Entrevistando a Ángeles Díaz Polo
Uno de esos “clasicazos” de nuestra parroquia. Como ella misma dice, “perenne”. Qué gusto da ver a fieles que llevan San Jorge en sus venas. Qué placer conocer un poco más a alguien que es un ejemplo para los que venimos detrás.
1. ¿Quién es Ángeles Díaz Polo?
Alguien normal, con vida normal, que no es poco para los tiempos que corren.
2. Vayámonos a tus primeros años de vida…familia, colegio, primer contacto con la parroquia…
Nací en Badajoz, con familia cacereña en su mayoría, viví después en Oviedo, gran contraste para esos años y después mas de veinte años seguidos en Madrid. Los últimos ocho hemos vivido en Jerez. Vivir en tantos sitios me ha reportado mucho, especialmente facilidad de relación.
3. ¿Qué y dónde estudiaste?
En el CEU S. Pablo cuando era colegio universitario, no me marcó mucho el paso por la universidad, estaba demasiado ocupada en la parroquia.
Después he estudiado algunas otras cosas, la especialidad en matrimonial canónico, familia y sucesiones, y últimamente (ya siendo cuarentona, ahora se estudia toda la vida) hice un curso curioso en San Telmo (el IESE de Andalucía) sobre dirección de instituciones sociales por lo que conocí a muchos políticos andaluces.
4. Y un breve resumen de tu vida laboral, incluyendo qué haces en la actualidad (de la experiencia JMJ hablaremos más tarde)
He trabajado en muchos sitios, pero siempre en trabajos con sesgo social, la Asociación de enfermos de Alzheimer, un despacho de familia (el de Concha García Prous gran servidora de la Iglesia española y una de sus mujeres fuertes). Ejerzo un trabajo singular de voluntaria profesional, como solemos llamarlo, en Manos Unidas, donde empecé colaborando hace 8 años en Jerez, por ser una organización de la Iglesia y contra el hambre. Actualmente hago lo que puedo: soy la Secretaria Nacional.
5. ¿Dónde conociste a tu marido?, ¿Cómo fue vuestro noviazgo?
Conocí a Rafa en estos despachos, entre catequesis, coro, peregrinaciones, éste es un sitio muy recomendable para conocer a alguien (se nota que soy madre), mejor que las discotecas y demás. Fue un noviazgo clásico, nosotros desde el principio rezábamos tras comulgar y lo seguimos haciendo, una Salve los dos juntos y os lo garantizo SIRVE DE MUCHO.
6. Háblanos de tus años de matrimonio. Y de tus hijas.
Llevamos casi 20 años casados y sinceramente, no es ni tan difícil ni tan fácil, sólo hay que buscar esa referencia al Bien y a la Verdad que nosotros tenemos y eso te recoloca ante todo en la vida.
Creo que tras conocer muchas realidades eclesiales puedo decir que es absolutamente necesario formarse y rezar en el mismo sitio, si Dios lo ha unido es una gran llave para el matrimonio que los dos oigan lo mismo en un retiro, una homilía…y tener un grupo de personas que han crecido contigo en la Iglesia, no es ya tu comunidad de fe, es tu familia en la Iglesia que en mucha ocasiones puede ser más libre para decirte lo que debes oír.
Es el verdadero sello ISO de garantía de un matrimonio, las dificultades vendrán pero sólo Dios te ayuda a “gestionar la crisis”, utilizando jerga actual.
Mis hijas son un regalo, son verdadero fruto de quererse por lo que no puedo ser nada objetiva respecto a ellas. Creo que debo agradecerle a Dios la educación que he recibido a través de ellas. Ahora en mucha gente se echa en falta esa entrega, te ayuda a colocar todo en su sitio de forma natural.
Los hijos son la verdadera escuela de amor, son como el perfeccionamiento. Cada una es distinta a las demás y es emocionante, ahora que ya se puede decir que alguna ha terminado su proceso de crecimiento, ver cómo Dios las toca y cómo responden, cómo van eligiendo con sus criterios pero con los criterios de verdad, justicia, amor.
7. ¿Qué se os perdió en Jerez y hasta cuándo?
No se nos perdió nada pero ahora, tras venirme con las niñas echo de menos muchas de sus cosas, se aprende mucho arrancándote de tu sitio y llegando donde nadie te conoce.
Para nosotros es un sitio entrañable y nos ha dado mucho a nivel personal y eclesial, hemos visto todo lo que teníamos y que gracias a lo que a nosotros aquí nos parece normal saber o hacer, el Señor ha utilizado ésta vía para llegar a otros muchos.
8. Vamos ahora a tu vida de fe y tus vivencias sanjorgianas. ¿Te recuerdas siempre como una persona de fe?
No, nunca he estado apartada pero he estado muy ocupada con muchas tonterías. San Jorge a través de sus personas y de los peldaños que te ponen para aproximarte a Dios ha sido mi lugar de encuentro con Dios, donde tú te enamoras de Dios y de su Iglesia.
He vivido los años de lujo, he sido una niña mimada de la Iglesia, a veces eso te hace temblar si te han dado tanto, te van a pedir…
9. Cuéntanos tus diferentes fases en nuestra parroquia. ¿Tú también has sido “chica-Picos”?
He sido de las perennes. Nosotros vivimos una época en la que todos lo días había catequesis, si no se repartían las reuniones no se cabía, además de coro, he sido de todo y he hecho de todo. Creo que el curriculum de la vida eclesial de los que vivimos esa etapa es más largo que el de la profesional.
He sido jefa de catequesis, de jóvenes, responsable de lo que hiciera falta, aquí hemos cocinado, cantado, bailado, planchado, pintado, una gran escuela para la vida.
10. ¿Qué te aporta vuestro grupo matrimonio de “adultos-jóvenes” (entre 40 y 50 años aprox)?
Me reporta la estabilidad de siempre, hemos de reconocer que estamos muy a gusto todos juntos, a veces demasiado. A mí, después de años fuera, me viene muy bien. Es un eje, el eje, que siempre ha estado y es nuestro centro.
11. ¿Ha sido/es para ti esencial tener amigos católicos con gran vivencia del Señor y de la Iglesia?
Sólo desde esa unión con tus amigos a los que no engañas pues te han visto en todas las circunstancias se puede llegar a hacer Iglesia. Es un regalo tenerlos a todos y cada uno, hay que tener en cuenta que llevamos más años juntos que solos.
Sin ellos mi vida hubiera sido completamente diferente.
12. ¿En qué consisten vuestros viajes-peregrinaciones en verano de familias?
En convivir con espíritu cristiano pero siempre con renuncia. Si fuésemos a un hotel de lujo no sería igual, se convierte en una escuela de vida para nuestros hijos. Nuestras hijas ya son bastante mayores (11, 15 y 18 años) y reconocen que los mejores momentos de su vida, de fiesta y serios los viven con nosotros. No es lo mismo decirle a tu hijo que rece, que ayude, que renuncie a algo, a que te vea hacerlo, ésa es la diferencia, es el secreto de esas vacaciones. Tienen un sello de garantía.
13. Bueno, ¿Qué destacarías de tu trabajo en la organización de la JMJ?
Ha sido intenso, de entrega total, como el lema de nuestros Monseñores (Golfín y Zornoza): muy gustosamente me gastaré y desgastaré por servicio al Evangelio.
14. ¿Algún testimonio digno de mención?
El mayor testimonio es que la mies es mucha, que existe la esperanza y que la gente está deseando tener unos valores y criterios estables de Verdad, Bondad, Belleza y Bien.
15. ¿Te gusta leer?, ¿Qué lees?
Casi siempre leo cosas pías, ahora estoy leyendo el Diario de una amistad, del matrimonio amigo de Juan Pablo II, es profundo y profuso al ser un diario. Éste período he leído poco: “Entre costuras” en las madrugadas de verano.
16. Descríbete con 3 adjetivos y 3 verbos.
Inquieta, ocupada y comunicativa por decir algo. Y verbos en éste momento diría correr, trabajar y observar.
17. ¿Qué es lo que más te atrae/disfrutas de ser católica?
Los momentos de oración en soledad, tengo una clara influencia de mi época en Jerez con las Hermanas de Belén.
Casi mi momento preferido de los Evangelios es el María Magdalena junto a un Jesús resucitado que no reconoce y le dice “estoy buscando a mi Señor y no sé dónde lo han puesto”, creo que tras conocer a Cristo es volver a esa piedra a preguntarle al hortelano o quien puedas.
Y la ayuda a todo el que la solicita, saber que Dios te utiliza para acercar a los demás es algo impresionante, lo he vivido muchas veces y que nadie tenga miedo si Dios te pone alguien necesitado por delante es para que te des no para que te lo pienses.
En Manos Unidas esa visión se hace realidad pues el beneficiario de tu ayuda está lejos y no te influye en tu servicio el agradecimiento directo de ellos que puede enturbiar tu donación.
18. ¿Algo que le pidas/des gracias de forma habitual al Señor?
Por lo que me ha dado y por lo que no, como la canción de “con lo que soy vengo ante ti…”. Pedir pido por mucho y muchos, “pedid y se os dará”, hay que pedir y tirarse, la vida cristiana es un poco como un tobogán: confías y te tiras, pero debes tirarte, a veces hasta con miedo te tiras en posición fetal, Dios nos pide fidelidad, confianza.
Muchas gracias Ángeles.
Filed Under: Portada


Que suerte para todos tenerte como amiga. Gracias por tu testimonio, es estupendo,una pequeña muestra de la gran ANGELES que eres.
Nuestra querida Polito, un referente para todos. En tí todos encontramos el calor que sólo Dios da. ¿Por qué será?