Espejo de España o de una irreductible aldea gala

Estamos en el año 2011 después de Jesucristo. Toda Europa está ocupada por los paganos. ¿Toda? ¡No! Un pequeño país poblado por 10 millones de irreductibles húngaros resiste todavía y siempre al invasor… Las historietas de Astérix bien podrían encontrar un trasunto contemporáneo en la Hungría del siglo XXI. En medio del militante laicismo que controla las instituciones públicas en toda Europa, Hungría acaba de darse una nueva Constitución que ha levantado ampollas en Bruselas y en la mayoría de las capitales del viejo continente.

La nueva Constitución húngara sustituye por fin a la otorgada por el régimen estalinista de Rackosy en 1949. Aprobada el pasado abril por más de dos tercios del Parlamento, la nueva Constitución comienza invocando a Dios para que “bendiga a Hungría con abundancia y buen humor”, y proclama que “la familia y la nación constituyen el marco principal de nuestra convivencia”, y que “el fundamento de la vida humana es su dignidad, y nuestros valores fundamentales son la fidelidad, la fe y el amor“. Y es que los miembros del Parlamento elegido el 25 de abril de 2011 se dicen “conscientes de nuestra responsabilidad frente al hombre y frente a Dios, y orgullosos de que hace un milenio nuestro rey, San Esteban, nos hizo formar parte de la Cristiandad europea”. “Reconocemos –continúan- el papel que el cristianismo ha jugado en la preservación de nuestra nación” y como consecuencia han aprobado un texto en el que cabe destacar lo siguiente:

-          El país se llamará Hungría a secas, no “República de Hungría”, y recuerda la importancia simbólica de la Corona de San Esteban, sin ser una monarquía.

-          Descarta legalmente el periodo comunista como “de ocupación”, reconoce la insurrección de 1956 como el origen de las libertades del país, recupera la Constitución histórica (voto de fe) y reconoce el papel del cristianismo y la colaboración del Estado con la Iglesia.

-          Establece una clara separación de poderes, impidiendo por ejemplo la intervención del Tribunal Supremo en el proceso presupuestario.

-          Define el matrimonio como la unión voluntaria entre un hombre y una mujer. Pero tampoco va contra nadie: deja abierta la posibilidad del reconocimiento de otras uniones civiles.

-          Protege la vida del feto desde el momento de su concepción, prohibiendo el aborto.

-          Suprime la pena de muerte, e instaura la cadena perpetua como máxima pena sin posibilidad de libertad condicional.

-          Establece la obligación de todos los húngaros de contribuir a la defensa de su país, y la del país de proteger a los húngaros fuera de sus fronteras.

Aunque relativamente acallada en España, el griterío mediático de los intereses que mantienen en Europa la cultura de la muerte no se hicieron esperar dentro y fuera de Hungría. El minoritario Partido Socialista Húngaro (MSZP, 20% de los sufragios en las elecciones de 2010) ha hecho coro, como sus correligionarios en otras partes, a ciertas entidades de la sociedad civil como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, las asociaciones del “colectivo LGBT”, y agrupaciones feministas proabortistas para denunciar el “autoritarismo” del texto. En Bruselas o Berlín se ha denunciado, tal cual, que el nuevo texto “viola los estándares europeos”. Estas críticas, por lo demás, son lógicas teniendo en cuenta el lenguaje que utiliza la burocracia bruselense y las consignas procedentes de la Internacional Socialista, que entienden la libertad de pensamiento y acción sólo cuando coinciden con su visión del mundo y modos de vida.

Resulta simbólico visitar en Budapest la colección de estatuas monumentales de la época comunista, entre las que se encuentra una a los “luchadores de la libertad” de las Brigadas Internacionales que vinieron a España en 1936. Hungría retiró esta estatua erigida por la tiranía comunista por lo que representaba, casi a la vez que el Congreso español homenajeaba a los brigadistas[1]. Y es que, lamentablemente, mientras aquí el laicismo sigue luchando por un discurso que no nos da “ni abundancia ni buen humor”, distorsiona la Historia para legitimarse y persigue incansable sus objetivos[2] a pesar de la ruina del país y el rechazo popular a sus representantes, Hungría se ha dado una Constitución que guarda en los museos no solamente las utopías del pasado que dejaron atrás 105 millones de muertos, sino también a sus herederos y sus falacias. Ah, y este año su economía crecerá al 3%.


[1] En 1996. La Ley de Memoria Histórica, después, les concedería a todos la nacionalidad española por carta de naturaleza.

[2] El viernes pasado el Consejo de Ministros aprobó el anteproyecto de la Ley integral de igualdad, cuyo aspecto más señalado, en opinión de la Secretaria de Estado Bibiana Aído, no es otro que “se dejará de financiar con dinero público a los colegios del Opus”.

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Comentarios (8)

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  1. Yonkihuete dice:

    Esto… para ser Húngaro… que hay que hacer?

  2. Mota dice:

    De saltarse las lágrimas.

    Desde ahora (desde que conocí la noticia hace unas semanas), el pueblo húngaro -como lo es desde hace años el polaco- ha pasado a ser para mí un pueblo y una nación amiga. Preferencial.

    Qué gusto da ver y contemplar estas “luces del mundo y sales de la tierra”.

  3. Natalia dice:

    Muchas Garcias, Fernando por la información. Cuando estuve por allí hace no poco tiempo, esa fue la sensación que me dió. Un país profudamente cristiano, con fe. Ojalá esta nueva Constitución Húngara sirva de ejempo para otros países que reniegan de sus raíces.

  4. Ingrid dice:

    Gracias, Embajador, por esa información. No era consciente de lo que había ocurrido en Hungría. Es una luz en la oscuridad del laicismo europeo.

  5. Ania dice:

    ¡Muy interesante! No lo sabía y no lo he leído en ninguna parte. Supongo que forma parte de una de las típicas “cosas sin importancia” que no pueden ser portada en los periódicos (¡dónde va a parar la importancia de lo que explicas de Hungría con el tipo de bikini que se llevará esta temporada! qué pena…) Así que gracias por el artículo ;)

  6. Mota dice:

    A Ania y a todos los lesctores de SJD: tomad nota de esta web: http://www.religionenlibertad.com

    Ahí salió lo de Humgría, muchos testimonios muy bonitos de conversiones, vida de fe…noticias religiosas, vaticanas, ptco-sociales..

    MUY INTEREESANTE.

  7. Ania dice:

    Gracias Mota ! Le he echado un vistazo y tiene muy buena pinta

  8. Floren dice:

    Y nosotros ¿qué?, ¡ ¿a qué esperamos?!. Si, ya se que no es “flor de un día”, pero es necesario movilizarse, no esconder la cabeza debajo del ala. No porque la piel de la cartera nos duela, es por lo que hay que quejarse. ESo vale para intentar llegar a fin de mes, pero hay un algo más, “no sólo de pan vive el hombre”. ¿Porqué nadie se atreve a decir qué cosas son necesarias cambiar en la Constitución Española actual?. Va siendo necesario perro-flautas al margen, ir poniendo las cosas en su verdadero lugar.

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