Los otros libros de la parroquia
Con motivo de la visita pastoral del Sr. Obispo a la Vicaría I en este último trimestre del año 2010, hemos podido recibir en nuestra parroquia de S. Jorge a D. Fidel Herráez Vegas, obispo auxiliar de Madrid, en representación del Sr. Cardenal.
Este acontecimiento gozoso no se repetía desde el año 2003, entonces regía la parroquia D. José Varas, y el obispo auxiliar que nos visitó fue D. César Franco. Con este cambio de fechas y de párroco, no hemos tenido más remedio, el P. José Antonio y yo, que, como dirían en Cuba, “ponernos para la cosa”. Investigando todo aquello que teníamos que preparar para esta “auditoría”, descubrimos que el Sr. Obispo tenía que inspeccionar todo el archivo parroquial (libros de bautismos, de matrimonios, de confirmaciones, contabilidad…). En conclusión, había que tener todo a punto.
Cuál fue nuestra sorpresa en esta visita pastoral de D. Fidel, que esperando a un superior se nos olvidaba lo evidente: la visita pastoral sólo la puede realizar un pastor, y D. Fidel no solamente se nos presentó como un pastor, sino como un pastor paciente, sin prisa, y con todo el tiempo del mundo para nosotros.
Simultáneamente con esta visita pastoral en nuestra parroquia, tuvimos en toda España otra visita pastoral: la del obispo de Roma: Benedicto XVI pasó dos días con nosotros, tanto en Santiago como en Barcelona nos dejó sendos mensajes de esperanza y de futuro; pero curiosamente fue consagrando el altar de la nueva basílica menor de la Sagrada Familia de Barcelona, cuando este pastor, recordando a Gaudí, nos habló de “los otros libros”: “…
En este recinto, Gaudí quiso unir la inspiración que le llegaba de los tres grandes libros en los que se alimentaba como hombre, como creyente y como arquitecto: el libro de la naturaleza, el libro de la Sagrada Escritura y el libro de la Liturgia. Así unió la realidad del mundo y la historia de la Salvación, tal como nos es narrada en la Biblia y actualizada en la Liturgia. Introdujo piedras, árboles y vida humana dentro del templo, para que toda la creación convergiera en la alabanza divina, pero al mismo tiempo sacó los retablos afuera, para poner ante los hombres el Misterio de Dios revelado en el nacimiento, pasión, muerte y resurrección de Jesucristo…”.
Es entonces cuando concluyendo esta visita de D. Fidel, justo en la jornada nacional de la Iglesia diocesana (14 nov.), todos caímos en la cuenta de que estos libros y aquellos están en perfecto orden en S. Jorge.
El Sr. Obispo estampó su firma y sello en los libros parroquiales y nosotros nos comprometimos a mantener cuidados y al día los otros libros más importantes: el de la naturaleza, con una defensa constante de la vida y de la familia, el de la Sagrada Escritura con nuestra meditación y oración, y el de la Liturgia con su cuidado y preparación, haciendo de estos tres libros el sello distintivo de toda nuestra vida parroquial: Vida, Oración y Liturgia.
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Efectivamente todos estaban en orden, incluso me comentó el secretario del Sr. Obispo que con unas letras preciosas e impolutos. Trasmito sus felicitaciones a las personas que escriben en ellos.
Ojalá el libro de nuestras vidas, a la hora de la “Auditoría final” , “aunque el mejor escribano echa un borrón”, reciba el “sello de los Justos” y el “Visto Bueno” del Altísimo. Gracias a vosotros los sacerdotes que nos dais las “instrucciones” para saberlos llevar, e incluso nos ayudais a “salvar las erratas” que cometemos.
Hago eco del acertadísimo y bello comentario de Floren. Cada día de nuestra vida es una nueva hoja en blanco donde el Señor nos deja la libertad de lo que ahí se escribe.
Y qué decir del artículo mismo de nuestro querido Parroco: redondo como todos sus mensajes.
Desde luego sí ha sido una grata sorpresa la visita de D. Fidel, que se ha presentado como un pastor paciente y sin prisa ¡sobretodo en la homilía! J Personalmente me conmovió lo especialmente cercano y cariñoso que estuvo.
Y no me extraña que “todos” los libros estén en orden. Gracias a Dios, tenemos unos sacerdotes entregados que los cuidan con esmero.