Soprendente Getafe: ¿y nosotros?
Fiel a mi costumbre de intentar seguir la Cruz de las JMJ allá por donde va, el pasado sábado tuve el honor de visitar la Catedral de Getafe, que no conocía y que me sorprendió, un templo del siglo XVI para una ciudad que yo siempre había considerado como la típica ciudad dormitorio sin apenas historia. Una vez más, mis prejuicios me habían traicionado.
Pero la más grata sorpresa fue lo que ví dentro. Un templo repleto de jóvenes. Sí, todos allí eran jóvenes, y me acordé que nuestra Catedral efectivamente también se suele llenar en las vigilias pero no sólo de veinteañeros, que eran los que predominaban en Getafe.
En cuanto al coro diocesano…no hay palabras. Aproximadamente unos cien jóvenes e instrumentos musicales desconocidos para mí, y lo digo con toda la nostalgia del mundo de pensar que en el coro de la Deleju apenas juntamos 20 personas y ya nos damos por satisfechos…
Tras la ceremonia, estuve charlando con gente de allí. La Diócesis de Getafe se reparte casi a partes iguales de gente de Getafe, Leganés, Fuenlabrada, Alcorcón, Móstoles, Valdemoro… Mi admiración para ellos. Salvo los getafenses, el resto de jóvenes tienen que movilizarse para ir de una ciudad a otra, a ensayar en el coro, a asistir a las reuniones de trabajo de la Delegación, a participar en actos, a todo.
Y aquí en Madrid, todos en la misma urbe, con nuestro Metro y autobuses municipales. Y lo que nos cuesta movernos. ¿Será que estamos más ocupados que nuestros vecinos del sur? No lo creo. ¿Qué nos pasa entonces? ¿Por qué nos cuesta tanto abrirnos y salir de nuestras parroquias?
Hablando con el Delegado de Juventud y con la Subdelegada (sí, subdelegada, mujer, religiosa consagrada joven, con mucha vitalidad) me contaron que a la Javierada irán unos 700 jóvenes (de toda la Archidiócesis de Madrid creo que fuimos unos 800), y que aproximadamente un 80 % de sus parroquias (desde Alcorcón a Aranjuez, pasando por San Martín de Valdeiglesias) participan en los actos diocesanos.
Y todo en una zona a la que muchas veces se alude jocosamente como “el cinturón rojo de Madrid”. Me alegro de haberme equivocado en cuanto a mi visión de estos compañeros y amigos del sur. ¡Ojalá aprendamos de ellos!
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Yo creo que está claro que en Getafe la mayoría de las parroquias funcionan a una, los curas son amigos (tienen una gran mayoría edades parecidas y vienen de un mismo seminario) y todos los jóvenes están muy bien coordinados. Tienen la frescura de la juventud (dicen que es la diócesis con más jóvenes de Europa). Yo creo que para nosotros deberían ser un estímulo; tenemos mucho qe aprender de ellos. Quizás en Madrid, en las parroquias hay más gente, pero los que estamos tenemos mucho menos sentido diocesano… vamos, esa es mi opinión.
Impresionante lo que cuentas Deleju…
Llevo años hablando muy bien de la Diócesis de Getafe. Muy bien.
Resaltas lo de los jóvenes, pues resulta que si en algo son “punteros”, es en la atención y apoyo a los matrimonios y familias.
Todos lo veranos organizan un encuentro al que asisten más de 100 familias, además de varios curas y el mismo Obispo.
Me alegro mucho por esa Iglesia tan activa y comprometida.
El seminario de Getafe es de los que más vocaciones atrae de todo España, junto con Toledo y no sé si alguna más. Como dice “Griyete”, la mayor parte de los párrocos son jóvenes que han estudiado juntos en el Seminario con unos formadores extraordinarios. Hasta hace poco nuestro antiguo párroco, hoy Obispo Auxiliar, D. Rafael Zornoza, era el director. Hoy lo es Carlos Diaz Arola, también antiguo “sanjorgiano”. La música es una asignatura a la que se da mucha importancia en el seminario y la persona que ensaya al coro de seminaristas, Alvaro Vallejo, también tiene su orígen de San Jorge. Y más a más, la Catedral es un templo bellísimo, poco conocida para los que no vivimos por esa zona. Todo suma: buen trabajo, ilusión y muchas ganas de hacer cosas.