Neuras cinematográficas

Anoche fui al cine. En los minutos previos pusieron el trailer de la película de Sherlock Holmes. Un trailer típico de minuto y medio del que me quedé con una escena supuestamente cómica en la que salía Sherlock Holmes totalmente desnudo en una cama hablando con una asistenta, y otra en la que sale besándose apasionadamente con una joven bella que al parecer es co-protagonista de la película (a pesar de que yo no recordaba que apareciera en libros que leía de pequeño). Imagino que será el peaje que hay que pagar para adaptar una novela del siglo XIX al siglo XXI.

 

Uno de mis acompañantes, un cura diocesano, amigo mío de la Deleju, dijo que la película tenía buena pinta y apuesto a que muchos de vosotros ya la habréis visto y me la recomendaréis porque es “amena, entretenida y a ratos divertida”.

 

Y es que ya no sé si es que soy un puritano o si los puritanos son los demás. Nunca he entendido cómo mucha gente que se moviliza contra el aborto o contra los anticonceptivos o contra las relaciones prematrimoniales, o contra la asignatura EPC; luego llena los cines para ver las llamadas comedias “románticas” (sí, entrecomillado) o cualquier otra de ese 90 % de películas en las que lo políticamente correcto exige meter con calzador una subtrama “amorosa” (yo llamaría sexual, aunque no haya sexo explícito, que parece que es esto último lo que sí que nos escandaliza).

Y digo esto porque a veces el sexo incluso explícito es necesario en una película y no por ello en mi opinión deja de ser recomendable. Pero el “sexo tontorrón y ñoño” disfrazado de enamoramiento o de pasión, omnipresente en todas las películas y series de televisión…eso es lo que me escandaliza hasta límites insospechados.

 

Y todo lo dicho vale, incluso incrementado, si hablamos de las letras de nuestros grupos musicales favoritos (Canto del Loco y compañía), banda sonora habitual de nuestras fiestas y peregrinaciones. ¿Seré yo el único que me paro a dar sentido a las letras de las canciones? Creo que podría ser un golpe de marketing muy bueno que en alguna marcha contra el aborto se pusiera como hilo musical (con permiso SGAE, yo lo pago si hace falta) esa bonita e ingenua canción de los recuperados Hombres G (“suéltate el pelo y luego si quieres el sujetador”), el mítico “quiero ser el único que te muerda la boca”, o como no, la famosa “Besos” de Canto del Loco…¡¡que viva el amor!!

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Comentarios (5)

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  1. Patricia Domínguez dice:

    BRAVO. Alto y claro

  2. Ingrid dice:

    No podía estar más de acuerdo.  Una película sin sexo parece que no atrae.  ¿Cómo se habrá escapado Invictus a esta tendencia ubícua.  Esa sí que es una película que vale la pena ver aunque seguro que habrá algún progre que lo calificará de ñoña.

  3. Vinccero dice:

    Totalmente de acuerdo Ingrid.
    Invictus es una pelicula genial que recomiendo a todo el mundo. Por fin alguien que apuesta por el valor del esfuerzo y el perdón a secas. Sin adornos inútiles.

  4. Floren dice:

    Miguel Angel, tienes razón en algo que quizá otros dirian que si es censura que si tal. Creo que es más “artística” una insinuación, pues se ve más esfuerzo y más “ingenio” por hacer decir y hacer ver sin que se vea, que rodar escenas no de alcoba, que eso es mucho pedir, sino de cama o catre que sobrepasan lo pornográfico, a ser posible con palabras mal sonantes. ¿Porqué será esto?, ¿es que no hay verdaderos profesionales?,¿es que no hay “luces” para hacer sentir algo hermoso?. A lo mejor es que los “contadores de historias” no se llevan, y ahora abundan los “funcionarios de la amarga realidad” imperante. Era bonita la imaginación, la fantasía, la ilusión. Siempre queda la esperanza de que, poco a poco, aparezcan tras las tinieblas, las luces de la sensibilidad. 

  5. miguelangel dice:

    gracias por vuestras aportaciones, pero yo quisiera dar un paso mas….todos o casi todos los que leemos esto estamos en contra del sexo gratuito o de la falta de valores mayoritaria que hay en el cine (como dice Floren) pero luego en la práctica…no es cierto que al final siempre vamos a ver las mismas películas?

    he puesto como ejemplo sherlock holmes, pq me llamó la atención el trailer y el comentario “buenista” de mi amigo cura y mi duda (o mi neura) es…soy demasiado radical por haberme escandalizado sólo con ver el trailer?  seré yo más radical que mi amigo el cura o que el 90 % de mis amigos católicos que ya la han visto como si tal cosa?…

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