Visitando “gli scavi”

Parte del terreno que ahora vemos y pisamos en la plaza de San Pedro y la Basílica, fueron en el siglo I d.C un terreno destinado a las corridas de caballos. Se trataba del Circo de Caligola que posteriormente restauró Nerón en el año 54. Hubo entonces un incendio en el que se culpó a los cristianos de haber provocado. Se dice que comenzaron así las primeras persecuciones a los cristianos, en la que San Pedro sufrió su martirio. Los cristianos, pidieron el cuerpo de San Pedro para enterrarlo, y lo hicieron a los pies de la entonces colina Vaticana.

Aquella zona se convirtió en una necrópolis donde se construyeron mausoleos con todo el lujo del que era capaz cada familia, porque para ellos significaba que los difuntos “continuaban vivos allí”. Por temor a posibles desprendimientos de tierra desde la colina Vaticana, se construyó un muro a los pies. En este proceso se encontró una tumba alrededor de la cual había otras tumbas, orientadas siempre hacia ésta. Se respetó, al ver que se trataba de alguien importante, y se siguió construyendo el muro pero sin destruir aquella tumba.

Había también un muro, “el muro de los grafitis”, con varios escritos. Entre ellos, uno que Gaio dejó a su amigo Proclo que decía: “En el Vaticano y en la vía Ostiense, encontrarás los trofeos de aquellos que fundaron la Iglesia”. Por esto es que se llama a la tumba de San Pedro “Trofeo de Gaio”. (En la vía Ostiense está enterrado San Pablo).

Con la conversión de Constantino al cristianismo, se confiscó el lugar de la necrópolis, se tomó la tierra de la colina vaticana y se entierró toda la necrópolis, de forma que se consiguió un terreno estable sobre el que construir la Basílica Constantiniana (conservándose en todo momento la tumba de San Pedro). Es muy interesante la visita a los mausoleos, pues se observan perfectamente enormes galerías, que durante tantos años estuvieron enterradas. 

No me extiendo a dar detalles sobre los mausoleos, aunque sería una verdadera maravilla, pues se puede ver todavía una simbología preciosísima en los mosaicos y pinturas que los decoran, que muestran cómo en varios de ellos hay enterrados cristianos. Inconfundible e indudablemente, cristianos. Y esto es importantísimo, porque en definitiva, todo el recorrido que se hace en los scavi vaticanos, consiste en dar razones científicas, históricas e incluso espirituales, de la verdad de la existencia de la tumba de San Pedro, de la verdad de la existencia del comienzo de la Iglesia con fechas, datos, y personas muy concretas.

Volviendo a la historia… sabemos que en el 1502, el papa Julio II destruyó la Basílica Constantiniana y reconstruyó la actual Basílica de San Pedro. Más tarde, en el año 1939, el papa Pío XII pidió que se ampliaran las tumbas, y se descubrió así una fachada de uno de los mausoleos. Aprovechó esta oportunidad que interpretó como una señal de Dios para demostrar que el cristianismo no era un cuento ni una leyenda. Gracias al trabajo que inició entonces Pío XII, hoy podemos afirmar que aquella tumba que contiene los huesos de “un hombre del siglo I d.C” (esto, demostrado científicamente) pueda tratarse ciertamente de la tumba de San Pedro.

Y esto es maravilloso. Maravilloso de verdad. Porque a veces uno necesita “meter los dedos en las llagas” y verse apoyado por la ciencia y por la historia, que apuntan indiscutiblemente hacia una misma Verdad. La visita a los scavi y la historia de la Basílica de San Pedro, como toda la historia de los primeros cristianos que podemos encontrar en Hechos de los Apóstoles, me acercan al Señor.

Me sorprende releer la historia del cristianismo -mi propia historia- y encontrarla sólida, muy sólida. Enraizada en una vida sencilla, de oración, en comunidad…

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Comentarios (6)

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  1. Ingrid dice:

    Gracis, Pati, por esa lección de historia hecha con el cariño de alguien que está “in situ”, aunque solo sea temporal.

  2. belmon dice:

    Gracias por este testimonio concreto de cómo se conjugan la fe y la ciencia. Ambas se complementan. La fe es razonable.
    Me ha encantado la mención del libro de los Hechos de los Apóstoles, que estamos leyendo en Pascua, y que recomiendo como lectura continua sobre los origenes de la Iglesia.
    Un abrazo y hasta pronto!

  3. Floren dice:

    Confieso que sabía de la existencia, en lo que es actualmente la Plaza de San Pedro, del Circo de Nerón creía yo, de Calígula nos dices y creo que así es pues lo empezaría edurante los siete años de su gobierno, por cierto,”calígula” era un apelativo cariñoso que le dieron las legiones romanas, significa más o menos “botitas”, pues al acompañar a Tiberio, su padre, en las campañas militares, cuando era pequeño, se solía calzar las botas o sandalias de los soldados romanos. Nos informas que Nerón (considerado el anticristo por los cristianos de la época) lo rehizo a su gusto, muy en la línea romana de utilizar los materiales de épocas anteriores para construir. Así en Roma se ven hasta tres Romás o más distintas; Palacios renacentistas con partes de inscripciones romanas en sus fachadas, iglesias con frontispicios de templos paganos, obeliscos egipcios utilizados como cimientos de alguna construcción, etc. Eso y otras cosas hacen a Roma tan especial, imaginando a los primeros cristianos en sus vidas, su alegría por serlo y su sufrimiento por no ser comprendidos.

  4. Mota dice:

    Gracias Patilí por la explicación histórico-científica-espiritual.

    Con más emoción te leo al saber que MAÑANA me voy a Roma tres días con Marta.

    Yuhuuu

  5. Floren dice:

    Mota ¡qué callado te lo tenías!. ¡Que lo disfruteis!, ¡Ah! y si podeis y el tiempo lo propicia, tomaos un helado en Giolitti al lado del Quirinal(Parlamento Italiano),en Via Uffici del Vicario, nº40,cerca de la columna de Marco Aurelio y la Via del Corso, no tiene pérdida y merece la pena probarlos.Por supuesto, yo no me llevo comisión.

  6. Ania dice:

    Pati me ha gustado mucho! Me quedé con las ganas de entrar cuando estuvimos por allí pero ahora que leo esto… más rabia me da! Además muy cierto lo de la ciencia y la religión: aunque la fe en última instancia es un “salto” el recorrido que hace con la ciencia la religión es muy muy largo y hay bastantes aspectos de la misma demostrables científicamente.

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