Biendecir

El lenguaje es un arma de doble filo: puede utilizarse para recitar una poesía o para difamar y ‘pelar’ al prójimo. Los cristianos somos los portadores de una ‘bendición’, es decir, de una Palabra que dice y hace bien a los hombres.

Si en la edición anterior de SJD instábamos, citando a Shakespeare, a ser reyes de nuestros silencios, y no esclavos de nuestras palabras, ahora ofrecemos unas pautas para tomar la palabra de una forma adecuada, para ser así constructores de humanidad:

v     Hablar oportunamente, es acierto

v     Hablar ante una injusticia, es valentía

v     Hablar para rectificar, es honradez

v     Hablar para defender, es compasión

v     Hablar para ayudar a otros, es caridad

v     Hablar de sí mismo, es vanidad

v     Hablar disipando falsedades, es conciencia

v     Hablar de defectos, es lastimar

v     Hablar debiendo callar, es necedad

v     Hablar de Dios significa amar mucho

Filed Under: Portada

227 Visitas



Comentarios (4)

Trackback URL | RSS Feed de comentarios

  1. pati linares dice:

    Belmon!!! Hace mucho tiempo escribí un artículo que titulé igual, pero no llegué a enviarlo. Me ha hecho gracia encontrar ahora algo con el mismo título. Gracias. Esta columna y la de la edición anterior puede que se lean de pasada, puede parecer que se trata de una lista de frases bonitas, poéticas… pero ¡ay si reflexionáramos un poco! si no atreviéramos a mirar la verdad que esconde cada frase…
    “Hablar debiendo callar, es necedad” me quedo con esta.

    • belmon dice:

      Hola Pati-Li!!!
      Qué alegría verte por aquí!
      Coincido en todo contigo, (hasta el punto de haber pensado en un mismo título para un artículo), especialmente en lo de pararnos a pensarun poco cada frase. Puede sernos muy útil para determinados momentos de nuestra vida, o vernos reflejados en ellos.
      Espero verte pronto, y que acabes bien este periplo romano, que no olvidarás fácilmente. Un abrazo.

  2. Mota dice:

    Gran lista, belmon.

    Como indicáis, es para imprimirlo y meditarlo de vez en cuando, cada cierto tiempo.

  3. Ingrid dice:

    “Ser reyes de nuestros silencios y no esclavos de nuestras palabras” no es, ciertamente, una frase ingeniosa. Es toda una filosofía de vida.

Dejar un comentario