Entrevistando a Jacinta

Una miembro de nuestra comunidad sevillana parroquial. Graciosa, profunda, sonriente. Como observaréis, habla por los codos…pero todo interesante y auténtico. Un claro testimonio de amor al Señor para muchos de nosotros. Una católica valiente. Así es Jacinta…

 

1. ¿Quién es Jacinta López-Ladrón?

¡Madre mia! jaja ¿que quien soy?! Uff esa es una de las preguntas filosóficas más profundas…

Pues para ti, espero que una amiga. Para todos una niña (ojo, en mi tierra, niña aplica sin limite de edad, y no me acostumbro a usar “chica”) sevillana más que vive en Madrid desde hace ya varios años. Poliédrica, imagino, como todos. Seré alguien distinto dependiendo de a quien preguntes.

Para mis compañeros de trabajo, por ejemplo, una católica ‘ultra’, que se sabe el santoral y les felicita en su santo, y tiene muchos hermanos, y se mete en muchos ‘fregados’ y les salpica a ellos jaja… y que charla por los codos y dice muchas tonterías para reírse…

 

No sé, es difícil definirse así, de pronto, pero espero haber contestado a tu pregunta.

 

2. De Sevilla…Háblanos de tu infancia: familia, primer colegio…

Sevilla está metida ahí dentro, es inseparable a mí ¿no? Mis padres los dos de allí, y la familia de mi madre muy sevillana (mis abuelos paternos en cambio, eran castellanos) pues imagínate, la semana Santa: domingo de Ramos, yendo a las 3 que sale la Hiniesta, ¡hay que llevar a los niños! Allí me encuentro a mis primos, a mis tíos, de madrugada corre que te corre a ver entrar el Calvario, que Patricio, mi hermano, salía de costalero, la feria, año tras año desde chiquitita: mi traje el verde, año tras año, desde que tenía un año, siempre verde…y los palillos, en el bolsillo de la enagua..

 

Mi infancia fue espectacular, jaja. Pienso que he tenido mucha suerte.

En casa, la recuerdo llena de alegría, follón por todas partes. Sabes que somos muchos, y eso marca. Sobre todo, no había monotonía ni aburrimiento que yo pueda recordar.

 

Los veranos los pasábamos en Mazagón, alquilábamos un chalet en una zona desierta lejos del pueblo porque al principio íbamos a Cádiz y allí mi madre dice que iba perdiendo hijos entre la gente y era un sofocón. Íbamos todos, cada año uno más, jaja y venía con nosotros Pepa, que nos cuidaba, y Yaya, la costurera, que venía a echar una mano también. Íbamos en dos coches, porque no cabíamos… ¡imagínate, 14 personas!!, y era casi una excursión porque no había autovía.

 

En casa jugábamos todo el rato, y venían mis primos, algún vecino, amigos…Pero nosotros solitos nos bastábamos: Hacíamos teatros, pasos de semana santa, un club de verano, concurso de villancicos (éste dura todavía), belén viviente, un circo…¡de todo! A mis padres les encantaba que les dijeramos ‘esta noche, hay teatro después de la cena’ (o a mí me parecía claro, que les encantaba jaja)

 

Mi colegio, el primero y el único jaja, durante 14 años que se dice pronto, vestida con el mismo uniforme ¡madre mia! era mi segunda casa. Agradezco enormemente a mis padres el esfuerzo tan tremendo que suponía tener a 9 hijos (nunca estuvimos los 10 a la vez, porque cuando entró la pequeña, el mayor justo salía) en un colegio privado lejos de casa, al que no podíamos ir andando, por lo tanto. Y se lo agradezco porque ellos lo principal que buscaban – y así nos lo decían- era la formación y educación integral que se nos daba allí. Apostaron por ella para nosotros renunciando a muchas cosas.

 

3. ¿Qué resaltarías de tu experiencia como miembro de una familia numerosa (ahora sería algo así como “super-mega-macro numerosa”)?

 

Pues no sé que decir, es que es mi familia, no tengo otra con la que comparar. No sé como hubiera sido ser hija única… pero bueno. Somos 11 hermanos, muy seguidos porque del mayor al último van 14 años. Tengo una hermana en el cielo que murió de bebé, y no la he conocido.  Si contamos 10, yo soy la cuarta.

 

De todas formas, he de decir que yo nunca me consideré de un familión, porque mi madre, eran 13, y en mi barrio vivían los Rus, que eran 14, como los Yáñez 14 también, los Molina eran 12, los Cisneros 10, los Fuertes 12, los Ybarra 8.. Vamos, que vivía rodeada de familias mayores o similares. Cuando llegué a Madrid, la gente me preguntaba (porque aquí la gente te hace la ficha enseguida, sois muy indiscretos, jaja) y yo decía que somos 10 y se asombraba…pero una barbaridad, y desde entonces me he dado cuenta que lo que para mí era lo normal, puede que no lo fuera tanto jaja…

 

Resaltar pues la alegría, la ausencia de monotonía evidente, la unidad, jugábamos todos con todos, y sin parar. Las peleas unen mucho jaja! y no sé, el cuidado de los otros, sobre todo de los pequeños o los que tienen dificultad en algo.

 

Mi madre nos lo ha inculcado siempre: teníamos que estar disponibles para dar lo nuestro. Los pequeños siempre tenían preferencia en todo, al que estaba malito había que guardarle chuches (aun a pesar de que había pocas chuches y se repartían contadas…). Ella, a pesar del follón que tenía en casa iba a ver a mi abuela que estuvo en coma muchos años –y estaba en casa de mi abuelo- muy a menudo y nos llevaba. La trataba con muchísimo cariño, aún sabiendo que a lo mejor no despertaba nunca, como así fue. Cruzaba Sevilla entera para ir. Lo mismo cuando fue mi tío Jesús.

 

En esto, nos enseñó que es necesario a veces hacer cosas que no apetece. Ella nos llevaba a ver a mi abuelo…y nos aburríamos como ostras y no queríamos ir porque mi abuelo era una persona encantadora y con mucho don de gentes, pero cuando íbamos a verle, nos tomaba el pelo, y no le entendíamos… nos trataba como personas mayores, y eso era un rollo. Aún así, mi madre nos llevaba. Luego nos explicó que para ella hubiera sido mucho más fácil ir ella sola y no pelearse con nosotros y dejarnos en casa, pero lo hacía para que tuviéramos trato con él, y le quisiéramos. Efectivamente, a medida que me fui haciendo mayor, fui queriéndole más, y cuando murió perdí a una persona muy importante, y muy influyente en mi vida, en muchos sentidos.

 

He sido testigo de la flexibilidad que hace falta para irte adaptando en una familia así. Nosotros, claro está, todo lo compartes y todo lo heredas. Mi madre pensaba que no iba a tener hijos –la verdad, nunca he entendido por qué- por lo que se casó concienciada de eso, y mi padre, que se casó mayor, pasó de ser un soltero con su pisito, un mercedes tapizado en cuero, una moto, y que viajaba alrededor del mundo en cruceros, a ser un padre de familia numerosa, sin mercedes, que conducía una furgoneta muy cutre y haciendo cola en el cuarto de baño, y con gente por la calle gritándole que si estaba loco cuando nos veían a todos con él…y todo ese cambio en 14 años. Más contento que unas pascuas. Yo cuando he sido mayor, he rumiado mucho sobre esto.

 

4. Cuéntanos los recuerdos de tus primeras experiencias de fe (en alguna parroquia, movimiento, colegio, en tu casa…).

 

Pues en casa, la verdad, con mis padres, no puedo decir otra cosa. He visto y palpado el cristianismo: el olvido de sí por el otro, poner la voluntad de Dios lo primero confiando en Él..y las chapas variadas en cuanto había quejas jaja!

Mi madre estudió en las irlandesas y sus padres eran terciarios franciscanos los dos, así que no había quien se escapara. De ella he aprendido mucho, no tendría hojas para contar..pero me quedo con su amor a la Iglesia (militante, purgante y triunfante, como le gusta decir) y su coherencia como católica apostólica romana, que es también como le gusta definirse.

Mi padre era la generosidad con piernas, en el silencio..(a ver si aprendo un poco de él verdad? Jaja!) No conozco nadie tan generoso como él. Un botón muy pequeño vale de muestra: Cuando murió, la gitanilla de la puerta de la parroquia, vino a darle a mi madre el pésame, porque decía que mi padre siempre le acompañaba al supermercado a por pan y jamon ‘pa sus churumbeles’… mi madre no lo sabía.

 

Todos los días camino del colegio con mi madre en el coche, rezábamos el ofrecimiento a la Virgen y un misterio del rosario, pidiendo cada uno por lo suyo, por los amigos, por las necesidades que veíamos, los exámenes, la familia..y siempre “por el que más lo necesite y por los que han muerto en el día de hoy”. Así nació mi amor a mi madre la Iglesia.

 

De pequeñita, con 4 ó 5 años, recuerdo a D.José en el colegio cantando con nosotros “el reloj lo hizo el relojero, y el mundo lo hizo Dios”, metiéndose en un armario diciendo “¿me veis? Y todos gritábamos “noooo” y el decía “¿pero, a que estoy aquí?” y nosotros “siiiii” “pues igual Jesús en la cajita, que es el sagrario” .. y “los niños de Entreolivos (mi cole) te queremos consolar” camino de la capilla. Eso el comienzo, luego imagino que habría más, que no recuerdo.

En cualquier caso, nos metían una “tralla” considerable: Todos los días el Ángelus, el Rosario después del recreo, la Salve los viernes, primeros viernes de mes, teníamos un rato de vela al Santísimo, obligatorio, íbamos por cursos. Una vez a la semana: misa por cursos, plática de formación, confesiones a cualquier hora, incluida la hora de clases (jeje que se prestaba a tangarse de clase, claro…) Yo he ofrecido miles de horas de estudio por el Papa, que íbamos sumando a un contador general del colegio, y luego, le mandábamos una carta contándoselo…el mes de mayo, bueno, en fin, hazte una idea de cómo nos cuidaban ‘por dentro’…jaja, la verdad es que así visto parece mucho, pero te acostumbrabas. En cualquier caso con tanto tute permanente, la verdad, no se me ocurría, además, ser parroquiana.

 

Un día, en el colegio, una profesora me dijo que por qué no hacer una oración más personal. Yo le contesté que no sabía, que qué le contaba al Señor. Me dijo que cualquier cosa, que fuera a la capilla y le contase algo. Yo fui a la capilla, me arrodillé en el último banco, y le conté al Señor un chiste que me habían contado… creo que ese fue el momento en el que yo, a título individual, empecé a tratar a Jesucristo ‘conscientemente’ como a un amigo.

 

5. ¿Alguna/s personas/s especialmente importante en tus primeros años de vida cristiana?. ¿Y ya de más mayor?

mmm…mucha, mucha gente ha sido importante, otra cosa es que yo supiera valorarlo en su momento, pero ahora me doy cuenta. Sacerdotes, amigas del colegio, amigos de la universidad, amigos de JRC, gente aquí en Madrid ..uff..la lista sería inacabable, de verdad..

La verdad es que ahora que me has hecho pensar sobre ello así, mirando atrás con tanta perspectiva me estoy asustando jaja! Voy a tener que dar gracias a Dios sin parar por tanta gente buena y ejemplar que ha puesto en mi camino.

 

6. ¿Qué carrera estudiaste y dónde?

Ingeniería Superior de Telecomunicaciones, en Sevilla. Pero cuando estaba estudiando, y salía siempre decía que estudiaba Filología hispánica, o Turismo, jaja porque al principio decía “Teleco” y fin de la conversación automáticamente. Parece que asustaba un poco…

 

7. ¿Por qué el traslado a Madrid?

Pues es que para mí no fue un traslado en toda regla, vamos, de hecho, ni me despedí de mis amigos, a alguno le dije, que me voy a Madrid este fin de semana, pero prometo que es que pensaba volver a los pocos meses… fue sin pensarlo, por trabajo, me salió aquí, y me vine.

 

8. Antes de San Jorge: ¿dónde y cómo vivías tu vida de fe?

Pues en JRC, Jovenes por el Reino de Cristo, es la sección joven del Apostolado de la oración. Una amiga me invitó una vez, y me pasó eso que siempre pensamos que les pasa a los otros, sin esperarlo, el Señor se ’encontró’ allí conmigo. Desde entonces, espiritualmente, el corazón de Jesús, de mi Dios, es mi casa. No tengo otra, porque eso no se elige, tu casa es donde encuentras tu alegría y tu reposo.

 

Concretando, a la vuelta de ese encuentro, pues me junté con la gente de JRC, y dábamos catequesis en san Pedro (en Sevilla), nos veíamos mucho, teníamos horas Santas, salíamos, íbamos de convivencias, nosotros y con los chavales…vamos, es lo más parecido a un ‘grupo’ que yo conozco.

 

9. Una vez en la capital, ¿cómo das con San Jorge?

Pues por casualidad jaja si es que eso existe. Resulta que me mudé con mi hermana a Alberto Alcocer, y yendo a misa entre semana, ella me dijo que ‘en la iglesia de arriba (yo iba a S.Fernando) hay un curita joven que da unas homilías muy buenas entre semana’. Al final fui con ella, y así estuve un año. Luego, un día que me confesé, estaba muy inquieta, y Juan Pedro (el curita joven que daba buenas homilías) me dijo que yo lo que necesitaba era dar catequesis. Yo lo flipé, pero en ese sentido siempre he sido muy dócil, y me fié del ‘médico’. Así que sin más, sin conocer a nadie, ni siquiera como se llamaba Juan Pedro, le dije que sí, y hasta hoy…

 

10. En la parroquia se te ha visto muchos años en Confirmación: ¿qué tal esa experiencia?

Fantástica. No tengo palabras.

La gente se reirá de mí, pero los viernes por la tarde eran los mejores días de la semana, sin discusión.. y los miércoles, cuando nos reuníamos los catequistas, para mí eran ‘un chute’. La verdad es que lo echo de menos, sobre todo en esta segunda ‘tanda’ el grupo tan variado que teníamos era ¡el super grupo!! Me sentía acompañada por todos lados.. para mí han sido una verdadera fuente de ejemplo ver a los catequistas ‘mayores’ (los padres, me refiero) : Pilar, Rafa, Santiago,etc.. y los ‘pequeños’ : Mario, Aurora, Lucas..etc ejemplo en otro sentido. Era un grupo en el que las carencias de uno, las suplían los dones de otros, se compensaba juventud con experiencia, compromiso familiar con disponibilidad y entusiasmo ¿¡tu sabes lo que es eso?! Una maravilla…

 

11.¿Qué peregrinación/Camino de Santiago, campamento…ha sido más determinante en tu vida?

Pues dos cosas, cada una en su momento: El encuentro de JRC y posterior TorVergata 2000 (JMJ Roma) y un campamento en La Adrada (Ávila) en el 2002.

 

Antes y después de ellas, he ido a Santiago, a campamentos de monitora, a Colonia 2005, de Ejercicios, a Guriezo, a Javier, Polonia, Roma… y en todos he recibido algo, pero bueno, me preguntas por los determinantes.

 

12.  Tras Colonia 2005, se organizó la Hora Santa de lo lunes. Actividad parroquial que se mantiene –y siempre en aumento- desde aquel septiembre de 2005. Lo que mucha gente no sabe es que fuiste una de las “fundadoras”…

Jaja.. “fundadora”, Mota hijo… jaja Bueno, digamos que fue una conjunción de eventos y circunstancias. La idea fue del Papa, Benedicto XVI. En el encuentro de Colonia nos dijo que era necesario ‘gastar tiempo’ en presencia de Jesús en la Eucaristía…Es algo que además, yo ya tenía dentro (..después de 14 años de ‘primeros viernes’ jaja es algo que llevas dentro) y tachaaan! En el autobús de vuelta, Juan Pedro ¡¡lo propuso!! Así que claro, Elena Cristóbal, María Guerrero y yo pusimos día y la hora (cuando buenamente podíamos comprometernos). Luego, María no pudo seguir porque estaba en miles de fregados, pero a grandes rasgos ese es el comienzo.

 

En cualquier caso, es impresionante, cuando empezamos yo decía ‘es NUESTRA hora con el Señor’ porque se expone para nosotros!! ¿no va a querer darnos, si para eso se ha quedado? Es como una audiencia privada con el Papa, pero más!!! Infinitamente más, con los jóvenes –y no jóvenes- de San jorge.

 

Desde aquí animo a todos a los que no han ido nunca que vayan, aunque sean 5 minutos, o semanas salteadas, si eso da igual! y le presenten al Señor allí  todo, que El está deseando derramar gracias, dar, dar, y dar… y a los que van, que sean fieles a su compromiso, aunque no ‘vean fruto’.

 

13. Cambiando de tercio…¿tienes novio?

Nop.

 

14. En tu vida, el Señor te ha llamado por el camino de la vocación matrimonial, la consagrada o esa es “la” pregunta sin todavía una respuesta clara?

Ay madre! Qué pregunta… pues evidentemente, no me ha llamado –al menos todavía- a ninguna de las dos que citas. O eso, o estoy sorda, claro jaja…

A veces me quita la paz olvidarlo, porque parece que se me olvida que la consagración o el matrimonio son caminos..sólo caminos. Incluso te diría que no creo en ‘la vocación al matrimonio’ o ‘la vocación a la consagración’ así, en abstracto. Creo en que Fulanito encuentre su camino en casarse con Menganita. Ambos con nombre y apellido. Con ubicación espacio-temporal. Igual con la consagración: Menganito está llamado a ser sacerdote de esta diócesis, y Zutanito a ser monje de tal orden. Igualmente, en espacio y tiempo determinado.

Eso, aún en mi caso no ha llegado una llamada específica a algo así… así que interpreto que mi vocación hoy por hoy es la misma que la de otro cristiano, ya sea casado, consagrado, sacerdote: vivir mi bautismo hoy. Soy de Cristo. Vivir como sacerdote, profeta y reina hoy. Lo que nos diferencia no es tanto, son las circunstancias…que a lo mejor aparentemente las mías no están ‘tan claras’ pero por lo demás, igual…digo yo!

 

Pero bueno, no está de más que recéis por mí los que leáis esto ¡¡por favor!! por si me tengo que ‘enterar’ de algo o alguien, que no sea una mendruga, y que tenga los oídos abiertos, y el corazón dispuesto.

 

15. El último Alfa y Omega estaba dedicado a la soltería –con varios artículos muy interesantes- donde una chica decía que para los católicos practicantes era más difícil encontrar novio/a por tener que coincidir en temas esenciales. ¿Cómo lo ves?

Pues sinceramente, no estoy de acuerdo. A lo mejor, estadísticamente hablando, pues sí, y a lo mejor, debido a las estadísticas esas que mencionas, puede parecer más difícil, pero yo de verdad creo en el matrimonio como vocación, por lo que si Dios ha creado una persona ‘para ti’ da igual cuantos miles de personas a tu alrededor son católicos, y te encajarían aparentemente. Basta con que ‘te encaje’ una, y ya se encargará Dios de hacer que a esa una, al menos, la conozcas jaja, bonito estaría…Dios no te va a tomar el pelo..

 

16. Descríbete con 3 adjetivos y 3 sustantivos.

Dispuesta, cabezota, piadosa

No sé responder con tres sustantivos…

 

17. Coméntanos algunas de tus principales aficiones.

Salir al monte a andar. Me encanta. Ahora tengo una forma malísima, pero aún así si puedo me voy a la maliciosa, a dar un paseo por donde el refugio, que es facilito.

 

18. Finalizamos con preguntas cortas: a) Una película que te haya emocionado. b) Un libro que te haya gustado mucho, c) Una ciudad de España y de Europa, d) Un santo y una santa, e) Algo que le pidas mucho al Señor, f) Una capilla.

a) Mis tardes con Margueritte

b) ‘Dios lo ve’ de Tomás Bousquets

c) Sevilla, Roma

e)Santa Catalina de Siena y San Agustín

d)Que me enseñe a querer

f) La de la T1 de Barajas

 

Muchas gracias por todo Jacinta, ha sido un placer.  

Gracias a ti, Mota.

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Comentarios (5)

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  1. fedelena dice:

    ¡Qué gozada! Es siempre refrescante ver que hay tanta gente joven que vive su fe con naturalidad y alegría.
    Muchas gracias a los dos.

  2. Adela dice:

    Jacinta… ¡me ha encantado tu entrevista! Muchas gracias por compartir con nosotros tus anécdotas con Dios (lo del chiste es genial, nunca se me había ocurrido) Los detalles que cuentas de tu infancia son entrañables… ahora entiendo mejor de donde viene esa alegría que te caracteriza.

  3. pedro de benito dice:

    Leer esto puede salvarle el día a cualquiera…..

  4. tuky dice:

    Jacint, me ha molado todo y más. Gracias!!!!!!!

  5. Elena dice:

    Muchas gracias! Está muy bien!!

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