Polonia: el dolor recae sobre ella

Polonia, ejemplo de nación católica, ha sufrido en todas las épocas desde su creación como Estado, las invasiones de sus vecinos más poderosos, y también las crueldades de esas invasiones han supuesto para su pueblo el que, asumiendo su dolor, pero sin sentirse por ello derrotado y vencido, haya purificado su dignidad y comprendido su sentir como nación, haciendo del catolicismo su bandera, su ánimo y voluntad de pervivir.

 

La mártir Polonia nuevamente se ve envuelta en la desgracia por la muerte de algunos de sus preclaros hijos, pues una nueva desgracia ha recaído sobre la nación polaca.  Su presidente Lech Kaczynski, junto con otras noventa y cinco personas, miembros de su gobierno, militares, intelectuales, el obispo castrense, y antiguos combatientes de la Segunda Guerra Mundial, han fallecido en un accidente de aviación.

 

Resulta toda una paradoja que el presidente marchaba, con la delegación que le acompañaba, a rendir homenaje a las víctimas de las masacres marxistas-estalinistas, de las que ahora apenas se habla en el mundo occidental, que tras la invasión de la parte oriental de Polonia por la Unión Soviética en virtud del acuerdo con la Alemania de Hitler, acaecieron en el bosque de Katyn y en otros lugares de la antigua Unión Soviética (hoy Bielorusia) y que acabaron con las vidas de más de veinte mil polacos (militares e intelectuales principalmente) a manos de la terrible policía política de Stalin, la NKVD, antecesora de la KGB soviética.

 

Del presidente fallecido, curiosamente, hablan poco los diarios españoles, únicamente para denigrarle y colocarle calificativos de insolidario o de antieuropeo, por oponerse a las presiones de la Unión Europea para que en Polonia se aprobara el aborto o se aceptara el matrimonio homosexual.

Por no sentirse acomplejado, como ciertos politiquillos de estos lares, luchó en su país frente a la corrupción moral, económica y social, impulsó mejoras laborales, medidas  para mejorar las condiciones de las familias, manteniendo sus ideales católicos, nunca negados, sino manifestados  y mantenidos en público con orgullo, siendo así coherente con su catolicismo buscó siempre el interés de su país.

 

¿Qué pasará ahora en Polonia? Sólo el futuro nos lo dirá, pero lo que si debemos tener muy claro es que Dios no se olvidará de Polonia. Polonia nos ha dado muchos ejemplos a los católicos del resto del mundo, tanto en su quehacer como nación mártir, como en sus hijos; así Santa Faustina Kowalska iniciadora de la devoción a la Divina Misericordia, que  nos ha permitido alcanzar esa última tabla de salvación a los pecadores, y cuya fiesta acabamos de celebrar el pasado domingo, instaurada por otro gran polaco, el Papa Juan Pablo II y del cual cualquier comentario sería mínimo frente a su grandeza, son fiel reflejo de esa gran nación.

 

Rezaremos por vuestra patria y por vosotros. ¡¡Dios salve a Polonia!!.

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Comentarios (5)

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  1. coque dice:

    De la grandeza de Polonia hablan dos pelis buenísimas:Karol y Katyn.
    Os las recomiendo!
    Gracias por tu ilustrativo artículo,tio Floren

  2. Maria dice:

    Gracias por este articulo…y gracias por vuestras palabras sobre el Presidente de Polonia. Siempre he sido, pero ahora más aun orgullosa de ser polaca!!! Tuve la dicha de vivir en mi tierra acontecimientos claves para la historia de Polonia y también de Europa… Que duda cabe que estas vivencias marcan y marcan para el bien. Recuerdo las palabras que pronuncio uno de los Padres Paulinos que custodian nuestro Tesoro; Jasna Góre…”Hoy Madre no te preguntamos si estás con nosotros, si lloras con tu nación…Hoy Madre te preguntamos si nos abrazas más fuertes…tus hijos lloran Señora!” Es el momento de exprear el dolor por la perdida tan fuerte que supone para Mi Polonia la muerte del Sr. Presidente… Gracias por rezar por El y su Esposa, gracias por rezar por tantas personas que han dado su vida en el servicio a la Patria y gracias por querer a mi Polonia…
    maria

  3. Floren dice:

    Es de justicia  y de Caridad cristiana María, referirse a quien hizo de su lema “Dios, honor y patria” las referencias y modelos de su vida. Os doy las gracias a los polacos por mostrarnos que el perdón , pero nunca el olvido, han de ser inspiradores de nuestro sentir y vivir.Que la madre de Dios a la que honrais en las encrucijadas de los caminos rurales polacos (¡¡qué emoción me produjo esas modestas flores de plástico y cintas azules con que se adornan las imágenes de la Virgen en los cruces de los caminos en el mes de Mayo!!)os proteja siempre.

  4. Mota dice:

    Gracias Floren por esta merecida columna sobre Polonia.

    Siempore he tenido un cariño especial a Polonia. Por Juan Pablo II, por su historia del siglo XX, por su fidelidad al catolicismo…

    Sentí como si hubiera ocurrido en España la muerte del Presidente, su mujer y tantos altos cargos polacos. Me estremeció.

    Qué gran pueblo es el polaco. Rezo por ellos.

  5. Ana dice:

    Una desgracia la de Polonia.Este artículo me ha servido de tener una informacìon de este país veraz.rezemos por ellos para que encuentren un buen gobierno.
    Mi marido y yo, nos encontramos a la salida de un Vips por la noche, al dia siguiente de la desgracia, con un pobre, por falta de trabajo, que estaba según decia desorientado y con la cabeza en Polonia,tristísimo, increíble, quizás esa noche no tomó nada, pero no nos quiso aceptar un sanwich que llevabamos, porque lo que menos le importaba era comer.Nos quedamos con el alma encogida.

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