Adviento: limpieza y esperanza

Es tiempo de Adviento. Durante cuatro semanas nos vamos a preparar para el momento grande y maravilloso del nacimiento de Cristo. Es Dios quien por su voluntad se hace hombre, para mostrar el Camino, la Verdad  y la Vida.

 

A penas percibimos que es el tiempo más importante y bonito del año, pues nos preparamos para la llegada de la “visita” más importante de nuestras vidas, y que además quiere quedarse con nosotros.

 

Es tan  importante la visita  que  hay que preparar su estancia de la mejor forma posible, para que, además, sea permanente, porque ese “huésped” es de los que no son pesados, ni gorrones, es de los que sabe ser y estar, es de los que trae mucho más de lo que nosotros le podemos dar. No nos produce gastos, ni molestias, aunque a veces nos dice cosas de nosotros mismos que no vemos, o más bien no queremos ver. Es de aquellas visitas que quieres que se queden para siempre pues te hacen feliz.

 

¿Cómo nos debemos preparar?, haciendo una limpieza a fondo de nuestra alma, quitando las telarañas del pecado, procurando reparar el mal que hayamos hecho y el que nos hemos causado a nosotros mismos. Pero no sólo queda ahí la limpieza, es necesario hacerla  como Él nos dice, aún así la suciedad entra por cualquier rendija y es difícil mantener el alma limpia, sólo la práctica frecuente de los sacramentos de la Confesión y la Eucaristía pueden mantenernos brillantes, la oración constante nos dará una pátina de brillo santificante.

 

Así como cada domingo de Adviento encendemos una vela que nos ilumina en nuestra casa recordándonos que ya queda menos para la venida de la vista más esperada, cada semana debemos iluminar, y hacer más alegre nuestra alma, pensando que hemos limpiado hasta el último rincón, y así todo va a estar a punto. 

 

Cuando Él llegue se dará cuenta de nuestro quehacer, y no hará falta que mire bajo las alfombras, pues nada se le escapa, bastará una simple mirada para comprender que a lo mejor hemos dejado algún rincón “donde no mira la suegra”. Y hasta eso nos lo perdona. Pero para no pasar el “bochorno”, el confesionario siempre está a punto.

 

Eso en cuanto a nosotros, y respecto a los demás, es necesario ayudar a los demás a adornar su vida, de la misma manera que Dios nos ayuda a nosotros y transmitiendo esa alegría por su cercanía, demos ser reflejo con nuestras vidas limpias, alegres y volcadas hacia los demás. No es fácil pero si maravilloso, y lo que requiere esfuerzo más satisface al conseguir nuestro propósito.

 

Es bonito preparar con adornos nuestras casas, nuestras ciudades, pero es más importante adornarnos con nuestra fe, nuestro arrepentimiento, nuestro amor, nuestra paciencia, nuestra ayuda a los demás, pues la Visita bien lo merece y verá que cumplimos con su plan de estancia entre nosotros, lo cual merece nuestro esfuerzo.

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Comentarios (4)

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  1. pati linares dice:

    “Es necesario ayudar a los demás a adornar su vida” la pregunta muchas veces es ¿cómo? Precisamente hace dos días me planté de nuevo ante una situación de crítica y burlas hacia la Iglesia y no supe qué hacer ni qué decir. La respuesta la propones una línea más abajo: “ser reflejo con nuestras vidas”… pero ¡qué difícil me resulta en ocasiones! Feliz adviento, y gracias Floren!

  2. Floren dice:

    Estimada Pati:Pregúntale a quien la ofenda, si conoce de verdad la Iglesia o es por medio de la prensa o de las noticias que oye en televisión. Como con toda probabilidad sea así comiénza por decirle que si tan bueno es el, porqué te ofende ,porque todos los católicos “somos” Iglesia , no sólo los curas o el Papa, y además, fíjate que cosas, en la Iglesia no echamos a nadie y admitimos a todos a nuestro lado, incluso a aquel que, no conociéndola de verdad, la critica. Ya digo que no es fácil, pero  ten confianza en Dios que Él te iluminará, y sobre todo háblales en “cristiano” es decir con AMOR. Frente a eso no hay reparos posibles.Muchas gracias por tu comentario Patricia y que todo , con la ayuda de Dios, te sea lo mejor posible. 

  3. pati linares dice:

    Me gusta esta primera respuesta que propones. Cuando me vea en otra situación similar (seguramente, muy pronto) lo intentaré por ahí, me acordaré de ti y sobre todo confiaré más en el Señor. Gracias otra vez Floren!

  4. coque dice:

    Querido tío:
    me ha gustado mucho la columna.La verdad es que Dios nos lo pone realmente facil y aun así,que “melones” somos…
    Me encanta el adviento porque es tiempo de Esperanza,con modelo tan cercano y maternal,María.
    Aprovecho para mandar un beso grande a Pati.Se te echa mucho de menos por San Jorge! Espero verte estas Navidades!

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