Sobre crucifijos, abortos y memorias históricas (I)

Las aguas bajan cada vez más revueltas y ahora tenemos la enésima polémica creada por nuestro Gobierno y sus socios…la retirada o no, de los crucifijos en los centros educativos, públicos o privados, no sabemos…en definitiva un nuevo globo sonda para tenernos entretenidos.

Antes de seguir, decir que a mí ni me gusta ni me atrae la política, mejor dicho, no me gusta el partidismo. Me gusta que la gente hable, opine y, sobre todo, se entienda y que los gobernantes cumplan lo que el pueblo soberano les pide.

 

Los que estamos en un lado decimos que el pueblo español mayoritariamente es católico y que por tanto queremos que nuestra religión tenga ciertas prerrogativas; decimos que los españoles y, sobre todo, las españolas están mayoritariamente en contra del aborto y a favor de la familia tradicional; o que nuestra sociedad mayoritariamente quiere pasar página de la guerra civil, etc. Y para ello utilizamos nuestras propias estadísticas (que si el % de bautizados, o los millones que al parecer salen a las calles cada vez que organizamos una manifestación).

 

Los del otro lado dicen lo mismo: que sus ideas “progresistas” son mayoritarias y tienen sus propios métodos sociológicos o estadísticos: que sólo el 30% va a misa, que apenas el 40-45% marca a la Iglesia en la Declaración de la Renta, que el índice de divorcios, abortos, parejas de hecho y de promiscuidad sexual, es altísimo, etc..

 

No pondré en duda las estadísticas de uno y otro bando (soy abogado, ambas partes tienen razón y sus argumentos son formalmente ciertos), si bien hemos de ser sinceros…la única manera de saber realmente cuál es el sentir mayoritario del pueblo son las elecciones generales. Y hace año y medio, nos guste o no, los españoles se decidieron mayoritariamente por opciones de izquierdas, que no nos gustan y puede que nos repelan….pero es lo que ha mandado el pueblo. Hoy día España es un país de izquierdas. Y punto. En esto, todos debemos estar de acuerdo.

 

Otra cosa es que no todo lo que diga el pueblo sea válido y soberano. Bien, abramos ese debate, el debate de democracia y ley natural, los límites de una y de la otra. Pero abrámoslo en público, sin miedo y sin prejuicios. Yo personalmente no me escandalizo de nada; si alguien me dice que no cree en la democracia, yo le escucho atentamente, le respeto y meditaré sus argumentos, intentaré dialogar y buscar un entendimiento (todos somos hijos de Dios, digo yo que en algo nos entenderemos…). Pero que se diga claramente, y no nos amparemos en ese sentir supuestamente mayoritario que siempre decimos que nos acompaña.

 

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Comentarios (1)

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  1. Mota dice:

    “…los españoles se decidieron mayoritariamente por opciones de izquierdas”

    Se tengo que identificar la izquierda con divorcio express, “matrimonio” homosexual, aborto libre (vaya día más triste hoy), retirada de cruficijos, acoso a la Iglesia Católica, desastre económico y campeones del paro… (entre otros grandes males), he de decir que la izquierda española deja mucho, pero mucho que desear.

    ¿Realmente los votantes del PSOE conocen en profundidad lo que hace y dice el partido que votaron?

    Y los católicos y votante socialista: ¿creen compatible ser católico y votar a un partido que prumueve leyes e iniciativas abiertamente anticatólicas?

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