El Consistorio: ¿Qué es?

Hace ya algunos días apareció la noticia de la convocatoria, por el Santo Padre, de un próximo Consistorio, el cuarto de su pontificado, a celebrar el 18 de febrero, en el cual se impondrá el birrete o birreta, el anillo cardenalício y se les asignará la iglesia titular o la diaconía a veintidós nuevos cardenales que integrarán con los ciento noventa y dos actuales el Colegio Cardenalício, de los cuales, hasta hoy, son electores ciento siete y el resto, ochenta y cinco, al sobrepasar la edad de ochenta años, no pueden elegir un nuevo Papa, caso de producirse la vacante.

Pero, ¿sabemos lo que es un Consistorio?, ¿para qué sirve?, ¿cómo se organiza?.

En la poca del Imperio de Roma el término “consistorio” (del latín con-sistere, estar juntos) se utilizaba para denominar al consejo o concilio sagrado de los emperadores, que con el tiempo se configuró como el senado del  pontífice.

El origen del consistorio papal tiene estrecha relación con la historia del presbiterio o clero de Roma (diáconos, presbíteros y obispos). Entre el antiguo clero romano había Diáconos, (Diáconos regionales y Diáconos palatinos) encargados de las actividades temporales de la Iglesia en las diferentes áreas territoriales de Roma. Sacerdotes, que estaban encargados de las principales iglesias de la ciudad, llamadas tituli es decir,Títulos o Iglesias cuasi-parroquiales de Roma y Obispos suburbicarios (etimológicamente “inferior en la ciudad”), de las Diócesis vecinas a Roma. En la actualidad estas sedes episcopales son: Ostia, Velletri-Segni, Frascati, Porto-Santa Rufina, Albano, Palestrina y Sabina-Poggio Mirteto.

Los papas ya desde estos primeros tiempos de la cristiandad, acostumbraban a discutir con el clero romano los asuntos que afectaban a la Iglesia. Durante algunos siglos, el clero de Roma no constituyó el Senado de los papas, al menos en lo tocante a asuntos de mayor importancia. Tales asuntos eran discutidos y decididos en el Concilio Romano, que, si bien admitía al clero romano, esencialmente a los obispos, era conformado mayormente por aquellos obispos que convocados por el Papa, provenían de todas partes de Italia, así como por los obispos que estuviesen presentes en Roma en el momento de la convocatoria. Dichos concilios fueron frecuentes hasta el inicio del siglo XII.

A partir de ese momento, los papas los fueron convocando con menos frecuencia, dada la dificultad  de hacerlo, por el incremento de  los asuntos que exigían su atención. Los papas trataban los asuntos con sus cortesanos, con la participación de los cardenales romanos, quienes entonces ya gozaban de mayor dignidad e importancia, pues para la elección del papa ya eran ellos los encargados en aquel tiempo. De este modo el Colegio Cardenalício, reunido en consistorio, fue el órgano superior del gobierno supremo y universal de la Iglesia.

Originariamente, en el  consistorio se trataban asuntos tanto de carácter jurídico como administrativo. Con posterioridad, los asuntos jurídicos  se llevaron a un órgano especializado, al Tribunal de la Sagrada Rota Romana.

Los cardenales en la actualidad, han sucedido a los miembros del antiguo presbiterio, no exactamente en las funciones propias de esos tres grados (obispos, presbíteros y diáconos), sino en algunas funciones algo diferentes, pero sobre todo, como asistentes del Papa en la administración de los asuntos de la Iglesia. En otro artículo veremos en particular la figura de los cardenales y su importancia en la Iglesia.

El nombramiento de cardenal es otorgado públicamente por el Papa en los consistorios. Así los elegidos que no superen los ochenta años de edad podrán participar en la elección del sucesor del papa (cónclave), actuando colegiadamente en caso de sede vacante o también podrán actuar como asesores en distintas materias relevantes para el Papa y la Iglesia Universal. Es por ello que muchos cardenales están a la cabeza de órganos importantes para la administración y gestión de la Iglesia (secretarías, comités, comisiones, dicasterios y otras oficinas en la Santa Sede), y además muchos de ellos rigen las diócesis más importantes del mundo.

Con la aprobación de Benedicto XVI, el rito de nombramiento de los nuevos cardenales, hasta ahora en vigor, ha sido revisado y simplificado. Se unifican los tres momentos de la imposición de la birreta, la entrega del anillo cardenalicio y la asignación del título o de la diaconía que se hacían en momentos distintos.

Según el Canon 353  del Código de Derecho Canónico, hay dos tipos de Consistorios: los Ordinarios y los Extraordinarios.

Los Ordinarios, según el mismo Código, se distinguen porque en su convocatoria se llama a los Cardenales presentes en Roma, para ser consultados por el Papa sobre temas graves pero comunes, o para realizar algunos actos de “máxima solemnidad”. En estos Consistorios Ordinarios, cuando se celebran ciertas solemnidades son públicos,  a ellos son admitidos auditores de la Sagrada Rota y otros Prelados, representantes diplomáticos de las sociedades civiles y otros invitados al acto, también algunos laicos, que previamente han solicitado participar. Antiguamente era en este consistorio donde el Papa solía recibir a reyes, príncipes y embajadores, pero ya desapareció esa costumbre.

Por su parte, los Consistorios Extraordinarios se convocan por el papa cuando así lo aconsejan algunas necesidades especiales de la Iglesia o la gravedad de los asuntos a tratar, siendo llamados todos los Cardenales de la Iglesia Católica.

Pero en el consistorio propiamente dicho no se discuten todos los detalles. Todas las consultas previas que deben realizarse para que el Papa pueda tomar decisiones prudentes se llevan a cabo en otra reunión, llamada consistorial.

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Comentarios (2)

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  1. fedelena dice:

    Muy interesante, Floren, muchas gracias. La verdad es que muchos tenemos unas grandes lagunas en determinados asuntos de la Iglesia, y es estupendo que se expliquen y aclaren para que sepamos su significado y el objetivo.

  2. Pering dice:

    Gracias, Floren, por esa lección de historia y de Iglesia. Muchas veces utilizamos términos sin tener idea de su significado. Ya puedo borrar “consistorio” de la larga lista de cosas que me “suenan”, sin mas.

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