Entrevistando a Pedro de Benito

Pedro es “el gran clásico” de todos los entrevistados hasta ahora. Ha costado “pillarle”, pero aquí lo tenemos. De gran fe, sabiduría y bondad. Un ejemplo para todos nosotros. Un gusto conocerle un poco más…

 

1. ¿Quién es Pedro de Benito?

Pues el resultado de 77 años de experiencias,  emociones, penas, alegrías. Pero yendo a lo que interesa: un cristiano muy corrientito, con tendencia  a lo mediocre. Que no siempre ha sabido aprovechar las “casualidades” de la vida (ahora se llama así a las oportunidades que da la Providencia).

2. En los primeros años de tu vida ¿Cómo te acercaste al Señor?

Lo esencial fue la impronta que, de palabra y con el ejemplo, han dejado en mi mis padres; los sigo teniendo presentes en lo religioso y en el resto de mi conducta (si es que no es todo la misma cosa).  Luego los agustinos del Escorial contribuyeron a  remachar el clavo.

3. Algún momento de tu vida en que notaste especialmente la presencia/necesidad de Dios

Por ejemplo, en un día festivo en que tres guardiamarinas decidimos disfrutar de la vela en la ria de Marín, Pontevedra. La mañana fue aburridísima, con ventolinas variables del oeste, pero a mediodía empezó a refrescar y rolar el viento, entablándose un nordeste desatado. Luchamos durante una eternidad con el oleaje recién  levantado, pero la embarcación se negaba a ceñir, abatía y demostraba una tendencia maligna a escorar. Casi fue un alivio cuando volcamos al cabo de mil horas (nos parecieron). Y nos vimos los tres en el agua, en mitad de la ría, con el agua a la temperatura de Marzo, creyéndonos capaces de alcanzar la orilla. Se me ocurrió  rezar algo, pero no, no había que dramatizar, ni crearse uno su novelita.

Las cosas importantes, para las ocasiones importantes, me dije en un alarde de estupidez. Un minuto después  cambié radicalmente de opinión. Uno de mis amigos anunció que “se me corta la digestión” y enseguida perdió el conocimiento; por lo que con manos inexpertas tratamos de sacar del agua su cabeza repetidamente, agarrándole por los pelos, lo que provocaba la inmersión de la nuestra. La tarea era agotadora, apenas podíamos coger aire sin tragar agua por el oleaje y aunque nos relevamos, tras un periodo largo, ya extenuados, vimos que pronto llegaría el final. Entonces fue imposible articular una oración, solo pedir auxilio mentalmente, casi diría que con desesperación. “Dios mío: ¡Por favor! ¡Por favor! ¡Por favor!”. Resumiendo: de repente surgieron de la nada simultáneamente una lancha de pescadores y una falúa que, a la vista del cariz del tiempo, había despachado en nuestra búsqueda el Oficial de Guardia de la Escuela Naval.

4. Fue toda una experiencia, por lo que veo.

Pues si, aunque he vivido otras peores en escenarios menos grandiosos, como por ejemplo habitaciones de hospital. Ya sabes que mas que a uno mismo, se quiere  a la mujer y a los hijos.

5. ¿Qué pasó con tu compañero?

Al atracar al pantalán de la Escuela, lo que me parecía un cadáver se lo llevó al hospital la ambulancia que previsoramente había dispuesto el citado Oficial. Se recuperó después de un mes de cuidados (hoy sería imposible salvarlo, se ha quedado completamente calvo; quizá por nuestros salvajes tirones de pelo de entonces). Pero yo tuve temas para reflexionar. En primer lugar que lo no saber “el día ni la hora” no iba solo por las personas de edad, que empiezan a tener achaques (o sea mis actuales circunstancias, por ejemplo),  como yo “intuitivamente” o por comodidad suponía. En cuanto a la oración no parece que sobre nunca precisamente, eso se vio claro. Mas bien hay un tremendo déficit. Además ¿siempre de  petición? ¿para cuando la adoración o la acción de gracias?

6. Háblanos de un momento importante en tu vida.

Elegiré uno que también ocurrió por “casualidad”. Al poco tiempo de empezar el curso de Estudios Superiores en el Observatorio de San Fernando, Cádiz, un “proto” (profesor en el argot naval) dejó caer que iban a comenzar unos ejercicios espirituales en Jerez, lo que seguramente sería de nuestro interés. Naturalmente  una propuesta tan agresiva solo se merece el no mas rotundo, que fue lo que respondimos todos a una, y además con una razón evidente, la  pérdida de clases.

Pero el tío  no se inmutó y nos informó tranquilamente de que había tratado el tema con el claustro de profesores y que éstos, habiendo observado nuestro altísimo nivel intelectual, estaba convencidos de que en unas pocas semanas seríamos capaces de recuperar lo perdido. (¡Era un complot!. Y encima con tomadura de pelo). Total, que los cinco nos encerramos una semana en Jerez y fue un acierto, porque, aunque lamentablemente no tuvimos oportunidad de visitar alguna bodega, si pudimos repasar nuestra vida, fondearla (virtualmente, claro) en el océano y poner el reloj a cero. Anotando, por supuesto, los diversos  procedimientos de darle cuerda.

7. ¿Puedes contar algo de cómo fue tu noviazgo, cómo es tu matrimonio?

Todo  sucedió por “casualidad”, naturalmente, pero te diré que siempre he considerado fundamental este tema, que he llevado a la oración ya antes de que se presentase el ”problema real”.  En mi caso al salir de la Escuela Naval no dejé de navegar durante cuatro años,  guerra de Ifni y crucero en Elcano con guardiamarinas incluido, por lo que la variedad de puertos y las cortas escalas no propiciaron nada serio.

Pensaba que durante el siguiente destino en tierra, para seguir los dos años de estudios en el Observatorio de la Armada, tendría ocasión de ocuparme del asunto,  pero no: al empezar ya me di cuenta de que las exigencias escolares dejaban escaso tiempo para dedicarme a un tema que evidentemente requiere tranquilidad y sosiego, así que lo programé para dos años después, una vez terminado el curso.

Siempre he sido muy cuadriculado. Luego ocurrió algo increíble, desarreglo cerebral o algo así se llama: de repente perdí completamente  la concentración necesaria para  estudiar. El fracaso escolar, el desprestigio y el irreparable daño a mi orgullo, estaban a la vista. Mejor abandonar el curso, así que después de  tres días agónicos busqué un remedio drástico.  Me olvidaba decir, que aquello también me atacó a la vista: ¡No podía ni leer!.  En cualquier papel que miraba  ¡veía los azules ojos de María  Luisa!. Así que le llamé, le pedí una entrevista urgente que aceptó sin sospecha alguna, la muy inocente,  y en un Club Naval desierto (eran las cinco de la tarde) hablé de todo horas y horas hasta que por fin saqué el tema.

Bueno, los detalles son solo para abonados; que además tienen que registrarse debidamente….

8. Por lo menos dinos en que quedó la cosa.

Pues llegamos a un acuerdo, que ella insistió en llamar provisional, pero que yo sabía que iba a ser definitivo. Y recobré de pronto mi poder de concentración (lo de la vista tardó algo mas). Dos años después, una vez que María Luisa confirmó nuestra identidad de valores, (cosa que yo supe desde el principio, no iba a dar un paso así sin garantías), nos casamos; y así seguimos cuarenta y ocho años después, queriéndonos mas cada día,  lo que no tiene nada de particular porque lo teníamos previsto en el proyecto inicial. (Por supuesto que  hemos dedicado al asunto la atención y cuidados que merece).

Hemos pasado por momentos muy difíciles, enfermedades graves, y disgustos serios, pero parece que todo ello nos ha unido todavía mas. Por otra parte tenemos cinco hijos estupendos y diez nietos, de los que no digo nada, porque no quiero que nadie me tome por el típico abuelo. Basta con verlos para saber lo maravillosos que son….Mi única preocupación actualmente es transmitirles la Fe.

Tiempos difíciles, pero el Señor actuará.

9. Cambiando de tema: ¿Cómo llegaste a San Jorge?

Pues por “casualidad”, como todo. Estaba yo destinado en Washington, donde  conocí a un curita joven que estaba estudiando en la Catholic University simultáneamente siriaco, hebreo bíblico, arameo y no recuerdo si también copto, algo incomprensible para los que nos hemos pasado media vida luchando con el inglés. Y charlando un día de nuestro futuro regreso a España, que sería a Madrid y no al Ferrol, nuestro anterior destino, nos recomendó que viniéramos a San Jorge.

Así que un domingo, años después, aparecimos en la misa de doce y media. La oficiaba “casualmente” nuestro amigo de Washington, que por cierto, es hoy día Arzobispo de Granada, quien a la salida nos introdujo en la vorágine de San Jorge.

 Nos presentó a Rafa, el párroco, que pescó al vuelo a un joven llamado Gabi que pasaba por allí ( hoy día es el P. Gabriel,  párroco en Torrelodones) y le colocó a “estos cinco niños que vienen de América” dijo, para que los presentara a otros de su edad. A  María Luisa le oyó decir algo sobre disponibilidad , algo sencillo por supuesto, por lo que quedó nombrada en el acto catequista de confirmación, nada menos.  Yo empecé a sentir cierto vértigo, así que no abrí el pico y me libré. De momento, claro.

10. Porque alguna actividad habrás tenido en la parroquia… Creo que perteneces a un grupo de matrimonios.

Pues ninguna actividad importante: trabajillo administrativo en el antiguo boletín, miembro del Consejo Parroquial…En realidad, parafraseando la famosa frase de Kennedy, es mucho mas lo que la parroquia ha hecho por mi que yo por ella.  En lo que si me esfuerzo es en demostrar mi apoyo, disponibilidad y amistad a nuestros sacerdotes; y le doy muchas gracia a Dios por tenerlos. Por cierto: una de mis peores pesadillas es imaginar que un día el Sr. Cardenal nos los pueda arrebatar para rellenar cualquier otro hueco, lo que demuestra lo que siento por ellos. (Es puro egoísmo, naturalmente).

Y sí, pertenezco a un grupo de matrimonios que con los años han pasado de ser de “con hijos” a “con nietos”. Nos vemos los jueves, después de la misa de las 20:30.  El hilo conductor de las reuniones es la lectura y comentarios de un libro es elegido democráticamente tras animado debate….Pero que con frecuencia deja paso a comentarios de actualidad: encíclicas, problemas de la Iglesia, laicismo rampante, actividades parroquiales. Sirve para hacernos sentir mas iglesia que nunca, vivir sus problema, estar en comunión con toda ella.

Aparte de eso, con el trato frecuente de tantos años y el tener los mismos valores, hemos llegado a formar un grupo de verdaderos amigos.

11. Eres un asiduo de San Jorge Digital. Uno de nuestros lectores más mayores, y más fieles. ¿Por qué?

Pero ¿qué me dice usted, Sr. Mota?. ¡Si soy jovencísimo!. Lo que pasa es que  tengo mas experiencia que alguno de mis coleguillas. Sí, creo que hay lectores mayores que yo, aunque sospecho que no los detectáis porque no escriben comentarios. Y es que cada vez es mas difícil poder añadir algo que no se haya dicho ya en la columna  recién leída; lo que le sale a uno es repetir tras cada articulo machaconamente “me gusta”,  y eso resulta aburrido para los demás. Y los leo porque a mi me asombra, me edifica y a la vez me llena de satisfacción lo que se escribe en el SJD, por jóvenes tan firmes en la Fe, con tal claridad de ideas y valentía para exponerlas. ¡Y encima en un español impecable!. Habría que estimularlos al máximo si no fuera porque ya lo están; porque son un tesoro para la parroquia. También diré que a veces pienso que es una pena que todo ello no se conserve, que se pierda en “el éter”  y no tenga una difusión aún mayor. Pero sé que no es la cantidad de lectores, sino la calidad lo que interesa; y que uno es el que siembra y otro el que recoge.  Aparte de eso, el que escribe es el mayor beneficiado, porque se enfrenta con su yo sin tapujos y ante todo el mundo, y eso le hace ver su realidad personal y le fortalece.

12. Cuéntanos algo de cada uno de los Papas (Santos Padres) con los que has coincidido temporalmente…

Creo que los últimos Papas han sido excepcionales . Yo conocí “personalmente” a Pío XII.  Nos recibió en audiencia privada en Castelgandolfo; a toda mi promoción, unos treinta, y un grupo de la dotación; el barco estaba atracado en Nápoles. Nos dedicó unas palabras bellísimas, que naturalmente conservo, señalando las directrices que debían iluminar nuestra vocación y demostrándonos un gran cariño y aprecio por España y su labor civilizadora en América,  Su figura era impresionante, no sé si muy alto, pero lo parecía, delgado, irradiando energía espiritual, con ademanes verdaderamente aristocráticos , un rostro y manos talladas por un escultor que ahorró al máximo el material  y una mirada que, sin ser inquisidora, parecía ver en el interior de cada uno de nosotros.

De los demás Papas, todos excepcionales, no puedo destacar nada que no sepamos todos, pero no quiero dejar de hablar de Juan Pablo II, aquel gigante de la Iglesia que me conmovió desde el “habemus Papam” y saber que era polaco. Porque en USA, por motivos de la inmigración y pobreza, el ser polaco era entonces como ser de Lepe; cosa que después de Juan Pablo II no creo que pueda sostenerse mas. Le vi de cerca siempre que pude; la primera vez en Washington, en aquel inmenso césped del Mall, que va del Capitolio al Lincoln Memorial, donde ofició la misa para las familias. Yo acudí entre otras cosas para que nos viese a toda la familia (siete puntos en medio de la multitud ) y algo amoscado, la verdad; porque la víspera, buscando el horario de los actos, oí por TV a un clérigo muy enterado él, que tranquilizaba al entrevistador diciendo que no esperase mas que una jornada llena de buenismo, palabras dulces de amor a la familia etc.: ningún tema polémico, tranquilidad total. Pues eso; nada mas empezar su homilía, sacó a relucir, condenando sin tapujos, el drama insoportable del aborto, la tragedia del divorcio….Con aquel vozarrón que tenía (o me lo parecía por su acento eslavo), no dejó la mas ligera duda sobre la doctrina;  y de paso, dejo ver que no tenía la menor intención de desperdiciar tan largo viaje quedándose callado.  Si esto no fue confirmar en la Fe, que vengan y me lo expliquen.

¿Y qué decir de Benedicto XVI?. Tan distinto en tantas cosas a su antecesor, no sé cómo se las ha arreglado para conquistarme, parecía imposible rellenar el hueco. Pero el Cardenal que suplicaba permiso para irse a un lugar retirado y dedicar el resto de su vida a su pasión favorita, la Teología, no ha dudado en entregarse de lleno, sin reservas, ni reparar en su edad, a la misión para la que el Señor le ha escogido. Y esto le llega a uno. Como le llega la claridad de los escritos del gran teólogo, capaz de hacerse entender por un individuo de mi “preparación”. Por no decir de su atención a España, a donde va a venir tres veces en un año. Yo, como diría un inglés, “no puedo esperar” a verle en Madrid durante la próxima Jornada  Mundial de la Juventud.     

13. Hace años, ejército y fe iban muy unidos. ¿Es así? ¿Cómo lo ves ahora?

Pues yo creo que las Fuerzas Armadas son un reflejo de la sociedad de donde salen, no son ajenas. Pero con ventaja a su favor, porque algo tiene la milicia, esa “religión de hombres honrados” que tan magistralmente retrató Calderón de la Barca (conocía bien el paño, era uno de los nuestros), que genera por si misma  lealtad, compañerismo, sacrificio, austeridad, constancia, paciencia, modestia, obediencia y tantas otras virtudes que el enumeró, sin las cuales no podría existir. Éstas ,y el tener la muerte como horizonte posible, mas el recuerdo de los compañeros caídos,  se traducen en la forja de unos valores transcendentes que inspiran su quehacer y que son difíciles de arrancar aunque se intente. A mi me emocionó ver y oír a los guardiamarinas de la Escuela Naval, después de lo que ha llovido últimamente, cantar la salve marinera al final de la misa del Papa en Compostela.

14. ¿Dónde crees que los cristianos de España “nos la jugamos más”?

Nos la jugamos en permanecer callados, encogidos en nuestro rincón sin defender nuestros derechos de hombres libres y esperando que sea otro el que venga a resolver los problemas y rechazar los ataques que desde tantos puntos nos llegan y tanto lamentamos.  Haciendo llegar a los políticos, que aparentemente solo están interesados en tener votos, que no pueden tener asegurados los nuestros.

15. Por último, una de preguntas cortas: 1. Un libro religioso, 2. Un Papa, 3. Un santo/a, 4. Una ciudad de España, 5.Una isla, 6. Una oración,7. Una canción religiosa.

1. Imposible pasar lista. El último que me ha gustado “Luz del mundo”-2. Juan Pablo II- 3. San Pedro, mi patrón- 4.  Madrid, porque aquí tengo concentrados a un grupo importante de mis hijos- 5. Todas (para una temporada)- 6. Padrenuestro y Ave Mamaría.- 7.  “Tarde te conocí, belleza infinita”.

Muchas gracias Pedro.

Gracias a ti, Mota, (aunque preguntes tanto y tan incisivamente, sin cortarte); y a todos los que hacen posible la existencia de San Jorge Digital. 

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Comentarios (9)

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  1. Shadja dice:

    Bravo Pedro, sabía que no nos defraudarías en la entrevista. Verderamente la espera ha valido la pena…

  2. Federico Deleña dice:

    Una gozada. Gracias a los dos. Qué gusto leer un testimonio de unidad de vida, de inter-penetración de espiritualidad y vida ordinaria. Y de fidelidad conyugal, máxime en tiempos en los que prima la famosa “auto-realización” y como consecuencia cada vez más frecuente la traición a las promesas sagradas del matrimonio. Esto nos ayuda a mantener la esperanza: ¡se puede conseguir! ¡hay quien lo vive!
    Gracias otra vez.

  3. Julian dice:

    Vaya, yo hubiera apostado por “Oración al ocaso” como canción religiosa, un himno solemne y profundo pero sencillo que siempre quise tuviese el Coro SJ en repertorio. En cuanto a cotilleos de noviazgo, siento informar a los curiosos que los abonados no tenemos mayores noticias. Mota, ¡hay que saber rematar! Por último doy fe que la bondad y rectitud le vienen al entrevistado de su padre, también militar. Algunos tenemos esa suerte…

  4. Ingrid dice:

    Bueno, bueno, bueno.  Por fin “caiste”, Pedro, después de hacerme “caer” a mi.  Y vaya entrevista!  Impresionante!! Enhorabuena Mota, (a pesar de lo que dice Julian de “rematar”).Y enhorabuena, Pedro, por poner toda la carne en el asador.  Gracias Pedro; eres  un auténtico ejemplo de cristiano sólido y comprometido.

  5. Charo Calatrava dice:

    Estoy completamente de acuerdo en el perfil que haces de Pedro. Es una suerte tenerle de amigo y pertenecer al grupo mas veterano de la Parroquia.Como dices Pedro es un hombre de fe, bueno, e inteligente, y yo añadiria, que con un gran sentido del humor y humildad.

  6. Jacinta dice:

    Pues si!! gracias a los dos..

  7. coque dice:

    Como tu mismo describes en la entrevista a cerca de los comentarios…Me ha encantado.(No tengo palabras para expresarlo mejor)Mil gracias!!!

  8. pati linares dice:

    Aunque “aburra” el típico gracias, gracias de verdad. Me fascina especialmente “escucharos a las voces de experiencia” de toda una vida, tan entretejida por el Señor. Los jóvenes necesitamos precisamente de vuestro testimonio!
    Oye, ¿y para abonarme a la sección rosa de San Jorge Digital cómo hago? como mujer que soy, me he quedado con las ganas de saber más de aquella cita con Maria Luisa… jajajjajajajaja!

  9. pedro de benito dice:

    Lo peor de los elogios, sobre todo cuando son inmerecidos, es el que uno puede llegar a creérselos. No es mi caso, aunque desde luego los agradezco; y me alegro si he sido útil a alguien, pero ¡ojo!: que nadie se fíe, me “retrato” mejor de lo que soy. A Julián le aclaro que también algunos padres tenemos suerte.

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