Entrevistando a Fernando Bielza

Hablador, interesante, profundo. Tras unos años fuera, vuelve con más fuerza. Bueno, apasionado, culto. Todo un clásico. Conozcamos algo más de él…

  1. ¿Quién es Fernando Bielza Díaz-Caneja, más conocido como “Fer” o “Bielza”? Ese soy yo. No me resulta fácil definirme, cualquier definición que intente siempre resulta sesgada o se pasa o no llega. Pero soy el tío que tienes delante, para entendernos.  

 

  1. Digamos que eres un clásico de la parroquia. Pero: ¿cuándo apareciste por aquí? Pues recuerdo haber estado en catequesis de Infantiles y de Comunión, aunque al final la Primera Comunión la hice en el Colegio. Después, la de Postcomunión me aburría mucho y le dije a mi madre que me dejara de llevar. Sin embargo, más de cinco años después, volviendo de jugar al fútbol del colegio un viernes, me encontré con un compañero de clase (Coco) que subía a Juveniles, y me dijo que por qué no iba con él. Así que estuve en Juveniles año y pico, de ahí pasé a Confirmación… y hasta hoy.

 

  1. ¿Te recuerdas siempre como una persona religiosa, desde pequeño? Pues sí, aunque como todo hijo de vecino creo que he tenido mis momentos mejores y peores. En mi casa nos han dado una educación muy cristiana y entre otras prácticas piadosas, por la noche leíamos de algún libro espiritual. Recuerdo que a mí siempre me gustaba e interesaba mucho lo de la lectura espiritual, e incluso cuando era muy tarde y decían mis padres que no íbamos a hacerla, yo votaba porque leyéramos. 

 

  1. ¿Nos podrías decir qué persona/s ha/n sido más importante/s para ti en tu vida de fe? Por supuesto mis padres, algunos frailes del colegio y mis catequistas. Pero si tuviera que quedarme con un solo nombre, ese sería el Padre Ángel Miralles, que era el Coadjutor de La Araucana los años en que estuve en la Universidad, con quien fui de campamentos de Corona, y que fue mi Director Espiritual muchos años.

 

  1. ¿Y algún momento de especial presencia/encuentro con el Señor? Los que me vienen directamente a la cabeza son el día de mi Confirmación, que me pasé entero en una nube; en todos los campamentos que he estado siendo catequista; en las Jornadas Mundiales de la Juventud, en París y en Roma; y en Zimbabwe en 2006.

 

  1. En tu haber tienes muchas peregrinaciones, campamentos, caminos de Santiago: ¿no harías un breve resumen de las, para ti, más cruciales? En realidad, tampoco son tantos. He estado en Picos de acampado en 1994, y de monitor en 1996 y 1997, y de Jefe en 2000 y 2005. En Santiago, en 1999 estuve con unos amigos de fuera de la Parroquia, y en 2004 con Corona/Deleju. En las JMJ, en 1997 y 2000.   

 

  1. Recorramos brevemente tu vida por fases: Háblanos de tu infancia (familia, colegio, S.Jorge…) Bueno, toda la vida he vivido en Romero Girón con mis padres y mis tres hermanos (dos hermanas y un hermano, de los que creo que conoces a un hermano y una hermana); el colegio entero lo hice en el San Agustín de Padre Damián, y mi paso por San Jorge ya te lo he contado…

 

  1. Una vez dejas el colegio: ¿qué ocurre? Me matriculo en la Universidad Autónoma y hago ADE y Derecho. De los cinco años y medio que tardé, uno en realidad lo hice en la Universidad de Westminster, en Londres, a donde me fui de “Erasmus”. Después, según terminaba los últimos flecos de Derecho, empecé a opositar a la Carrera Diplomática. ¿Cómo y por qué la carrera diplomática? Aunque ya tenía la idea desde tiempo atrás, la decisión la tomé a raíz de la experiencia de lo que es una “vida internacional” cuando estuve de Erasmus en Londres. Te ofrece una experiencia humana y del mundo –tocas todo tipo de temas, a un nivel muy alto, y por todo el mundo- que creo que no hay otro trabajo igual. 

 

  1. Háblanos de tu experiencia en Zimbawe… Las dos cosas que creo que me marcaron más de Zimbabwe vistas ahora en retrospectiva fueron, por una parte, que aprendí lo que significa ser diplomático, tanto desde el punto de vista puramente profesional como personal, y por otra, conocer la realidad de África y de la enorme labor que la Iglesia desarrolla en esa parte del mundo.

 

  1. Y de la vida en Arabia Saudí… Sorprendentemente es un país tremendamente divertido, por lo diferente que es todo, y porque la gente se desvive por hacerte sentir bien entre ellos a pesar de que el sistema en que viven sea perverso en muchos sentidos. Además, para mí personalmente ha sido una experiencia apasionante conocer el Islam desde dentro, y poder asomarme a una perspectiva del mundo en que Occidente no es el centro del mundo sino un alejado extremo de la Tierra cuyos bárbaros “sorprendentemente” han roto el sentido de la historia que ellos tienen.

 

  1. ¿Cómo has vivido tu fe en países tan alejados de “lo católico” y fuera de tu querida San Jorge? En Zimbabwe lo que más vida me dio fue la experiencia de conocer y compartir tiempo con los misioneros, y en concreto el campo de trabajo que organizamos en verano de 2006 varios del grupo de jóvenes que daba en San Jorge antes de irme –los “Pakos”- y yo. En Arabia Saudí, compartir la fe con grupos católicos clandestinos sobre todo de filipinos, aparte de intentar animar yo las misas que de vez en cuando se organizaban en la Embajada de España. No obstante, en Arabia Saudí la falta de medios y de acceso a los sacramentos me hizo muy cuesta arriba vivir la fe.

 

  1. Cuando vuelves a España (Madrid), ¿los católicos te parecen muy tibios/superficiales en comparación con los musulmanes? Jajaja, hay de todo como en todas partes. En realidad en todas partes cuecen habas y allí también hay mucho tibio, mediocre, hipócrita, y de todo. Sin embargo, sí que es verdad que, en general, allí nos ganan en la fuerza que tiene la religión en su identidad, y en la fuerza que tiene el Islam en toda la vida política y social. Aquí en cambio, después de 200 años más o menos de dar caña a la Iglesia, da la sensación de que ya no hay prácticamente nadie entre las élites de Occidente –y de España tampoco, por desgracia- que se enorgullezca de su identidad cristiana y crea de verdad que la Fe, el derecho natural, o simplemente la tradición tienen respuestas para los problemas de hoy.  

 

  1. ¿Cómo nos ven ellos a nosotros en lo que a vida religiosa se refiere? Como no tienen ni idea de lo que significa el cristianismo, porque lo que enseña el Islam de nosotros es una pura caricatura, no entienden cómo podemos seguir siendo cristianos, y creen que más pronto que tarde acabaremos “viendo la luz” y convirtiéndonos al Islam. Por qué tardamos tanto es una de las muchas cosas que no les cuadran. En cambio les cuadra muy bien que con la “pantomima” de religión que tenemos, Occidente sea el pozo de depravación que ven que es en la televisión y en el cine. Pero a la vez, hay que decir que el cristianismo es, de entre los “infieles”, la confesión que más simpatía les produce.   

 

  1. ¿Lo que más te ha gustado/llamado la atención de esos países? La naturaleza de Zimbabwe y el desierto en Arabia, y conocer a sus gentes y cómo dan respuesta cada cual a su manera a las mismas grandes cuestiones de la vida, tan cerca de nosotros y a la vez tan lejos.

 

  1. Cambiando de tercio: ¿tienes novia? Nop.

 

  1. Así que eres uno de los solteros de oro sanjorgiles… Pues soltero sí, aunque de oro no estoy nada seguro…

 

  1. ¿Cómo has encontrado la parroquia a tu vuelta? Como he mantenido el contacto más o menos cuando venía de vacaciones, tampoco me he encontrado con nada que me haya sorprendido demasiado. Pero vamos, la he encontrado bien, con más o menos los mismos problemas que cuando me fui, pero bien. ¿Dónde vas a vivir más tu fe y poner más el acento? Pues no lo sé aún, Dios proveerá. Currando en lo que haga falta, y centrando mi vida en España después de estos cinco años fuera.

 

  1. Una última pregunta de respuestas cortas: a) Última película y un libro. La última película que he visto fue “Hacia Horizontes Salvajes”, creo que se llamaba. Y el último libro, “A sangre fría”, de Truman Capote, aunque normalmente soy más dado a leer ensayos o novelas históricas –las de Louis de Wohl cuya pasión compartimos, por ejemplo-. B) Una ciudad y un pueblo de España. Ciudad, Madrid, y pueblo, Santa Marina de Valdeón. C) Y de fuera. Ciudad, Londres, y pueblo, Bessay en Francia, donde vive la familia donde fui a estudiar francés. D) Un plan con amigos. Subir al monte. E) Una iglesia o catedral. San Jorge, por supuesto. F) Un plan de verano. Picos de Europa. G) Una oración. La Salve, en latín.

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Comentarios (3)

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  1. coque dice:

    Querido Fernando: Me acabo de enterar de que fue “mi maridito” el que te trajo hasta San Jorge! Ya intuía yo que entre vosotros dos siempre había existido “buen feeling”…Como se puede ver en la entrevista, y mucho mas en el trato,hicimos buena adquisición sanjorgiana.Me alegro que ya estés de vuelta y a ver con que nos sorprendes…

  2. Coco dice:

    Interesante entrevista Nandeiro.

    La verdad es que todos los días hasta hoy me estaba acordando de aquella tarde en la cuesta de San Jorge en la que con una pistola te apunté y te subí arrastras… Sin broma, es para mi un honor haber participado accidentalmente en el inicio de tu enorme carrera en la parroquia.

    Enhorabuena y ya nos invitarás a tu casa, mis hijos quieren afinar tu piano.

  3. Ingrid dice:

    Señor Embajador:  ahora ya sabemos lo que hay detras de esa sonrisa y esos galones.  Tienes mucha tarea diplomática y, sobre todo, catequética por delante.  Coco y San Jorge te han lanzado a esa difícil tarea de mostrar lo que significa ser “de Cristo”.  Seguro que harás un magnífico papel en ambos campos.  Y chicas; dónde teneis los ojos???

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