Paparruchas
Paparruchas es lo que diría aquel anciano avaro, de voz grave, nariz prominente y cejas apretadas. Paparruchas es lo que sin darnos cuenta piensa la sociedad actual sobre la Navidad. No nos percatamos, pero ¿dónde quedó el sentido de la Navidad?. En estos días en los que la sociedad cambia, la gente sale de compras y pierde en cierta medida la visión real de lo que esta festividad representa, nos gustaría poder sacar ese “espíritu” navideño, pero ¿sólo por la Navidad?. Se nos presentarán tres espíritus como al avaro y malas pulgas gruñón de Ebenezer Scrooge del magnífico libro “Cuento de Navidad” de Charles Dickens, donde nos ayudarán a contemplar nuestro entorno más inmediato social y cultural, y por qué no decirlo, personal.
No era aún la noche de Navidad, sería aproximadamente unas horas antes cuando se nos presentó el espíritu de las Navidades pasadas… nos tomó de la mano y, aunque de forma extraña y sin miedo, nos hizo volar por todo Madrid hasta ver cómo la ciudad cambiaba, de repente nos situamos en la década de los 70, cuando nuestra infancia nos hacía disfrutar de la Navidad. Mira cuánta gente riendo, los niños juegan con la nieve, cuánta gente disfrutando en el mercado y… “FELICITÁNDOSE LA NAVIDAD POR LAS CALLES!!”… “Feliz Navidad amigo!!!!, disfruta esta noche de la fiesta familiar!!!… se decían unos a otros… Mira cómo la gente camina hacia la Plaza Mayor y compra figuritas que representan el misterio del nacimiento de un Niño… Pero, ¿quién era? Se pregunta la sociedad de hoy… es Jesús, amigos míos, respondía el espíritu de las Navidades pasadas… es el Niño Dios, pero parece que vosotros ya lo habéis olvidado. Mirad, mirad allí, nos volvió a decir el espíritu de las Navidades pasadas…
Mirad y contemplad cómo los presentes tenían un significado, y hoy, ¿qué significan esos regalos? Lo habéis olvidado ¿verdad?… Y mirad cómo las familias se juntan, rezan, cómo vuelven a sentarse todos en una mesa y aunque no coman y beban ni se regalen grandes cosas, la felicidad no les desaparece del rostro. ¿Por qué son felices? Bueno, os dejo que en breve os hará una visita el espíritu de las Navidades presentes… ¡Hasta pronto!
Poco rato después aún no era Navidad, pero un extraño personaje llamó a las puertas de la sociedad y le invitó a dar un paseo por la ciudad… Hola, soy el espíritu de las Navidades presentes, y quiero mostraros qué es hoy la Navidad… Paseando por las calles de Madrid íbamos entusiasmados, la gente salía de los restaurantes de comidas y cenas de empresa, de amigos, unos medio borrachos, otros borrachos del todo, la gente con MILES de bolsas en las manos, cargadas de regalos, las tarjetas de crédito echaban humo y toda la ciudad respiraba alegría y festividad…
¿Qué es esto espíritu de las Navidades presentes?, pensábamos que nos ibas a enseñar cosas malas, y lo único que vemos es gente feliz!!, preguntó la sociedad. Si amigos míos, si que la gente parece feliz, pero fíjate mejor, PARECE. Mirad qué iluminación más bonita, cuantas luces por las calles, pero… la gente corre, la gente va con prisas, la gente ya no compra regalos… CONSUME regalos!!. Las luces son bonitas, pero ¿hacen referencia a la Navidad?, ¿representan su sentido originario? Espera un segundo sociedad, vamos a preguntar algo a alguien… Oye muchacho!!! ¿sabes qué se celebra estos días?, ni idea señor, pero la Play Station 3 cae seguro!!! Replicó el muchacho.
Ya os podéis hacer una idea del resto del paseo, coches por todas partes, la gente con malos humos, le gente no se para, no canta, la gente no mira por sus semejantes porque sólo se fijan en ellos mismos y es que éstos días no hay que ir a trabajar. ¿Sociedad, te das cuenta de cómo “vives” la Navidad?. Un alto en el camino y el espíritu de las Navidades presentes desapareció de nuestro lado…
Pocos minutos antes de que empezasen las cenas de Navidad apareció un caballero triste, oscuro, apenas se le veía el rostro, y aunque no hablase, dedujimos que era el espíritu de las Navidades futuras, nos cogió de la mano y nos hizo mirar una pantalla de televisión. Nos imaginamos que nos enseñarás las Navidades futuras ¿no?, preguntamos al espíritu. Asintió con la cabeza y nos hizo mirar la pantalla… Si, muy bonita la pantalla, pero no se ve nada, le dijimos al espíritu. Estuvimos así durante un buen rato, pero seguía sin verse nada, estaba todo oscuro, triste, estaba todo sin transmitir nada, se respiraba un ambiente de vacío y hastío, no tenía vida, no se celebraba nada porque no se encendía nada, porque no sabían que la Luz nacía.
Sentimos un nudo en el estómago, un sentimiento de tristeza y angustia como nunca antes habíamos sentido y todo porque no se veía a nadie con una sonrisa, dándose un abrazo, felicitándose por algo, simplemente porque no se veía nada, ni felicidad, ni alegría, ni juegos, ni música, ni nada de nada!!!! Era una situación horrible.
Por favor Espíritu de la Navidad Futura, no nos hagas sentir más esto en el cuerpo, ya estamos demasiado tristes para seguir viendo vacío, para seguir viendo… NADA!, le suplicamos al espíritu, pero por otro lado no nos podíamos mover del sillón, estábamos agarrotados… Por favor, por favor, por favor suplicamos al espíritu de las Navidades Futuras, déjanos salir de aquí, debemos poder hacer algo para que esto no suceda!!!. Nadie se acuerda del sentido y el significado de la Navidad, de quién es ese Niño que está en el pesebre, de por qué Dios se encarnó y se hizo hombre; de lo que significa darnos otra oportunidad para la convivencia fraterna…
Ante estas palabras, el espíritu de las Navidades futuras miró a la sociedad y le preguntó lo mismo que te preguntamos nosotros a ti: ¿y TÚ? ¿Qué piensas hacer para que la pantalla esté llena de color y la gente entienda de verdad qué es la Navidad, y deje de ser lo que mucha gente piensa? ¿Paparruchas?.
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Lámento ser la priemra en comerntar este cuentecillo en el que se homenajea a Charles Dickens…y trata de reflexionar sobre le sentido que hoy le damos y cómo vivimos la Navidad. Espero que los Juveniles lo tengan en cuenta y quién sabe si pueden representarlo con sus niños….
Hay que romper con la visión empobrecida de la Navidad. Está hueca, significa poco. El amor a los semejantes porque toca, los regalos porque toca, la buena cara porque toca… no tienen sentido. Qué distinto es amar porque nos han amado primero, hacer regalos porque todo nos lo han regalado primero, y que nuestra vida refleje alegría sincera. Es fundamental pararse a pensar sobre esto, y no dejarse arrastrar. ¿Qué Navidad planeo? ¿Dónde pongo el peso y la importancia de todo? Gracias por hacernos pensar sobre esto.
Muchas Gracias, Loreley, por tu comentario y por ayudar un poco más a la reflexión de cómo nos gustaría vivir la Navidad y de si somos conscientes de lo que conmemoramos. A veces pensamos que la Navidad son sólo unas determinadas fechas del año, pero realmente Navidad es cada día o así es como yo lo vivo. Cada día Dios se hace carne, se hace niño en nosotros y eso ¿no es Navidad?.
Feliz Navidad a todos.
estoy con Natalia, por eso mismo a mí me cuesta tanto vivir los tiempos litúrgicos…para mí todo el año es tiempo “ordinario” o mejor dicho, debería ser “extraordinario” pero eso de que ahora en Navidad tengamos que hacer un “esfuerzo adicional” (en mi caso lo es) para intentar sentir, meditar o interiorizar el nacimiento de Dios…no puedo con ello!!!
pero por suerte hay gente que sí que vive interiormente la Navidad y es muy importante de cara hacia fuera q nos vean a los cristianos especialmente felices y concienciados del verdadero significado de estas fechas