Atento que empezamos: Reflexión y oración de principio de curso

La despedida del verano es el reencuentro con muchas actividades: empezamos con el curso. Vida familiar, estudios, trabajos, deporte y ocio vuelven a lo habitual. En este momento, Señor, quiero plantearme qué me pides este año. Mejor dicho, seamos humildes, quiero querer plantearme qué me pides este año. Quiero aspirar a algo grande pero necesito tu ayuda para lograrlo.

Se presentan muchos retos. Sólo los veo con ilusión y motivación sabiendo que tu gracia, si estoy dispuesto a acogerla, me acompaña y me impulsa.

 

El abanico de oportunidades es amplio y quiero encarar muchas. Este año quiero ser más generoso, más austero, menos autocomplaciente… mejor dicho, quiero quererlo. Quiero querer ser más amable, sincero, riguroso, recto, menos soberbio y mucho más humilde. Ayúdame Señor a lograrlo. Hazme cada día mejor persona para que mi mediocridad se torne en virtud y mi queja en agradecimiento. Sólo intentando cambiar yo podré hacer algo bueno por los demás.

Por último, Señor, quiero profundizar más en mi vida de fe y oración. Quiero echar la vista atrás en junio y poder ver en mí un torpe pero voluntarioso cooperador tuyo.

 

Decía un Papa sabio que…

1. Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.

2. Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto: cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie, sino a mi mismo.

3. Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino en este también.

4. Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten todas a mis deseos.

5. Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura; recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.

6. Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.

7. Sólo por hoy haré por lo menos una cosa que no deseo hacer; y si me sintiera ofendido en mis sentimientos procuraré que nadie se entere.

8. Sólo por hoy me haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré cabalmente, pero lo redactaré. Y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.

9. Sólo por hoy creeré firmemente aunque las circunstancias demuestren lo contrario- que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie existiera en el mundo.

10. Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.

 

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Comentarios (5)

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  1. Federico Deleña dice:

    Gracias Juan por recordarnos la importancia de plantearnos retos y de intentar ser un poquito mejores cada día. El comienzo del curso, como el nuevo año, son momentos oportunos para reflexionar y proponerse objetivos concretos, así como ver qué hemos alcanzado en el período precedente.

  2. Yonkihuete dice:

    Juan! Gracias por esta oración de comienzo de curso. Da fuerzas y te hace centrarte en lo importante.

  3. Floren dice:

    Juanico, cuando  he leído el primer “sólo por hoy” he pensado en algo que decimos al despedirnos hasta el día siguiente: “Si Dios quiere”.Evidentemente el mañana lo pone Él. Por eso proponerse algo que aproxime a amar a Dios y por añadidura a los hombres, es simplemente cumplir con lo que se nos manda, así de resumido es el mandato.

  4. Ana dice:

    A ver si se me pega algo y quiero querer yo también desacomodarme. Me parece buena fórmula lo de ir día a día. Y para ser feliz, tener paz y contra la ansiedad me quedo con la frase: Sólo por hoy creeré firmemente aunque las circunstancias demuestren lo contrario- que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie existiera en el mundo. 1 bsillo

  5. Ingrid dice:

    Precioso.  Es para recortar o fotocopiar y pegar en sitios estratégicos de casa para no olvidarlo.

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