Hablamos con el pastor luterano Peter Andreasson
Por razones históricas el fenómeno del protestantismo no figura en las primeras planas de España. Conozcamos más a estos seguidores de Jesucristo con gran presencia en el norte de Europa, Norteamérica, África y Oceanía.
El P Peter Andreasson nos recibe en su despacho. Sonrisa tranquila, mirada serena y voz que invita a la charla y al diálogo. 53 años, casado –su mujer también es sacerdotisa de la Iglesia Luterana Sueca- y con tres hijos. Es capellán de la Universidad de Linköping.
¿Cuál es en su opinión el mayor reto que tenemos los cristianos del S.XXI? Solucionar nuestros problemas internos para estar más en el mundo. No debemos replegarnos ni dejarnos sobrepasar por nuestras cuestiones. Hay mucha gente que desconoce a Jesucristo, necesitan que se lo anunciemos. Cuando veo a algún compañero mío tan preocupado por asuntos eclesiásticos pienso la cantidad de jóvenes que están en la Universidad y viven al margen de Dios. Por otra parte el ecumenismo es el gran reto que tenemos que afrontar. Debemos tender puentes entre nosotros. Hay grandes iniciativas como el grupo Taizé que deben potenciarse.
En Inglaterra un nutrido grupo de clérigos anglicanos han abrazo la fe católica. Se ha hecho un gran esfuerzo desde todos los grupos, sobre todo desde el Vaticano para respetar a los clérigos y salvaguardar la idiosincrasia de la liturgia anglicana en la medida de lo posible. ¿Qué juicio le merece? ¿Cree que podría ocurrir lo mismo aquí? Desconozco los detalles de la situación vivida en Inglaterra… No obstante un movimiento ecuménico debe ser igual por las dos partes. Se tiene la impresión de que en este campo Roma marca en cierto modo las normas. Habría que discutir más sobre el tema. Sentimos que la religión católica, poderosa, a veces es arrogante.
Tenemos muchos puntos en común que debemos potenciar. ¿Cómo cree que debemos actuar todos los cristianos frente a fenómenos como la inmigración? Debemos ayudar mucho más que ahora a los inmigrantes a sentirse acogidos e integrados. Debemos hacer patente el amor de Dios. Están deseando ganarse la vida de forma honrada e integrarse en la sociedad, necesitan nuestra ayuda.
No obstante también existen numerosos puntos de discrepancia. Por ejemplo la Iglesia Luterana Suecia acepta el aborto o el matrimonio homosexual. Con el debido respeto no entiendo por qué apoyan el aborto cuando es una medida que deja secuelas psicológicas muy fuertes en el 99% de las mujeres. No queremos añadir más dolor a la mujer, no la condenamos, tiene la puerta de nuestra Iglesia abierta. No obstante soy más consciente de que deberíamos ser más activos ofreciendo más salidas a la mujer embarazada. Para mi la clave para entender el matrimonio homosexual es la carta de San Pablo a los Corintios: si no tengo amor no sirve de nada. El objetivo es dar un marco para una relación duradera para los homosexuales y evitar situaciones de represión pasadas. De hecho dos sacerdotisas lesbianas luteranos se han casado. Creo que no es tan importante hablar de sexo.
Por último, si tuviera que dirigir un mensaje a los jóvenes de Suecia o del mundo para invitarles a vivir su vida cerca de Dios, ¿qué les diría? Les diría que busquen en su interior. Es importante escuchar el corazón, Dios habla ahí. Es importante la dirección espiritual y la misa. El amor de Dios es irresistible. Por último vivir el amor en comunidad, necesitamos de los demás para crecer.
Comentarios a la entrevista
Creo importante añadir la contestación de un católico a la entrevista para no ofrecer una información sesgada.
En mi opinión es loable el espíritu apostólico de la Iglesia Luterana. Considero totalmente acertada la opinión de que el cristiano debe estar en la vida pública y en el mundo. Si nos replegamos en nosotros mismos no podemos llevar el Evangelio a los que no lo conocen.
No obstante me parece preocupante el magisterio moral que hace la Iglesia Luterana. Creo además que tiene consecuencias muy graves.
En primer lugar es importante hablar de sexo, sobre todo con los tiempos que corren. Un padre sabe que su hijo recibe gran cantidad de influencias de diversa índole: es importante que le eduque sobre todos los aspectos que configuran su vida. Y la sexualidad tiene gran influencia en la vida de una persona, no podemos dejar de hablar de sexualidad ni dejar de educar. Por otra parte en la Iglesia Católica se habla de sexo y se habla también de doctrina social, de doctrina familiar, etc. Es falso que la Iglesia se centre demasiado en el sexo.
En segundo lugar la Iglesia Luterana no defiende muchos de los valores no políticamente correctos que defiende la Católica. El objetivo es evitar un mal. Se defiende el aborto para no añadir carga a la mujer. Se defiende el matrimonio homosexual para que todo el mundo pueda vivir con amor. Sobre esto última recomiendo leer la encíclica de Benedicto XVI Deus Caritas Est, no se puede monopolizar amor sólo como “eros”. No se puede buscar evitar un mal a base de provocar otro mal. El catolicismo no condena a la mujer que aborta ni al homosexual. Al contrario, los comprende, los escucha los acoge: los ama. Eso sí, requiere reconocer en qué se ha actuado mal. De esta forma el ser humano evita hacerse más daño: dañar su corazón y dañar su capacidad de amar. Si decimos a una mujer que no está mal abortar, añadiremos sin duda una voz más que le lleva a abortar. No hay términos medios: o se ayuda a la mujer a que tenga a su hijo o se aboga por su aborto.
En el resto de cuestiones morales opino de la misma manera. Se puede ayudar a que la persona no se haga daño o se le empuja a ello. Es necesario aclarar qué está bien y qué está mal. De forma contraria la religión deja de dar respuestas, el corazón del hombre sigue inquieto porque sigue sin encontrar a Dios.
Recogiendo el guante del P. Peter el cristiano debe luchar con ahínco por evitar que el pecador se sienta rechazado. No se trata de juzgar a nadie sino de juzgar un acto. Nuestra Iglesia acoge y debe acoger y perdona, y nunca un cristiano debe juzgar a cualquiera de sus hermanos.
Por último creo importante tomar el testigo del P. Peter en cuanto al ecumenismo. No obstante creo que El Vaticano hace grandes esfuerzos por aproximar posturas, no creo que sea un dictador. Debemos rezar con ahínco para que llegue pronto el día en que los cristianos recemos con un mismo sentir.
Para terminar quiero añadir lo importante que me parece la obediencia al Papa. No se trata de obediencia ciega a una persona. Se trata de seguir las indicaciones dadas por el Vicario de Cristo. ¿Por qué? Empezando por razones laicas: porque las enseñanzas de Roma siempre están fundamentadas en el derecho Natural, basado en el ser del hombre. Porque cualquier decisión ha sido estudiada por un gran número de eruditos en la materia y no simplemente sometida a votación de personas que, en ocasiones, son legas en las materias a tratar.
Se trata por último de la fidelidad a una tradición que goza de veinte siglos, que ha evolucionado, pero mejorando siempre desde dentro, evitando rupturas y “tirar la toalla”. Respecto a las razones religiosas: el Santo Padre es elegido en cónclave inspirado por el Espíritu Santo, es Vicario de Cristo en la Tierra y su mayor representante. ¿Qué podemos añadir?
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Muy interesante la entrevista a P.Paterson. Creo que eres un gran embajador de la I. Católica, que sí se acerca a los luteranos. Mira a ver si ellos te hacen una entrevista para sus medios. Sólo añadir un par de cosas:
1- hay que tener en cuenta quién rompió en su día -con razones de más o menos peso- la unidad de la Iglesia, unidad que se vive en la comunión con los sucesores de los apóstoles, sucesión que subsiste en la Católica. Los que se fueron tendrán que volver, y para eso la Católica siempre está esperando y celebrando el retorno.
2- Esa unidad y apostolicidad de Iglesia se grantizan en el primado del Obispo de Roma -incluso cuando el Papa fuera malo-, por eso le debemos obediencia en lo que corresponde, porque de lo contrario, acabaríamos con la unidad querida por Jesús (Jn 17″que todos sean uno”, rechazaríamos la enseñanza de los apóstoles y nuestras comunidades dejarían de ser expresión de la universalidad de la Iglesia de Cristo.
felicito a juan coloma por la “valentía” de entrevistar a un pastor luterano y publicarlo en el SJD, por esa predisposición tan abierta al diálogo con quien piensa diferente
en cuanto a las respetuosas criticas que el propio juan y toño hacen al entrevistado…ni estoy de acuerdo, ni en contra, creo q lo más importante en este caso es dar voz a nuestros hermanos luteranos y escuchar atentamente lo q nos dicen, con la mirada puesta en lo que nos une. CRISTO.
A tal señor, tal honor. Juan, como eres un buen modelo para todos los que formamos parte de la parroquia, tu entrevista es también un buen modelo del espíritu de Cristo que dejaba a las ovejas y se marchaba para buscar a la descarriada. Si estan perdidos por motivos que hoy en día se podrían aclarar suficientemente, es necesario aclararlos, como Cristo nos dice: “Más alegría hay en el cielo por un pecador arrepentido que por noventa y nueve justos”. También en esto está la evangelización, el camino a la Verdad debe atraer a todos.
Muchas gracias, Juan. Me ha encantado, me ha parecido muy enriquecedor.
Es difícil añadir nada mas a los “comentarios a la entrevista”, que aclaran muchas de las ideas expuestas o quizá solo insinuadas. Como me parece que el diálogo es importante (lástima que Lutero, Calvino etc. no pensasen lo mismo) y no soy teólogo, no me atrevo a polemizar. Pero, por ejemplo, me parece que la interpretación de San Pablo no es muy correcta que digamos.
Ah!
Y el aborto ¿evita mas dolor a la mujer? ¿y al no nacido? Aquí si que viene bien recordar la Carta a los Corintios y aplicar ese amor a la madre y al niño, en vez de librarnos del problema gracias al aborto.