Mádre de Jesús, llévame junto a Él
Sé que me miras como al niño que fui,
logras que se despierte y me conmueva,
tu mirada amorosa es siempre nueva,
y tan dulce como entonces la sentí.
La inocencia de ese niño ya perdí,
el Amor se quedó, siempre lo lleva
el alma, y cuanto toca lo renueva,
chispa divina que avivaste en mi.
Guárdame entre tus brazos, Madre mía,
coge firme mi mano y no permitas,
que me aleje de ti, Virgen María.
¡Oh Madre de Jesús, siempre bendita!
y cuando venza el curso de mis días,
llévame junto a Él, donde Tú habitas.
Filed Under: Portada
131 Visitas


Querido Félix, un poema precioso y profundo, la esencia de lo que creemos y esperamos está contenida en él. Todo verdad.
Un abrazo !
Paco
Fantástico, Félix. Creo que en este 8 de Diciembre te expresas mejor que Zurbarán, sin despreciar al pintor, por supuesto….