Las JMJs (II)
En el anterior artículo comenzamos a ver los orígenes y fundamentos de las JMJ. Ahora iremos viendo cómo se han ido desarrollando a lo largo del tiempo. Iremos repasando, con mayor o menor extensión, las distintas Jornadas Mundiales de la Juventud, mencionando aquellas que se celebraron en las diócesis y distinguiéndolas de aquellas celebradas multitudinariamente, con la presencia del Papa, en distintos países y con la asistencia de peregrinos de todas las partes del planeta.
El Domingo de Ramos de 1986, se celebró en Roma en la Basílica de San Juan en el Letrán, la Primera Jornada Mundial de la Juventud siendo una celebración Diocesana, con el lema: «Siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza» que hacía suyo el voto pedido a los jóvenes por S.S. en el año anterior . La Cruz realizó distintas peregrinaciones y encuentros en Italia, Francia y Suiza con anterioridad.
La segunda Jornada Mundial Internacional, primera Jornada fuera de Roma, tuvo lugar entre el 11 y 12 de abril de 1987, en Buenos Aires (Argentina). Más de un millón de jóvenes participaron. El lema de la Jornada fue: «Hemos conocido y hemos creído en el amor que Dios nos tiene» (1Jn 4, 16).
El Papa manifestó, entre otras cosas, a los cientos de miles de jóvenes asistentes, en la Avenida del Nueve de Julio en Buenos Aires, en aquel Domingo de Ramos:
“ Los jóvenes han de dejarse abrazar por el misterio del Hijo de Dios hecho hombre solo así se conocerán a si mismos y podrán definir el sentido de su propia vida, y de su vocación. ….
Comprometeos en la civilización del amor.”
Por si solas las palabras del Papa lo dicen todo.
En 1988, la III Jornada Mundial de la Juventud, se celebró el Domingo de Ramos (27 marzo) en todas las diócesis del mundo. El lema recordó las palabras de la Virgen María a los servidores de las bodas de Cana de Galilea : «Haced lo que Él os diga» (Jn 2,5)
La IV Jornada Mundial de la Juventud, de 1989, tuvo carácter internacional, y se celebró en Santiago de Compostela , entre los días 15 y 20 de agosto bajo el lema: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida» (Jn 14,6). Estas jornadas tenían ya un programa más definido organizándose en tres partes: la Catequesis, la Vigilia de oración y la Eucaristía de los jóvenes del mundo en el Monte del Gozo. Desde donde el Papa nos habló a los jóvenes:
“A vosotros, jóvenes, os corresponde la tarea de haceros en medio del mundo testigos de la verdad acerca del amor. Es una verdad exigente, que con frecuencia contrasta con las opiniones y con los «slogans» corrientes. Pero ¡es la única verdad digna de seres humanos, llamados a formar parte de la familia de Dios! …./
/… Si mis queridos jóvenes, Cristo os llama no sólo a caminar con El en esta peregrinación de la vida. El os envía en su lugar para ser mensajeros de la verdad, para ser sus testigos en el mundo, concretamente, ante los demás jóvenes como vosotros, porque muchos de ellos hoy, en el mundo entero, están buscando el camino, la verdad y la vida, pero no saben a dónde ir..
Muchas vocaciones comenzaron a vislumbrarse allí, sacerdotes, monjas, matrimonios, y sus frutos se pueden ver hoy en día en parroquias, conventos y correteando incluso por los jardines de San Jorge.
La siguiente Jornada Mundial de la Juventud de 1990, la V, se celebró en todas las diócesis, bajo el lema de : «Yo soy la vid, vosotros los sarmientos» (Jn 15,5) durante el Domingo de Ramos (8 abril) de aquel año.
Tras la caída del Muro de Berlín, y la desaparición de los regímenes comunistas de Europa en 1991, se celebra la VI Jornada Mundial de la Juventud en Czestochowa (Polonia) desde el 10 hasta el 15 de Agosto de ese año, bajo el lema: «Habéis recibido un espíritu de hijos» (Rm 8,15) esta vez en un santuario mariano, lugar de peregrinaciones muy fervorosas para los polacos y el propio Papa Juan Pablo II. Esta jornada ha pasado a la historia como la primera Jornada Mundial de encuentro de los jóvenes de los dos antiguos bloques, capitalista y comunista, hostiles en otro tiempo, pero reencontrados como hermanos bajo la presencia de la “Virgen Negra”.
En 1992 la VII Jornada Mundial de la Juventud se celebró el Domingo de Ramos (12 abril) en todas las diócesis del mundo bajo el lema: «Id por todo el mundo y proclamad el Evangelio» (Mc 16,15).
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Gracias Floren por esta crónica de las siete primeras JMJs.
Me encanta esta historia de estos encuentros de jóvenes tan especiales.
Deduzco, por como utilizas la 1ª persona, que estuviste en la JMJ de Santiago 89.
¿Cómo la viviste?
Yo me incorporé en París 97. Pero fue Roma 2000 la que hizo “crack” en mi vida.