Mádre de Jesús, llévame junto a Él

Sé que me miras como al niño que fui,

logras que se despierte y me conmueva,

tu mirada amorosa es siempre nueva,

y tan dulce como entonces la sentí.

La inocencia de ese niño ya perdí,

el Amor se quedó, siempre lo lleva

el alma, y cuanto toca lo renueva,

chispa divina que avivaste en mi.

Guárdame entre tus brazos, Madre mía,

coge firme mi mano y no permitas,

que me aleje de ti, Virgen María.

¡Oh Madre de Jesús, siempre bendita!

y cuando venza el curso de mis días,

llévame junto a Él, donde Tú habitas.

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Comentarios (2)

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  1. Paco Ortega dice:

    Querido Félix, un poema precioso y profundo, la esencia de lo que creemos y esperamos está contenida en él. Todo verdad.

    Un abrazo !

    Paco

  2. pedro de benito dice:

    Fantástico, Félix. Creo que en este 8 de Diciembre te expresas mejor que Zurbarán, sin despreciar al pintor, por supuesto….

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