Para mí, lo que más me distancia de la Iglesia es su oposición al matrimonio homosexual y al divorcio”. Por último, María comenta: “Ah, pues para mí, lo más carca de la Iglesia es que no dejen que las mujeres puedan ser curas, vamos, sacerdotisas”.
Esta conversación se puede escuchar en cualquier cafetería, bar o restaurante de España. Cada uno tiene un motivo principal que le hace sentirse lejos de la Iglesia, o creer en Dios pero no en la Iglesia. Para unos, su conservadurismo moral en lo referente a lo sexual, para otros, todo lo relacionado con el matrimonio y el divorcio. Algunos, el tema del “machismo curil” y los últimos, lo referente al aborto, eutanasia y, muy centrado en España, la famosa asignatura de Educación para la Ciudadanía.
En todos esos casos se suele argumentar que, en caso de que la Iglesia cambiase su postura en lo que a cada persona le parece que ésta se equivoca, él o ella irían más a misa y serían más practicantes. Es decir, hay una especie de necesidad de que la Iglesia “santifique nuestros actos”.
Pues bien, un estudio realizado por el Trinity College de la Universidad de Hartford, basado en 54.000 entrevistas, muestra que en Estados Unidos, dentro de la Iglesia Protestante, la Iglesia Episcopaliana ha perdido un 30% de sus feligreses en siete años (de 2001 a 2008) y que la United Church of Christ (UCC) – Iglesia unitaria- a la que pertenece el Presidente Obama, ha perdido un 46,6% de sus fieles en este tiempo.
Estas Iglesias se caracterizan porque sus propios sacerdotes están a favor del aborto en la mayoría de los supuestos, de que las parejas homosexuales adopten niños, del “matrimonio” homosexual, de que las mujeres se puedan ordenar sacerdotisas, de que cada parroquia tenga su propia doctrina cristiana y, por último, se consideran políticamente “progresistas”.
Pues bien, en siete años han perdido cada una el 30% y el 46,6% de sus feligreses. Creo que es un dato que, como poco, debería hacer reflexionar a muchos.
La explicación a esta desbandada de los fieles es evidente: en el fondo de nuestro ser sabemos reconocer la Verdad, pues la tenemos inscrita en nuestro corazón. Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida y no un camino, una de las verdades y una de las vidas. Y la Iglesia debe ser fiel, a pesar de las continuas presiones y feroces críticas, a esa Verdad.
De hecho, doy todos los días gracias a Dios porque la Iglesia española – la Jerarquía eclesiástica- y, especialmente, el Papa Benedicto XVI, como así lo fue Juan Pablo II, se mantienen firmes en la defensa de la Doctrina y la Tradición de la Iglesia, y de esta forma, fieles a Jesucristo.
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La contestación a la pregunta de mi catecismo “¿para qué ha creado Dios al hombre?” es fundamental para entender los condicionamientos que podemos poner a la doctrina de la Iglesia. Si, por ejemplo, creemos que el fin del hombre es hacer lo que le venga en gana en cada momento….
mota me parece bien y respeto (aunque no tengo claro si lo comparto) que digas q la Iglesia no debe basarse en lo “sociológico”, es decir en lo q opine la gente, para mantener o cambiar una doctrina determinada, y por esa misma razón no me parece bien decir q las iglesias protestantes deberían replantearse su discurso con base a unas estadísticas, no te parece?
en todo caso y yendo al fondo del asunto…pues yo creo que cada persona, en su interior, en su conciencia sabrá si cree o no cree, si la figura de la Iglesia le ayuda a creer o todo lo contrario, etc. yo respeto a quienes piensen (mejor dicho, a quienes honestamente crean) de una manera o de otra. por eso no me escandalizo, ni juzgo ni critico a los que quieren “una iglesia más progre” pq solo ellos en conciencia y Dios saben si son realmente cristianos (incluso católicos) o no.
Me gusta la Iglesia tal cual es,como buena Madre,dejando claro el camino de la Felicidad y de la Verdad,pero siempre dispuesta a perdonar a sus hijos cuando nos torcemos.Gracias,mota,por tan interesante artículo.
Entiendo que hay cuestiones difíciles de entender, pero creo que todos tenemos experiencia de cómo ha habido cosas en nuetra vida que, en un momento dado, no entendimos y que, con el paso del tiempo, vemos todo su sentido y significado.
Creo que es muy importante la humildad. Cuando la Iglesia mantiene su Doctrina año tras año, siglo tras siglo, será por algo, básicamente porque es depositaria de la fe y de la Verdad.
Cuando dudo de alhgo pienso que si los Obispos, Cardenales y El Papa, mucho más formados espiritual, docntrinal y humanamente que yo, dicen algo en un sentido, será porque tienen razón, aunque a mí me cueste entenderlo o vivirlo.
Estoy de acuerdo en que los defectos de la Iglesia no son una buena excusa para apartarse de la fe. Cuando se utilizan como pretexto generalmente evidencian que hay algo más profundo que no funciona.
Pero también es cierto que la lealtad a la Iglesia no es incompatible con una actitud crítica. De hecho, la fidelidad a la Iglesia sólo puede pasar por una actitud amorosa a la vez que dispuesta a denunciar lo que no funciona. Los cristianos no somos seres pasivos que asimilen acríticamente lo que se les dice.
Y es que muchas veces, bajo la apariencia de un bien (la lealtad y la fidelidad) hacen entrada en nosotros males inmensamente nocivos (el dogmatismo, el pensamiento único, la falta de libertad, la falta de iniciativa, el borreguismo, el pasotismo…).
Fidelidad y lealtad…
Porque lo bueno no es “el progresismo” o el “conservadurismo”, sino vivir en el Espíritu, que es uno y el mismo en todos, y que hace nuevas todas las cosas.
históricamente ha habido muchos obispos, cardenales y Papas que han dicho cosas que luego han sido rebatidos por sus sucesores
hoy día tb hay muchos obispos y cardenales que dicen cosas con las q posiblemente mota (te cito a ti pq has sido el q lo has dicho, no por nada, jeje) no estés de acuerdo
el único infalible es Cristo y su Evangelio. Pedro era falible y pecador, y a pesar de todo cabeza de la Iglesia. Creo que ambas cosas son compatibles, como dice Loreley se puede ser fiel a la Iglesia y discrepar
pero sobre todo a lo que yo iba…no somos quienes para adentrarnos en las conciencias de quienes dicen o creen: “si la iglesia fuera más progre…”
El tema que planteas, Mota, es complejo y los comentarios que ha suscitado son la prueba de ello.
Está claro que la Iglesia como institución lo rigen hombres (mujeres si incluimos a las monjas) que se pueden equivocar, como dice Miguel Angel. Ha habido papas en el pasado – hasta varios a la vez - cuya conducta era del todo censurable. Pero la Iglesia creado por Cristo es algo que, a pesar de muchísimos problemas a lo largo de sus 2000 años de historia, sigue con toda vigencia. Es decir, los Papas vienen y van; cambian algunas prácticas; hubo un Vaticano II que dió la vuelta a muchas cosas. Pero la Iglesia en su esencia, que se basa en la fé, está ahí. Qué en el futuro se decida permitir “sacerdotisas”, bien. Qué cambie alguna norma de los mencionados por el artículo citado por Mota, también. Pero la fé en Cristo, en su mensaje, tiene que estar por encima de todo eso y los fieles, creo, tenemos la obligación de obedecer los preceptos establecidos. ¿Iglesia progre o no? Para mi es una cuestión totalmente secundaria.
Interesante debate…
La idea principal de la columna es la siguiente: si la Iglesia atendiese a las reivindicacines de cada uno de sus fieles (divorcio, aborto, homosexualidad, eutanasia, preservativos, sacerdotisas…) sería más un partido político (se mueve conforme a estadística y sondeos) que la Iglesia, que deber ser siempre fiel al Evangelio y al Magisterio.
Y, otro asunto: creo que los ejemplos de la primera parte de la columna son, efectivamnete, excusas para no acercarse o alejarse de la Iglesia.
¿O de verdad si la Iglesia aceptase el preservativo habría más fieles? ¿Y si aceptase el aborto? ¿Y las relaciones prematrimoniales?
En lo que dices ahora estoy totalmente de acuerdo: si hace falta cambiar algo, desde luego no va a ser para “molar más”. El cambio sólo puede obedecer a incrementar la radicalidad de nuestro seguimiento de Cristo. Como dice el Cardenal Carlo María Martini, la Iglesia no está para satisfacer necesidades sino para celebrar misterios
Lo que aportas con tu columna en este sentido es que este “cambiar para satisfacer necesidades ” no sólo sería absurdo e incoherente, sino que se revelaría perfectamente ineficaz. Tu columna aporta datos más que curiosos y muy interesantes. Gracias.
Gracias por tus comentarios Loreley.
Muy acertda la frase del Cardenal Martini.
Miguel Ángel: ¿la Iglesia ha cambiado su doctrina respecto del matrimonio y el divorcio? ¿Y de las relaciones prematrimoniales? ¿Y del uso del preservativo? ¿Y del aborto?
No confundamos nosotros, ni confundamos a los otros entre opiniones de un Obispo o Cardenal sobre asuntos que no son Doctrina a los temas referidos a la Doctrina y el Magisterio.
¿O acaso has escuchado a algún Obispo español declarse a favor del aborto, del divorcio o del matrimonio homosexual?
mota no vale escribir dos veces seguidas sin q yo intervenga, q luego no sé a cual de las dos te tengo q rebatir…y no quiero escribir ladrillazos eternos como el q acabo de escribir en el post del aborto jeje
de todas formas, insisto, creo q la clave de tu artículo estaba no en discutir si la doctrina es unica, infalible, eterna, o si los Papas y obispos se equivocan o no…sino en meditar si puede haber gente q DE CORAZON busque a Dios y por distintos motivos (uno de ellos, la visión q tenga de la iglesia) no lo terminen de encontrar. claro q la mayoría de las personas q entrevistan en la calle y dicen eso no parece q sean buscadores angustiados de la verdad….pero hay otros muchos q sí q lo son
por eso yo siempre a la gente q más o menos duda les digo…tu lee el evangelio, sé seguidor de Cristo…y cuando lo seas, todo lo demás vendrá solo…
“por eso yo siempre a la gente q más o menos duda les digo…tu lee el evangelio, sé seguidor de Cristo…y cuando lo seas, todo lo demás vendrá solo…”
Totalmente de acuerdo contigo M.Ángel. Creo que primero llega la “conversión a Dios”, y lugo, poco a poco, la “conversión a la Iglesia”, a los Sacramentos, a la Doctrina, a la Verdad.
Es, ciertamente, el mejor camino. y Dios eso lo sabe.
joer mota a esto te referías con lo de q me habías dado cañita en el foro? jajajaja