La pájara pinta

Estaba la pájara pinta

sentadita en el verde limón.

Con el pico cortaba la rama,

con la rama cortaba la flor.

Ay, mi amor,

Cuánto te quiero yo.

Me arrodillo a los pies de mi amante,

me levanto y le pido perdón

Me doy la media vuelta, me doy la vuelta entera,

Pero no, pero no, pero no,

porque me da vergüenza,

pero sí, pero sí, pero sí,

porque te quiero a ti.

 

-Riiiing… riiiing?

-Sí? Sí, sí. Pues sí, don Julián, de la plaza vengo. Estoy agotado. He tenido que bajar a la estación a mirar los horarios de los próximos trenes, que tengo que marchar a la capital a arreglar unos asuntos importantes… Ya, ya. Ya iré a mirarle lo de las campanas. No se preocupe. Mañana mismo.

No…no. Esta tarde no. Estoy con un dolor de cabeza… acabo de estar con las niñas de Aurora. Sí, las nietas de doña Esperanza. Sí. Y traigo la dichosa cancioncita de la pájara pinta repitiéndose en mi cabeza… Sí, sí, ésa, ésa… ¡No me diga que le gustan estas canciones infantiles insulsas, completamente vacías de sentido, cursis y blandas! Las niñas deberían aprender cosas de provecho y no tanta cancioncita. Así vamos, don Julián. Así vamos… En mis tiempos se aprendían cosas de verdad.

Me dirá don Julián la tontería de Me doy la media vuelta”… Ya, ya. Bueno, hombre así visto pues sí. La verdad es que sí que muchas veces me da vergüenza ir a verle para confesar. Más que vergüenza, rabia. Jajaja… Hombre pues rabia, de vanidad, supongo.  Sí don Julián, pídale al Señor entonces que me dé la vuelta entera… Sí, sí. Ya, ya. Si yo ya sé que Vd. Está siempre disponible pero… Hombre, pues sí, la verdad es que es un buen consejo esto del “Me levanto y le pido perdón”… Jajajaja, ciertamente, don Julián “porque a mí me da vergüenza”. En fin, supongo que mañana cuando vaya a mirarle las campanas pondré en práctica todo esto un poco… Uy, sí sí… especialmente lo de Me arrodillo a los pies de mi amante”.

Ay que ver como es Vd. Don Julián… a todo le saca Vd. partido… Con qué sencillez y naturalidad lo cantaban las hijas de mi vecina esta mañana en la plaza y yo sin enterarme de nada…

Sí, sí. Muy bien. Muy bien. Hasta mañana entonces. Sí… Hasta mañana, padre.

 

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Comentarios (3)

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  1. Floren dice:

    El lenguaje subliminal también lo muestra Cristo. Recuerdo que hace unos años se decía y creo que aún se dice , que en ciertas canciones había mensajes del diablo. La verdad es que no eran bonitas y algo de diabólicas si tendrían , porque a la luz y a la belleza  Cristo les da un tratamiento sublime (perdonad el juego de palabras). Gracias a Simeón por su columna, porque Dios está también en aquello que no consideramos importante y que realmente lo es.

  2. Shadja dice:

    Gracias, Simeón, por reflejar de esta manera literaria algo que nos pasa a todos, y recordarnos que cualquier situación de la vida, si se pone cerca el corazón, por sencilla o cotidiana que sea, nos habla de la Verdad…

  3. Mota dice:

    Distinto. Interesante. Novedoso.

    Gracias.

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