La Fiesta de San Jorge
¡Y ya van tres! Después de haber recuperado la fiesta del santo titular de nuestra parroquia, un año más nos disponemos a celebrar la fiesta de S. Jorge, diácono y mártir de Córdoba, el 20 de octubre, con una Eucaristía solemne a las 20.30h.
Poco a poco esta fecha se va marcando en nuestras agendas como un día importante para la parroquia. Si el año pasado la fiesta se prolongó 5 días –con concierto de las monjas agustinas de la Conversión y conferencia sobre la vida del santo incluidas-, este año pedimos la intercesión del monje diácono especialmente por los jóvenes de la parroquia que, en la víspera de la fiesta, van a recibir el sacramento de la confirmación por la imposición de manos y la unción de nuestro obispo, el cardenal Rouco. La oración de intercesión se hace más intensa si cabe en la hora santa del lunes, donde pedimos al Espíritu y a S. Jorge que les fortalezcan en la fe.
Y es que Jorge no rehusó sufrir la muerte por Cristo, cuya proximidad él mismo predijo. En la carta que él mismo dejó a S. Eulogio de Córdoba relata las peripecias de su viaje: Sabed, venerables, que mi entrada en Hispania no fue sino para buscar sustento para vosotros, que vivís en Jerusalén bajo la muy estrecha regla y dirección de nuestro santo padre David. Enviado por él a África pasé luego a Hispania; pero al hallar esta misma región bastante atribulada empecé a agitarme con ideas distintas…
Jorge había decidido volverse a su tierra, pero cambió de opinión tras encontrarse con Aurelio y Natalia, Félix y Liliosa, de fama renombrada, quienes tan pronto como le vieron le dijeron: Sabemos que el Señor te ha enviado a nosotros para que, por ser digno, recibas con nosotros la palma del martirio. Las intuiciones del santo Jorge quedaban confirmadas con este signo, acogido por todos ellos como providencial.
S. Eulogio nos cuenta todos los detalles del proceso ante el juez y martirio de estos cinco mozárabes –cristianos que vivieron en Hispania bajo la dominación musulmana- a cuyas insinuaciones desecharon las riquezas terrenales y confesaron su fe: Todo culto que se aparte de la fe de Cristo y no confiesa la esencia de la santa Trinidad, un solo Dios, una sola fe y un solo Bautismo, lo consideramos réprobo de todos modos. Al perseverar estos firmes en su fe, ordenaron que los mataran. Los cinco fueron martirizados el 27 de julio del 852. Aurelio y Jorge fueron sepultados en el monasterio de Peñamelaria, en Córdoba.
El 20 del octubre del año 858 sus restos fueron trasladados, junto con los de Natalia, a París, a la abadía benedictina de Saint- Germain-des-Prés, en el actual barrio latino.
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Queridos ”sanJorgianos ” hoy es la celebración de su fiesta. ¡¡Muchas felicidades a todos.!!