El camino de la fe

Ya casi cuatro años son los que han pasado desde que empecé a dar mis primeros pasos por San Jorge. Me vienen a la memoria un montón de recuerdos de cuando pisé por primera vez una catequesis, hice el Camino de Santiago o participé en una de las muchas convivencias como catequista de confirmación. ¡Y qué bonito es poder mirar atrás y ver cómo poco a poco vas haciendo un camino de la mano del Señor!

Este año he podido disfrutar de uno de los regalos más grandes que podía recibir, el campamento de Colonias 2011, justo el mismo lugar de mis primeras convivencias como catecúmeno.

Todavía me cuesta explicar cómo 21 monitores de 5 parroquias de la Asociación Juvenil Corona (Nuestra Señora de la Araucana, Cristo Sacerdote, San Miguel Arcángel, Santa Teresa de Tres Cantos y San Jorge) pueden dar tanto a 99 niños de entre 6 y 12 años. Siempre me ha intrigado saber que tienen estos campamentos que año tras año nos ofrece la parroquia y sólo se me ocurre una explicación, la misma que he podido dar en el Camino de Santiago o en las Javieradas a las que he ido y simplemente todo es gracias a la Divina Providencia.

Es increíble ver cómo Cristo puede cambiarnos el corazón de piedra por un corazón de carne en tan pocos días. Ojalá pudiera volver a ser niño. Me acuerdo el primer día en el autobús, me senté atrás con los más pequeños y no me dejaban levantarme preguntándome un millón de cosas y contándome sus historias. Pero sin duda lo que más me ha podido marcar después de cinco catequesis, cinco talleres, tres marchas, oración y misa diaria, pasó el último día, cuando al llegar a Madrid pude escuchar como una niña le decía a su madre: “Mamá, el año que viene quiero ir a catequesis”.

Y es que, ya lo decían los cuatro guiñoles que nos presentaban las catequesis que dábamos (Juan Pablo II, Benedicto XVI, San Pedro y San Pablo), cuando eres capaz de entregarte, recibes mucho más de lo que tú mismo eres capaz de dar.

Por eso animo a todos a poder vivir esta experiencia y sobretodo mucho más a los 35 que en el mes de Julio harán el curso de monitor de ocio y tiempo libre, los aproximadamente 120 que se confirman este año en nuestra parroquia, los voluntarios y peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud y  especialmente a todos y cada uno de los monitores con los que he podido vivir ésta experiencia de fe en comunidad, nuestro jefe, Juan,  los seminaristas Santi y Lucas, el diácono, Joel y el cura que fue nuestro párroco Juan Pedro.

“Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe”

Filed Under: Portada

299 Visitas



Comentarios (2)

Trackback URL | RSS Feed de comentarios

  1. pedro de benito dice:

    Da gusto leer este artículo, observar la red que el Señor emplea (nosotros mismos) para atraernos y el comprobar una vez mas que si, hay gente que se da a los demás. Y acaba ganando mucho también.
    Adelante!

  2. Mota dice:

    Gracias Javier por este testimonio de fe tan vivo y alegre.

    Ciertamente, el Señor se hace presente de un modo especial en esos momentos: campamentos, convivencias, caminos de Santiago…

    Como se ha hecho presente, de forma vibrante, en la JMJ.

Dejar un comentario