Entrevistando a Alberto seminarista

Sin ser “de” la parroquia, es como de casa. Entusiasta, bueno, alegre. En pocos meses (D.m) será ordenado diácono. Un claro ejemplo de conversión “paulina”. Un testigo apasionado del Señor.

 

  1. ¿Quién es Alberto Fernández?

 Antes de comenzar, pido por favor a quien lea esta entrevista que rece un Avemaría por la curación de Jaime y de Sofía. El Señor sabe quiénes son. Dicho esto, ¡comienzo a responder!

 

Tarjeta rápida de presentación. Alberto. 27 años. Cristiano desde Agosto de 1983. Seminarista de sexto curso en el Seminario Conciliar de Madrid. Destinado en la parroquia Santa Teresa de Jesús en Tres Cantos para (si Dios quiere) quedarme aquí el año de diaconado y los primeros años de sacerdote. Estudiante de Literatura Cristiana y Clásica en la Facultad San Justino.

 

  1. Háblanos de tu familia, colegio…en fin, tu infancia. 

He vivido en Coslada desde que nací hasta que entré en el seminario, en una familia que me ha querido y me sigue queriendo muchísimo, por lo cual doy muchas gracias a Dios (y a ellos, por supuesto). Mi padre se llama Juan Carlos, mi madre Inmaculada, y tengo una hermana cuatro años menor que yo, Belén.

 

Mi infancia estuvo muy marcada por el colegio que eligieron mis padres para mí, el Amor de Dios en Canillejas. Fue en el cole donde hice mis mejores amigos, donde tenía mi ambiente habitual, donde empezaron a gustarme las primeras chicas…También donde, aún sin ser yo muy consciente, empezaron a hablarme de Dios y de su Amor.

 

También me marcó mucho la parroquia San Pedro y San Pablo en Coslada, donde fui monaguillo, hice la comunión, y me confirmé. Cuando era niño decía que de mayor yo sería cura. El testimonio de los buenos sacerdotes que había allí entraba por los ojos y se contagiaba.

 

  1. Empiezas la carrera y, por entonces, el contacto con la Iglesia era el “justo y necesario”

Después de confirmarme comencé a alejarme progresivamente de la Iglesia. Seguía pensando que quizá existiría Dios, pero si existía, seguro que no tendría nada que ver con la Iglesia, y mucho menos con el Papa, los Obispos y los curas. Fue un proceso de alejamiento muy lento, pero constante. ¿Por qué había que decir tus pecados a un cura? ¿Por qué tanto rezar cuando el mundo necesita que actuemos? ¿Por qué quieren prohibirme las relaciones sexuales antes del matrimonio? Comencé a estudiar una carrera y a trabajar por las tardes vendiendo ordenadores. Tenía facilidad para el estudio, sacaba buenas notas, y ganaba el dinero suficiente para pagarme todos lo que quería. En fin, que tenía de todo… Bueno, al menos es lo que pensaba.

 

  1. Háblanos de tus pillerías anarco-sindicalistas…

[Risas] ¡La expresión es exagerada! Digamos que tengo que agradecer a Aznar que me haya permitido pasar una juventud de manifestación en manifestación. Guerra de Irak, chapapote, LOU, el famoso Decretazo… No me perdía ni una sola, con una bandera republicana al cuello. La última en la que estuve fue un 13 de Marzo, delante de la sede del PP en la calle Génova, el día antes de que Zapatero ganase las elecciones. Tampoco perdonaba ninguna fiesta del PCE. ¡Menos curas y más cultura! ¡Menos crucifijos, y más trabajo fijo! ¡Se va a quemar, se va a quemar, la Conferencia Episcopal!… Me doy cuenta de que desconocía la verdad sobre la Iglesia, sobre Dios y sobre Cristo, sobre el modo verdadero de transformar el mundo.

 

  1. A ver cómo nos resumes el siguiente esquema: pancartero antiglobalización – converso- próximamente diácono?

La verdad es que a mí mismo me cuesta explicarme qué es lo que ha hecho y está haciendo el Señor conmigo. Hubo un momento en que me planteé que aunque lo tenía todo, me faltaba algo, y no sabía que podía ser. Me vinieron a la cabeza los días en que era monaguillo y decía que quería ser cura. ¡No podía dejar de pensar en ello! Después de varios días muy intranquilo me metí en Internet a ver si encontraba algo sobre el Seminario. Encontré una página web con una dirección de correo electrónico que decía: “Si tienes dudas, ¡escríbenos!”. Yo escribí por intentar acallar la conciencia, y pensando que no me responderían porque en la Iglesia no debían tener muy claro el uso de nuevas tecnologías como el email…

 

Pero me contestaron. Y me presenté un día en el Seminario, sin saber muy bien por qué. Comencé en un grupo de discernimiento que se llama Genesaret, y aunque me parecía rarísimo lo que hablaban allí, misteriosamente descansaba. Allí volví a rezar, pues desde que era niño no lo había vuelto a hacer. Y ese verano me invitaron al Camino de Santiago con la Diócesis de Madrid. Fue la experiencia definitiva: comenzaron a caer los prejuicios que me había formado sobre la Iglesia, sobre los jóvenes de parroquia (pensaba que serían unos ñoños con una guitarrita cantando Kumbaya), sobre los Obispos, sobre los sacerdotes… ¿Por qué cayeron? Simplemente porque me encontraba delante de mis ojos con una verdad incontestable. Fue un verdadero regalo la presencia de D. Eugenio Romero Pose, un testimonio de amor gratuito siendo Obispo. Yo alucinaba.

 

  1. ¿Qué es lo más grande de ser cristiano?

Simplemente, que eres auténticamente hombre, sin dejar ningún aspecto de tu vida al margen. Todo acaba por encajar. Descubres a Alguien que te enseña quién eres y quién estás llamado a ser.

 

  1. Todo seminarista tiene algún cura de referencia: ¿tú los has tenido o tienes?

Por supuesto, estoy muy agradecido a muchos sacerdotes en mi vida: desde los de la parroquia en Coslada, hasta los que he conocido en estos años de Seminario, pasando por profesores de la facultad, compañeros de Seminario que ya se han ordenado, los curas de las parroquias a las que he sido enviado… Ahora mismo me viene a la cabeza D. Julio Navarro, que falleció este verano, un verdadero modelo de entrega en el amor y en el silencio.

 

Pero también me enseñan a ser sacerdote la entrega de muchos matrimonios, la ilusión de los jóvenes, la inocencia de los niños…

 

  1. ¿Cuándo aparece San Jorge en tu vida?, ¿Cómo fue aquel Guriezo 2007? 

San Jorge aparece por la amistad con Patricio de Navascués. En el verano de primero de seminario nos fuimos de vacaciones un grupo de seminaristas con él a Menorca, para rezar y descansar. El verano siguiente repetimos el plan, pero esta vez además de seminaristas vinieron jóvenes de San Jorge. Fue un verdadero regalo de Dios, hasta el punto que se ha seguido repitiendo la experiencia hasta este año, ¡y esperemos que siga adelante! Compartir la fe y la vida, sin dejar de lado el descanso, la diversión, la música, la playa… Fue especialmente enriquecedor compartir todo eso con estudiantes de universidad, con novios y con matrimonios recién casados.

 

  1. Desde entonces, ¿qué contacto has tenido con nuestra parroquia, pues se te ha visto mucho por aquí (amigos, planes, grupos…)?

En San Jorge he descubierto una parroquia en la que la fe se hace vida, en la que el Señor se hace especialmente cercano. Ahí estáis algunos de mis mejores amigos, con los que comparto la alegría de ser cristiano, con los que vivo “con un solo corazón”. Por eso, aunque no pertenezco a la parroquia, de vez en cuando me escapo por allí, para participar en la Eucaristía o en alguno de los grupos, o simplemente, para pasar un buen rato.

 

  1. Estás haciendo el Master de Familias del Instituto JPII, ¿qué tal está siendo la experiencia?

Ha sido otro de los grandes regalos de estos años de Seminario. Se lo recomiendo a todas las familias que busquen tanto afianzar su matrimonio como ayudar a otras familias. Ver cómo se quieren los matrimonios me hace palpable el amor de Cristo por su Iglesia, y ver la entrega de los padres a los hijos supone siempre un tirón de orejas para que yo también me entregue.

 

Agradezco sobre todo ver cómo trabajan los sacerdotes con las familias, especialmente el Director Académico del Master, Juan de Dios Larrú. Creo que acompañar a las familias es uno de los grandes retos para la Iglesia de hoy.

 

  1. Bueno, y ahora te acaban de destinar a una parroquia de Tres Cantos. ¿Qué tal?

Llevo aquí nada más que un mes, pero está siendo muy ilusionante. Es como conocer el rostro concreto de la que va a ser tu Esposa, la gente concreta que el Señor me va a encomendar y a la que me pide que me entregue. Estoy aquí “con temor y temblor”. La gente de la parroquia me está enseñando muchísimo. ¡Estoy deseando ser presbítero para poder confesar y celebrar la Eucaristía!

 

  1. Responde a este cuestionario religioso:  

¿Antiguo o Nuevo Testamento? Los dos me hablan de la misma persona, así que me quedo con los dos.

Uno de los 4 Evangelios: ¡Qué manía con tener que elegir!

Una de las Cartas de San Pablo: [Risas] Leo la biblia al modo católico.

Un Padre de la Iglesia: San Ignacio de Antioquía.

Un Papa: Juan Pablo II. Este verano hemos peregrinado tras sus huellas en Polonia. Ha sido espectacular poder conocerle más de cerca y pedir su intercesión.

Una oración: ¡Jesús, te quiero, pero deseo quererte más!

 

  1. Y a este de índole social:

Un plan en verano: Cualquiera con amigos

Una ciudad de España: Tres Cantos, por supuesto.

Y del extranjero: Londres. De pequeño la peli de Mary Poppins era mi favorita.

Un libro: En Ejercicios leí Un Seminarista en las SS, de Gereon Goldmann. Se lo recomendaría a cualquiera, especialmente a los no creyentes y a los creyentes.

Una afición: Mi Atleti, que me está quitando años de purgatorio.

 

Muchas gracias Alberto.

Filed Under: Portada

563 Visitas



Comentarios (9)

Trackback URL | RSS Feed de comentarios

  1. pedro de benito dice:

    Iba a escribir en “horabuena Alberto”, pero no. La felicitación es para los que esperamos, con prisas, tu ordenación.
    Bueno, el Avemaría ya está rezada, pero otra cosa: lo del Atleti ¿no tiene remedio?. A ver si te pasas de penitencia.

  2. Josue dice:

    Qué grande eres Alberto!!
    Me parto con tu testimonio: ¡Menos curas y más cultura! ¡Menos crucifijos, y más trabajo fijo!
    jajajaja

    Un abrazo, siempre nos quedará Polska!!

    Josue

  3. pati linares dice:

    jajajajaja qué entrevista tan genial! un abrazo Alberto!

  4. Yonkihuete dice:

    Muy buena entrevista. Gran testimonio. Enhorabuena al entrevistado y al entrevistador por este buen rato.

  5. Ingrid dice:

    Bienvenido a estas páginas, Alberto Seminarista! Magnífica entrevista, pero también magnífico entrevistado. Leer sobre tu trayectoria es percibir el hilo conductor del Espíritu Santo en tu vida. Es emocionante. Gracias.

  6. tuky dice:

    Jo, Abeto, cómo mola leerte. La tuya es una preciosa historia de salvación. Cómo tantas que ocurren sin que nos demos cuenta. Y de un modo tan gratuito y profundo que uno queda extasiado ante el amor de Dios y su grandeza.
    Rezamos por ti para que tu alegría y entusiasmo sigan creciendo y tu profundo amor por Jesucrito también. (Reza tú por nosotros que estás “enchufado”)
    Muchas gracias por tu testimonio y por tu amistad!!!

  7. Inés dice:

    Muchas gracias Alberto.
    GRACIAS POR TODO.
    Eres uno de esos 10.

  8. miguelangel dice:

    jo alberto pensé q te conocía algo después de varios años de contacto…pero desconocía tu pasado “anarca”…y la verdad es q me encanta, este tipo de testimonios son los más impactantes…y tb dice mucho de ti, siempre he pensado que los q tienen ideas comunistas son utópicos cristianos (sabiéndolo o sin saberlo)

    bueno q me estoy metiendo en un charco, a lo q iba…q me alegro de haber sido testigo de tu conversión pq coincidimos en aquel camino de santiago 2004…lo recuerdas?? y desde entonces no has cambiado nada por lo menos aparentemente, siempre con esa vitalidad…así q en el aquel camino aun no eras seminarista? y yo q pensaba q si!!!! q bueno!!!

  9. Asun dice:

    Mmmm… ¡con que así fue!

    Simplemente genial.

    Seguimos unidos en Cristo.

    Un abrazo!

Dejar un comentario