Un día de familia parroquial
Siempre disfruté enormemente en la Fiesta de Misiones de la parroquia.
Yo, que tiendo al escaqueo, me sorprendo a mí mismo con lo que este precioso día parroquial hace en mí. Llego pronto a San Jorge, colocamos las mesas -hay auténticas peleas entre las señoras por los sitios y las mesas-, organizamos juegos para niños, ayudamos en los distintos puestos y, lo damos todo en el Festival para los más pequeños de por la tarde.
Hace años abandoné la fiesta del sábado noche. Los deberes paternales no perdonan, aunque recuerdo con mucha alegría el ambientillo de esa noche. Y, sin lugar a dudas, el gran momento no podía ser otro que el tradicional concurso de baile.
El tongo está asegurado –no falla año tras año- pero ver a parrusquianos moviendo el esqueleto con tanta gracia y soltura es de lo más divertido que tiene lugar en la parroquia a lo largo del año.
Como digo, centro mis esfuerzos e ilusiones en la fiesta de las familias, en el domingo.
Me encanta el ambiente, la alegría de los niños correteando, el arte de las vendedoras sanjorgiles –algunas de ellas rescatarían más de alguna empresa del fango-, lo bien que sabe la comida –vaya postres-, la clásica barbacoa, el imprescindible “Jardín de la Alegría y la Pascua”, los padres detrás de sus hijos pequeños, los abuelos sentados a la sombra mientras disfrutan de sus hijos y nietos, los jóvenes compartiendo ideas, momentos e ilusiones…
Toda la parroquia trabaja, todos consumen alegremente por un bien mayor, todos sonríen ante el concurso de disfraces de por la tarde y la perfecta planificación –al detalle- realizada por los clásicos presentadores del evento.
En fin, es un día en que sientes, más aún, la parroquia como tu segunda casa. En el que la armonía, el buen gusto, la diversión, la generosidad, las relaciones humanas y la alegría campan a sus anchas en nuestra parroquia.
Un día precioso. Un día entrañable. Un día de nuestra familia parroquial.
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Hago echo de tus comentarios, Mota. Fué un día feliz de verdad, con un ambientazo que se encuentra en pocos sitios y pocas ocasiones. La mezca de niños, padres, abuelos etc. fué fenomenal.
Gracias a todos los que trabajaron mucho para que el día fuera un éxito. Ya queda menos para la siguiente FIESTA.
Me ha encantado lo del ‘tongo’ asegurado. ¡qué presión al jurado! El hermano y la hermana de la pareja que finalmente ganó, estaban a uno y otro lado del jurado, cuyo criterio cambió respecto a lo que a mí me habían dicho en la final. ¿qué ocurrió entre medias? Si no hubiese habido tongo, no sería lo mismo, es verdad.
Sin duda, no tiene desperdicio ver bailar a ‘Terremoto’ Gambra o ‘desencajado’ al diplomático Bielza. Se dejaron la piel en la pista, y hay que reconocérselo y agradecérselo, porque fue todo un espectáculo. ¡gracias! ¡fue divertidísimo!
Parece que lo del “tongo” se está transformando en Ley , por aquello de que la costumbre es fuente del derecho. Como todo se hace en clave de alegría y de pasárselo bien se tolera y se entiende, aunque advierto que “algunas” no lo entienden tanto… pero allá ellas. El próximo año habrá que convocar en este mismo boletín oficialmente a nuevos candidatos para que juzguen. Va a ser complicado lo de evitar el parentesco, porque la Parroquia es una gran familia.
Yo reconozco que mi hermanito no baila mal, lo que no tengo yo muy claro es que “estilo” de baile es el que practica… lo que falta en el jurado era un Gambra para equilibrar
La mejor vendedora mi Madre
Y el mayor consumidor de comida/bebida YO…
Gracias a todos los que montasteis la fiesta!
Estoy de acuerdo contigo José. Es un dia muy especial, con unas vivencias, alegres y con un interes importante por parte de todos por vender lo más posible para poder ayudar. Desde luego el esfuerzo merece la pena.
Mota me ha gustado mucho tu artículo sobre todo por la gran verdad que supone para alguno de nosotros que San Jorge sea nuestra segunda casa. En cuanto al concurso de baile divertido no… lo siguiente !!! Y esta claro que sin trampas no hubiera sido lo mismo (ese jurado de Aurorixis…) fue un fin de semana, como año tras año, genial.