Cifras a gusto de todos

 

Aprovechando la Carpa que todos los años el Arciprestazgo de San Miguel instala en plenas fiestas de San Isidro, asistí como espectador a una mesa redonda que trataba acerca de la imagen que la sociedad tiene de la Iglesia. Allí escuché comentarios típicos de “La gente que critica a la Iglesia normalmente no es parte de la Iglesia, ni la conoce, la gente critica sin saber” y otros algo más osados como un contertulio que dijo: “La gente dice que la Iglesia está en crisis, pero yo creo que ahora la Iglesia está mejor que nunca” y justificó su afirmación en una serie de datos que no dejaban lugar a la duda.

Paralelamente la gente que iba pasando por la carpa se quedaba mirando, y yo, que estaba especialmente pendiente de las reacciones del pueblo, diría que entre un 70-80% de lo que decía la gente al pasar eran frases despectivas contra la Iglesia. Y lo peor es que no lo decían sólo los típicos jóvenes “anti-sistema” sino también gente mayor o padres con niños pequeños.

Esto me da pie a la reflexión que hoy quiero hacer. El mundo de las estadísticas es infinito y todas las estadísticas claramente manipulables. En las últimas semanas me he fijado en dos. Por un lado el Anuario Vaticano ha sacado que en el último año hay un incremento de fieles católicos de 121 millones en el mundo (un incremento del 11,54%) si bien en el caso de Europa dicho incremento es apenas de un 1,17 %.

Por otro lado, según último estudio del CIS, en España el número de fieles ha bajado casi un 2 % (se sitúa en el 73% los que se declaran católicos) Si bien dentro de esa “mayoría” católica, la cifra de católicos practicantes (los que van a misa al menos una vez al mes) ha bajado igualmente hasta un 43%, es decir de que la población global podríamos estar hablando que los católicos practicantes somos un 31-32% del total. Y menos mal que esta estadística engloba a toda la población que si sólo fuera de población joven podríamos estar en torno a un 15 % de católicos.

Algo parecido pasa con las matriculaciones en colegios religiosos. Nuestros obispos siempre dicen que la mayoría del alumnado español elige religión católica y es cierto, porque más del 51 % de todo el espectro educativo lo hace. Y también es cierto que a partir de la ESO este porcentaje baja hasta un 30 % aproximadamente. Bien, cada uno que lo vea como quiera.

Y con las confirmaciones pasa lo mismo, podemos felicitarnos de que en los últimos años el porcentaje de jóvenes confirmados ha aumentado objetivamente…de forma paralela a la disminución de la edad en que muchas parroquias confirman ahora a sus chavales.

Como digo todas las estadísticas se pueden interpretar como queramos. Y de nosotros depende el prisma con el que queramos ver la realidad religiosa que nos rodea, especialmente, la del mundo juvenil.

 

 

 

 

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Comentarios (2)

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  1. Floren dice:

    El papel lo soporta todo querido Miguel Ángel, lo importante que yo saco de lo que tu nos dices es lo siguiente, España es un país de misión. Si bien ha aumentado el nivel de vida de los españolitos , el nivel espiritual no lo ha hecho. Sería complejo hablar de los porqués y no sacaríamos grandes cosas de ello. Para mí lo que quisiera sacar en claro es lo siguiente : ¿que hacemos los cristianos españoles para que esa situación cambie?. Las quejas al maestro armero. Si cada uno de nosotros , en nuestros ámbitos de convivencia , familia, trabajo, estudio, hiciésemos efectivo nuestro cristianismo, al fin y al cabo somos discípulos de Cristo, otra sería la situación. No por ser parte de este mundo debemos dejar de lado la Vida Eterna. Lo efímero de nuestra existencia  ya nos daría qué pensar, pero el “que piensen otros” pesa  como una losa sobre nosotros. Creo que lo mejor es remangarse y poner manos a la obra, ¿no te parece? . 

  2. Fernando dice:

    ¡Estoy contigo, Floren!

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